Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

miércoles, 19 de julio de 2017

DESDE HACE MÁS DE UN SIGLO LA PRENSA MUNDIAL, (Nacional e Internacional) SE ENCUENTRA EN MANOS DE LOS ENEMIGOS DE CRISTO, DE LA IGLESIA Y DE LA HUMANIDAD...


El control mundial de la prensa para poder cegar y engañar a la gente, como predicaba y hacía sentir urgente el Baronet de Montefiore iba dirigido ante todo contra la Iglesia Católica, la cúpula enemiga por antonomasia del rabinato. Y el primero en reportar su impacto fue el cardenal Inglés Henry Manning. Preguntado el cardenal sobre la veracidad de la prensa en relación con el Concilio respondió escuetamente: “Tomen lo dicho por la prensa, entiendan lo contrario, y estarán muy cerca de la verdad”.

En palabras del historiador inglés Michael Davies: “Gracias al Cardenal Manning es posible establecer una comparación entre lo que sólo cabe describir como un paralelo impío en el papel jugado por la prensa durante los Concilios Vaticanos primero y segundo. La comparación es tan justa, que sólo cabe concluir que ambas campañas de prensa tenían el mismo origen”.

Observa Davies en su "Pope John's Council" Angelus Press 1962, que la gran diferencia entre ambos concilios estuvo en los números. En el Concilio Vaticano I (diciembre 8, 1869 al 20 de octubre de 1870) los contrarios al depósito de la fe eran contados; y los fieles que permitían un rezo veraz del Credo: "Creo en la Iglesia apostólica" eran la mayoría. Para el Concilio Vaticano II se habían invertido las proporciones. Los fieles al depósito de la fe eran minoría, los revolucionarios con sus planes perfectamente trazados y el apoyo de los "papas", mayoría.
Y es imposible negar que todos estos cambios de religión, más trascendentales que la Reforma Protestante misma en varios aspectos, habrían sido imposibles sin el monopolio de los medios de difusión en manos del enemigo.

A manera de Profecía :
"Las iglesias se lamentarán con gran lamentación, porque no se ofrecerá más Oblación, ni incienso, ni adoración aceptable a Dios. Los edificios sagrados de las iglesias serán como chozas; Y el precioso Cuerpo y Sangre de Cristo no se manifestará en aquellos días; La Liturgia se extinguirá; Cesará el canto de los salmos; La lectura de la Sagrada Escritura ya no será escuchada. Pero habrá tinieblas sobre los hombres tinieblas, lamentación tras lamentación, y aflicción tras aflicción.
"Entonces la Iglesia será dispersada, echada al desierto, y será por un tiempo, como era al principio, invisible, escondida en Catacumbas, en cuevas, en montañas, en lugares de escondite; Por un tiempo será barrida, por así decirlo, de la faz de la tierra. Tal es el testimonio universal de los Padres de los primeros siglos....".

Cardenal Manning

viernes, 14 de julio de 2017

IN MEMORIAM


Después de haber sufrido una larga enfermedad y de haber recibió la pasada semana el Sacramento de la Extremaunción de manos del P. Gustavo Peña, ayer Jueves 13 de Julio a los 79 años de edad fue llamado al Tribunal Divino nuestro fiel y amigo, don Carlos Antonio Grunwaldt en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos Bs.As. Sus restos mortales fueron velados en la casa fúnebre La Salle de esa ciudad y recibieron cristiana sepultura en el cementerio Central, previa Misa de Requiem en dicha Casa Velatoria y posterior responso y bendición de la tumba.
Deseamos destacar que don Carlos fue uno de los pioneros junto a otros muchos que lucharon incansablemente para restaurar la Misa de Siempre en nuestra amada Argentina, libró el Buen Combate de la Fe acompañando a personalidades, tanto seglares como religiosas, como lo fueron el Reverendo Padre Hervé Le Lay http://capillavedia.blogspot.com.ar/2016/04/homenaje-la-memoria-del-padre-herve-le.html, el Ingeniero Roberto M. Gorostiaga, P. Sanchez Abelenda, Alberto y María Teresa Boixados, Roberto Caballero y su esposa Matilde Buteler, P. Antonio Mathet y muchos otros hombres y mujeres que comenzaron la resistencia al Modernismo instaurado en los años posteriores a la revolución "conciliar". Fue un apasionado estudioso de la apologética Católica y propagador incansable de la Buena Doctrina.
Los miembros de nuestra Sociedad Religiosa, pedimos a los lectores y  amigos una oración por su eterno descanso, y por la cristiana resignación de su Señora  esposa e hijos.
Concédele Señor un descanso eterno, y brille para él la Luz que no tiene fin.


