Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

domingo, 17 de diciembre de 2017

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO -REFLEXIÓN DOMINICAL- (2° Día de las Posadas en Tampa Fl,)


Evangelio del día: Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron a él de Jerusalén sacerdotes y Levitas a preguntarle: “¿Tú quién eres?” Y confesó y no negó: y confesó: “Que yo no soy Cristo”. Y le preguntaron: “¿Pues qué cosa? ¿Eres tú Elías?” Y dijo: “No soy”. “¿Eres tú el Profeta?” Y respondió: “No”. Y le dijeron: “¿Pues quién eres, para que podamos dar respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?” Él dijo: “Yo soy la voz del que clama en el desierto: enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta”. Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y le preguntaron y le dijeron: “¿Pues por qué bautizas si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?” Juan les respondió, y dijo: “Yo bautizo en agua; mas en medio de vosotros está a quien vosotros no conocéis. Este es el que ha de venir en pos de mí, que ha sido engendrado antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato”. Esto aconteció en Betania, de la otra parte del Jordán, en donde estaba Juan bautizando.

Queridos Amigos:
Después de negar que es Cristo, o Elías o el profeta. Juan el Bautista nos dice que es la voz que clama en el desierto: “enderezar el camino del señor, como dijo el profeta Isaías” Al momento en que San Juan empieza a predicar y bautizar, la creencia (basada en los profetas) era general de entre los Israelitas, que el profeta prometido ya había hecho su aparición o su venida estaba ya próxima.
Esta misión de san Juan es la misma que la que la Iglesia Católica ha continuado predicando. La Iglesia es esa voz clamando en el desierto. Ha proclamado esta doctrina sobre toda la tierra, desde las grandes ciudades hasta los pueblos más pequeños, y aún más en el mundo de hoy por medio del internet. Pero su llamado cae frecuentemente, sobre oídos sordos. Existe un gran hueco y vacio en el mundo de hoy debido a la falta de la gracia divina y vida sobrenatural que causa llanto a la Iglesia como un eco en la nada.
La Iglesia anuncia no ya la venida del Redentor, sino al Redentor que ya ha venido y nos da la dirección y los medios para seguirlo. Predica la bondad y misericordia de Jesucristo que está disponible ahora y nos previene de la justicia y juicios que nos esperan cuando regrese.
La Iglesia previene al mundo, pero este rehúsa tomarla en serio. El mundo no desea ver al Cristo humilde como a su Dios. Es demasiado humillante tenerlo como Dios a quien ha nacido en un humilde establo, sufrir como un criminal, y ofrecerse a sí mismo en nuestro altar bajo las apariencias de pan y vino.
La Iglesia proclama la penitencia y seguir los caminos de Jesucristo. Pero una y otra vez el mundo rechaza hacer penitencia. El mundo rechaza aceptar y reconocer que han hecho algo mal y tiene necesidad de hacer penitencia. El mal que han hecho tratan de justificarlo y declarar que no son vicios sino más bien virtudes. O las juzgan como cosas inevitables debido a la debilidad de nuestra naturaleza humana, como si fuera Dios el culpable, por haberlos hechos de esa manera.
Esta estación de adviento celebramos la anticipación del mundo por la venida del Redentor, sin embargo, se nos recuerda también la necesidad de la venida de Jesucristo nuevamente como Redentor. Sólo lo podemos encontrar en la Iglesia y en los sacramentos que Él ha establecido.
Escuchemos el llamado de la Iglesia y actuemos sobre este. Enderecemos nuestras vidas.
Renunciemos los caminos del pecado y el vicio.
Regresemos al humilde pesebre donde esta Jesucristo de corazón, alma y mente, sobre el altar y sobre la cruz. Llenos del amor de Dios renunciemos al mal que hayamos hecho, las tentaciones de nuestras pasiones, al mundo y al demonio. De esta manera el camino estará limpio para que Nuestro Señor entre. De esta manera el llamado de la Iglesia no será en vano. Nuestra alma ya no se encontrará en el desierto o en la soledad, sino que se convertirá en el templo vivo de Dios.
Cuando hayamos escuchado a esta voz clamando en el desierto y limpiemos nuestra alma de toda inmundicia que previene a Nuestro Señor para habitar en ella. Jesucristo vendrá y podremos decir como san Pablo, en la epístola de hoy. “alegraos siempre en el Señor”.








2 comentarios:

  1. De mucha actualidad la reflexion dominical y excelente por rezar la novena de Navidad, que el Niño de Belén los proteja a todos

    ResponderEliminar
  2. Desde Argentina les doy las ¡¡ GRACIAS !!! deseando que este mundo algún día reflexione los hombres que conducen los destinos de la humanidad - deseándoles a todos que en Navidad - para Noche Buena entre en sus hogares el niño Jesús con una palabra de aliento para los mas necesitados y que en este nuevo año 2018 de la era Cristina nos encuentre a todos unidos en familias y amigos - ¡¡ FELIZ NAVIDAD !!! -- ¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO !!! --------------

    ResponderEliminar