Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

miércoles, 31 de enero de 2018

FESTIVIDAD DE SAN JUAN BOSCO, CONFESOR Y FUNDADOR DE LA SOCIEDAD SALESIANA Y DE LAS HIJAS DE MARÍA AUXILIADORA


En el verano de 1815 nacía Giovanni en Becchi-Piamonte (Italia) de padres humildes pero muy buenos cristianos. Desde muy niño hubo de trabajar duro al lado de su santa madre, la mamá Margarita, para sacar la casa adelante. De su santa madre recibió una profunda educación cristiana y un gran amor a la Virgen María junto con un gran respeto hacia los sacerdotes. Ambas cosas quedaron profundamente impresas en su alma.
Ya desde niño demostró estar en posesión de cualidades nada comunes en todos los sentidos: Era simpático, agudo, inteligente, trabajador y muy mañoso con cuanto se proponía. Desde niño y después de joven, pero sobre todo de sacerdote, trabajará tanto que parece casi imposible cómo en sólo 72 años de vida pudo realizar tantas y tan importantes obras. Alguien ha dicho que trabajó él solo más que diez hombres juntos de no cortas cualidades.
Cuando llegaba a Castelnuovo, Asti o Murialdo y algún titiritero atraía a pequeños y grandes durante el tiempo de la Misa o del Rosario, se presentaba él y decía: "Yo lo hago esto sin haceros pagar, tan bien o mejor que él pero con una condición: Que vengáis después todos conmigo a la Iglesia"... Lo hacía y arrastraba a los espectadores a tornar parte en cuanto en el templo se hacía. Así iba llenando la iglesia de fieles a la vez que limpiaba el pueblo de personas poco recomendables...
Ya dijimos que mamá Margarita admiraba a los sacerdotes. El los veía demasiado arrogantes y lejanos del pueblo, sobre todo de los niños y decía: "Si yo llego a ser sacerdote, como espero, jugaré con los niños y los querré, les haré cantar y con alegría a todos querré salvar"...
Cuando vistió el hábito clerical le amonestó aquella santa mujer que fue su madre: "Puedes imaginarte, hijo mío, la gran alegría que embarga mi corazón, pero, por favor, no deshonres nunca este hábito. Sería mejor que lo abandonaras. Cuando viniste al mundo te consagré por entero a la Virgen María; cuando comenzaste los estudios te recomendé la tierna devoción hacia Ella; ahora te encarezco que seas todo de Ella, si llegas a ser sacerdote, recomienda y propaga siempre su devoción..."
Tenía muchos sueños y todos ellos muy "famosos y se cumplían". Se ordenó sacerdote el 1841 y desde entonces no paró hasta dar cobijo y digna educación a tantos niños que veía abandonados por las calles. El rezo de un Ave María hizo el milagro y fue el primer eslabón de esta maravillosa cadena de sus Oratorios. Centenares, millares de niños abandonados encontraron calor, educación, comida, vestido y cobijo cariñoso como en su propia casa. Mamá Margarita y su hijo se desvivían por ayudar a aquellos rapaces que el día de mañana serían buenos padres cristianos.
Dos eran las armas de que se servía, sobre todo, D. Bosco, para formarles: La Santa Misa y el confesionario. Estos dos sacramentos obraban maravillas en aquellos jóvenes. Hasta le creyeron un poco mal de la cabeza por los "sueños" que llenaban su corazón y su mente en favor de los abandonados.
En el año 1858 va a Roma a exponer su proyecto al Beato Papa Pío IX: quiere fundar una congregación religiosa dedicada a la educación de la juventud. Vuelve a Turín y el 18 de diciembre de 1859, con cuarenta y cuatro años, funda las bases de su Congregación, eligiendo sus socios entre los jóvenes y los clérigos que estaban con él.
Obraba milagros, pero siempre era Ella, la Virgen Auxiliadora, quien los hacía, decía él. "No he sido yo, ha sido la Virgen Auxiliadora quien te ha salvado", "Cada ladrillo de esta iglesia - se refería a la gran Basílica que en su obsequio empezó el 1863 - es una gracia de la Virgen María".
El 9 de junio de 1868 consagró la nueva Basílica dedicada a Maria Auxiliadora, que se había construido en solo tres años, gracias a innumerables donaciones.
En 1872, inspirado por la Virgen, funda la Congregación Femenina para educar a las niñas. Tomaron el hábito ventisiete jóvenes, entre ellas la co-fundadora, Santa María Dominica Mazzarello. Se llamarían “Hijas de María Auxiliadora”.
En 1880, el Papa León XIII le sugiere la construcción del Templo del Sagrado Corazón en Roma y aunque Don Bosco tenía muchísimas dudas, acepta. Aunque el Papa había comprado los terrenos parecía imposible conseguir los fondos necesarios para construir la iglesia. Buscó dinero en Italia y se marchó a Paris buscando lo mismo. Se construye la iglesia y se consagra el día 14 de mayo de 1887; él ya tenía setenta y dos años de edad. Celebró misa en el altar de Maria Auxiliadora más de quince veces.
Don Bosco visitó Barcelona en 1886 y consiguió unos terrenos en el monte Tibidabo para erigir un Templo al Corazón de Jesús, templo que tardó en construirse setenta y cinco años y que fue consagrado en la fiesta de Cristo Rey del año 1961.
El 31 de enero de 1888 a las 04:45, murió el apóstol de los jóvenes.Tenía 72 años de edad y había dado todo de sí para dejar una obra sólida para sus pobres muchachos.
Su cuerpo permaneció en la Basílica de María Auxiliadora y después fue sepultado el 6 de febrero en la casa salesiana de Valsalice, pero sus restos serían posteriormente trasladados de nuevo a la Basílica de Maria Auxiliadora en Turín, donde permanecen en la actualidad.
En 1890 se abrió el proceso de beatificación y canonización de Don Bosco. Fue declarado Venerable en el año 1907, beatificado por el Papa Pío XI el 2 de junio de 1929 y canonizado por el mismo Papa el día 1 de abril de 1934, Día de Pascua.

1 comentario:

  1. Que hermosa y edificante es la vida de don Bosco, siempre admiré la obra de los padres salesianos

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