Al Paraíso te lleven los ángeles,
a tu llegada te reciban los mártires
y te introduzcan en la Ciudad Santa de Jerusalém.
El coro de los ángeles te reciba,
y, junto con Lázaro, pobre en otro tiempo,
tengas un descanso eterno.

sábado, 1 de julio de 2017

TE LO PEDIMOS SEÑOR...


Roguemos por los vivos y por los fieles difuntos*: 

Bendecid, OH SEÑOR, a mis padres, familiares, amigos y enemigos; proteged a todos lo que me habéis dado por Superiores, tanto espirituales como temporales. Socorred a los pobres, a los afligidos, a los presos, a los viajeros, a los enfermos, a los agonizantes y a los que van a morir sin agonía. Convertir a los herejes y cismáticos, iluminad a los infieles, venced la contumacia y perfidia de los judíos. 
Dios de bondad y misericordia, tened piedad de las almas de los fieles que están en el Purgatorio, especialmente de aquellas por las que estoy más obligado a rogar. Dadles el reposo y luz eterna. Amén.

jueves, 29 de junio de 2017

MISA DE REQUIEM


Con motivo de cumplirse el segundo aniversario del fallecimiento del Sr. Ernesto Maison, vecino y amigo de nuestra comunidad religiosa, su familia hizo ofrecer una Misa en sufragio de su alma.


Domine, Jesu Christe, Rex gloriæ,
libera animas omnium fidelium defunctorum
de pœnis inferni et de profundo lacu.
Libera eas de ore leonis,
ne absorbeat eas tartarus,
ne cadant in obscurum;
sed signifer sanctus Michæl
repræsentet eas in lucem sanctam,
quam olim Abrahæ promisisti et semini ejus.
Hostias et preces tibi, Domine,
laudis offerimus;
tu suscipe pro animabus illis,
quarum hodie memoriam facimus.
Fac eas, Domine, de morte transire ad vitam.
Quam olim Abrahæ promisisti et semini ejus.




sábado, 24 de junio de 2017

SANTO BAUTISMO


En la Festividad del nacimiento de San Juan Bautista y en la Iglesia Inmaculado Corazón de María de la Ciudad de Tampa Fl, recibió el sacramento del bautismo el niño Anthony Watson Rivers, hijo de un matrimonio amigo y fieles de nuestr Soc. Religiosa, fungieron como padrinos el Sr. John Konzelmann y la Sra. Luz Dignam. La ceremonia fue realizada por el Rev. Padre Jonathan E Derrington.




jueves, 22 de junio de 2017

ANÉCDOTAS DE PERSONAS HEROICAS


Al fallecer fray Tomás de Torquemada, primer confesor de Isabel, el cardenal Mendoza aconsejó a su soberana que nombrase como confesor a fray Hernando de Talavera, hombre virtuoso y de grandes merecimientos. Al ser presentado, la Reina le expuso sus deseos. El humilde fraile dijo: "Acepto el cargo, Señora, honrosísimo para mí. Y permitidme una pregunta: ¿Cuándo he de empezar a ejercerlo?" E Isabel le contestó: "Ahora mismo, si os place." Entonces el monje se sentó en una silla e indicó con respeto a la Reina que se pusiera de rodillas, como cualquier otro penitente. Isabel se quedó sorprendida. Sus anteriores confesores se habían arrodillado ante ella como muestra de deferencia hacia su persona. "Reverendo Padre -dijo-, la costumbre indica que ambos debemos arrodillarnos." Fray Hernando respondió: "Hija mía, la confesión es el tribunal de Dios, en el que no existen reyes ni reinos, sino simplemente pecadores, y yo, a pesar de mi indignidad, soy Su ministro. Lo justo es que yo me siente y vos os arrodilléis." Al oír esta respuesta, exclamó la Reina: "Éste es el confesor que yo busco", e hincóse de rodillas ante el sacerdote para confesar sus pecados.

domingo, 18 de junio de 2017

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI



Como todos los años en el mes de Junio, la Santa Iglesia conmemora la Festividad del Santísimo Sacramento del Altar. Y nuestra comunidad religiosa de Vedia lo celebró c
on la Santa Misa seguida de la adoración a Jesús Hostia y la bendición. Aquí les compartimos algunas imágenes de esta crónica.
Explicación de la fiesta
Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.
Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.
Origen de la fiesta:

Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Por diferentes intrigas tuvo que irse del convento. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.
Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.
Ella le hizo conocer sus ideas a Roberto de Thorete, el entonces obispos de Liège, también al docto Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos; a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Liège, después obispo de Verdun, Patriarca de Jerusalén y finalmente al Papa Urbano IV. El obispo Roberto se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; también el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan debía escribir el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim (Denkwürdigkeiten, V.I. 276), junto con algunas partes del oficio.
El obispo Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez por los cánones de San Martín en Liège. Jacques Pantaleón llegó a ser Papa el 29 de agosto de 1261. La ermitaña Eva, con quien Juliana había pasado un tiempo y quien también era ferviente adoradora de la Santa Eucaristía, le insistió a Enrique de Guelders, obispo de Liège, que pidiera al Papa que extendiera la celebración al mundo entero.
Urbano IV, siempre siendo admirador de esta fiesta, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.
La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. Publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXII, sucesor de Clemente V, instó su observancia.
Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes en a partir del siglo XIV.
La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad.
En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.
El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurección de Nuestro Señor Jesucristo.

 


martes, 13 de junio de 2017

ELEGANTES, FEMENINAS Y HONESTAMENTE VESTIDAS



"La moda y la modestia deberían andar y caminar siempre juntas, como dos hermanas, pues que ambos vocablos tienen la misma etimología, del latín modas, que es tanto como recta medida, más acá o más allá de la cual no puede ya encontrarse lo justo".

Papa Pío Xll


viernes, 9 de junio de 2017

SACRAMENTO DEL SANTO BAUTISMO


En la mañana de hoy Viernes 9 de Junio recibió el Santo Bautismo en nuestra Capilla la niña Mora Catalina Frank Artuso, hija de Don Carlos Alejandro Frank y de Doña Karen Janette Artuso; siendo padrino el Sr. Luciano Bonani y la Sra. Johana Artuso.


 



lunes, 8 de mayo de 2017

8 DE MAYO SOLEMNIDAD DE NTRA. SRA. DE LUJÁN, PATRONA DE ARGENTINA Y DE NUESTRA CAPILLA EN VEDIA BS.AS. LES COMPARTIMOS UNAS FOTOS DE LA MISA DE ESTA MAÑANA, CELEBRADA POR EL P. GUSTAVO EN SU SEXTO ANIVERSARIO DE ORDENACIÓN.


8 de mayo se celebra a la Virgen Patrona de Argentina, Nuestra Señora de Luján, quien además es la protectora de los transportistas y del camino, así como de la Policía Federal del país.
Cuenta la tradición que en 1630 la imagen de la Virgen, proveniente de Paracaiba (Brasil) era llevada desde Buenos Aires hacia Sumampa, Santiago del Estero, por encargo de un viajero portugués. A orillas del Río Luján la carreta se detuvo inexplicablemente. Por ello se dice que ella eligió el sitio de emplazamiento de su iglesia y allí creció una las ciudades más reconocidas de nuestro país.
La imagen tiene 38 centímetros de alto. Su manto azul está caído, salpicado de estrellas blancas y la túnica es encarnada.
Transcurridos los tiempos coloniales, un 8 de mayo de 1887 con la asistencia de altos dignatarios de la Iglesia Romana y del Cabildo Eclesiástico Metropolitano, fue coronada Nuestra Señora de Luján por el Papa León XIII, deviniendo así en una virgen muy querida para toda la feligresía argentina. 
En la Basílica en Luján se encuentra la pequeña imagen de 38 centímetros modelada en Brasil en arcilla cocida (terracota) y que representa a la Inmaculada Concepción. La imagen fue enviada a Argentina en mayo de 1630. Fue en 1887 que la imagen fue coronada canónicamente por el Papa León XIII.

 



lunes, 17 de abril de 2017

DOMINGO DE PASCUA 2017, CAPILLA VIRGEN DE LUJAN. VEDIA, BUENOS AIRES, AR...


SABADO SANTO 2017, CAPILLA VIRGEN DE LUJAN. VEDIA, BUENOS AIRES, ARGENTINA.



VIERNES SANTO 2017, CAPILLA VIRGEN DE LUJAN, VEDIA, BUENOS AIRES, ARGENT...



JUEVES SANTO 2017


SEMANA SANTA EN LA IGLESIA INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DE TAMPA FL, USA... HOLY WEEK 2017, INMACULATE HEART OF MARY CHURCH. TAMPA, FL


sábado, 1 de abril de 2017

ENCOMENDANDO LAS ALMAS DE LOS DIFUNTOS Y MEDITACIÓN SOBRE LA BREVEDAD DE LA VIDA.


En la  mañana de hoy 1º de Abril y después de haber recibido el sacramento de la Extremaunción, fue llamado al Tribunal de Dios el señor Orlando Budiño, vecino de nuestra Capilla. Don Orlando tenía 87 años y recibió cristiana sepultura, previo responso en nuestra Capilla y acompañado por sus familiares y vecinos; a quienes lo conocieron les pedimos una oración por su eterno descanso.
Reflexión sobre la Brevedad de la vida por San Alfonso de Ligorio
      ¿Qué es vuestra vida? Vapor es que aparece por un poco tiempo.

SANTIAGO 4, 15.
PUNTO 1
¿Qué es nuestra vida?... Es como un tenue vapor que el aire dispersa y al punto acaba. Todos sabemos que hemos de morir. Pero muchos se engañan, figurándose la muerte tan lejana como si jamás hubiese de llegar. Mas, como nos advierte Job, la vida humana es brevísima: El hombre) viviendo breve tiempo, brota como flor, y se marchita.
Manda el Señor a Isaías que anuncie esa misma verdad: Clama —le dice— que toda carne es heno...; verdaderamente, heno es él pueblo: secóse el heno y cayó la flor (Is., 40, 6-7). Es, pues, la vida del hombre como la de esa planta. Viene la muerte, sécase el heno, acábase la vida, y cae marchita la flor de las grandezas y bienes
terrenos. Corre hacia nosotros velocísima la muerte, y nosotros en cada instante hacia ella corremos (Jb., 9,25). Todo este tiempo en que escribo—dice San Jerónimo—se quita de mi vida.
Todos morimos, y nos deslizamos coma sobre la tierra el agua, que no se vuelve atrás (2 Reg., 14, 14). Ved cómo corre a la mar aquel arroyuelo; sus corrientes aguas no retrocederán.

Así, hermano mío, pasan tus días y te acercas a la muerte. Placeres, recreos, faustos, elogios, alabanzas, todo va pasando... ¿Y qué nos queda?... Sólo me resta el sepulcro (Jb., 17, 1). Seremos sepultados en la fosa, y allí habremos de estar pudriéndonos, despojados de
todo.

En el trance de la muerte, el recuerdo de los deleites que en la vida disfrutamos y de las honras adquiridas sólo servirá para acrecentar nuestra pena y nuestra desconfianza de obtener la eterna salvación... ¡Dentro de poco, dirá entonces el infeliz mundano, mi casa, mis jardines, esos muebles preciosos, esos cuadros, aquellos trajes, no serán ya para mí! Sólo me resta el sepulcro.

¡Ah! ¡Con dolor profundo mira entonces los bienes de la tierra quien los amó apasionadamente! Pero ese dolor no vale más que para aumentar el peligro en que está la salvación. Porque la experiencia nos prueba que tales personas apegadas al mundo no quieren ni aun en el lecho de la muerte que se les hable sino de su enfermedad, de los médicos a que pueden consultar, de los remedios que pudieran aliviarlos.

Y apenas se les dice algo de su alma, se entristecen de improviso y ruegan que se les deje descansar, porque les duele la cabeza y no pueden resistir la conversación. Si por acaso quieren contestar, se confunden y no saben qué decir. Y a menudo, si el confesor les da la absolución, no es porque los vea bien dispuestos, sino porque no hay tiempo que perder. Así suelen morir los que poco piensan en la muerte.

domingo, 19 de marzo de 2017

3º DOMINGO DE CUARESMA, STA. MISA Y BAUTISMO


Evangelio según San Lucas
Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos dijeron: Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios. Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino? Porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando el fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro. Pero cuando llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos. 
El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: “Me volveré a mi casa, de donde salí.” Y al llegar la encuentra barrida y en orden. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. Y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio. Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: ¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron! Pero él dijo: Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.

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SANTO BAUTISMO
Al finalizar la Santa Misa del Tercer Domingo de Cuaresma, el P. Mauricio administró el sacramento del sto. Bautismo a la niña Abigail Suarez, hija del Sr. Diego Alberto Suarez y de la Sra. María Laura Ovando, fungiendo como padrino el sr. Lorenzo Darío Ovnado y como madrina la sra. María Inés Manassero.
El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu ("vitae spiritualis ianua") y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión (cf Concilio de Florencia): Baptismus est sacramentum regenerationis per aquam in verbo" ("El bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra": Catecismo Romano 2,2,5).


viernes, 10 de marzo de 2017

UNA MUY ACTUAL CARTA DE Mons. Moises Carmona al Canonigo Justino Salmerón


S.E.R. Mons. Moisés Carmona
Acapulco, Gro., 8 de Julio de 1990
Sr. Canónigo D. Justino Salmerón Chilapa, Gro.

Mi estimado padre Tino:
Sin que yo lo solicitara, me enviaste copia de una carta que allá, por el año X, envié a la antes sagrada Mitra. Comprendo lo que intentas y adivino lo que con ello quieres decirme:
"QUE NO SOY AHORA EL MISMO QUE CUANDO LA ESCRIBI"
Te equivocas, padre Tino, te equivocas. Soy enteramente el mismo y en nada he cambiado. La fe, que antes me impulsaba, es la misma que hoy me alienta, solo que es más ardiente y encendida y antes preferiría caer al suelo hecho pedazos, que permitir que me la arrebataran o perderla. Soy fiel a la IGLESIA, que desde niño me hicieron conocer como la única que Cristo instituyó y, siendo Cristo no sólo verdadero Hombre, sino también verdadero Dios, creo y siempre he creído que ella es perfecta y perfecta, como El la instituyó, debe llegar hasta el fin del mundo. Creo también que, habiendola fundado como "columna y fundamento de la verdad" (I Tim. III,15), ella no está sujeta a los cambios y mudanzas de los tiempos. Mi fe en esta IGLESIA se ha agigantado al conocer las promesas que le hizo su divino FUNDADOR:

"ESTAD CIERTOS DE QUE YO MISMO ESTARE CON VOSOTROS HASTA LA CONSUMACION DE LOS SIGLOS" (S.Mt. XXVIII ,20)
"YO ROGARE A MI PADRE Y OS DARA OTRO ABOGADO Y CONSOLADOR PARA QUE ESTE CON VOSOTROS ETERNAMENTE" (S.Mt. XIV,16)

Tu, como yo, conociste esta misma IGLESIA; tú, como yo, estudiaste el mismo catecismo y en el seminario estudiamos la misma Sagrada Teología. ¿Crees tú que esta IGLESIA, asistida como está por Cristo y por el Espíritu Santo, pudo en un momento desviarse de la VERDAD DIVINA y enseñarnos el error? De haber sido ésto, se sacaría como consecuencia que Cristo no es Dios, porque Dios no miente y es siempre fiel a sus promesas. Si tú crees que Cristo es Dios y que por lo tanto, es veraz ¿Cómo es que te dejaste deslumbrar por los cambios ocurridos? ¿Crees tú que los 262 legítimos sucesores de San Pedro nos estuvieron engañando por los casi veinte siglos? ¡Pobre IGLESIA de Cristo entonces, pobres fieles! ¡En qué densas tinieblas estuvieron sumidos por tan largos años! Oh Baal, ¡qué grande eres! Tus pontífices que como soles fulgurantes aparecieron desde la muerte del último "Papa oscurantista" Pio XII, han disipado las tinieblas en que la IGLESIA nos tuvo sumergidos. ¡Que felicidad! ¡Oh teología de la liberación que nos has liberado del error y nos has traído la verdad! ¡Qué contraste ahora! ¡Qué distinto! El viejo catecismo de Ripalda nos hizo creer que fuera de la IGLESIA CATOLICA no hay salvación; Los profetas de la IGLESIA NUEVA enseñan ahora que no; que todas las religiones son iguales y todas son medios de salvación. Sabiamos que la IGLESIA CATOLICA era la única poseedora de la verdad absoluta; ¡Qué tontería! ni Santo Tomás, ni San Agustín, ni nadie del pasado sabía que la verdad puede partirse y que cada secta religiosa tiene parte de la verdad. Se nos enseño antes que la Misa es la repetición del sacrificio de Cristo en la cruz; los nuevos profetas dicen que no, que es solamente memorial. Se enseñó también que para comulgar era necesario estar en gracia de Dios; ¡qué gracia ni qué gracia! Desde que en el"Congreso Eucarístico de Bogotá" Montini autorizó que se diese la comunión a seis ministros protestantes y él mismo la dió a la rabiosa presbiteriana Barbarina Olzon, sin exigirles no abjuración ni confesión, todos hoy pueden acercarse a comulgar, sin importar que vivan en amasiato o en adulterio. Oh, qué iglesia esplendorosa instituyó Montini y los obispos deslumbrados aceptaron! ¡Qué de luz! ¡qué de belleza! ¡qué de magia! Tienes razón, Padre Tino, de sentirte feliz en esa iglesia; pero ¡HORROR! En el Heraldo de Méjico del 27 de mayo, del año en curso, leí estas palabras que me cayeron como cubetazo de agua helada:
"Las críticas formuladas a la "iglesia católica por los grupos masónicos, lejos de lesionarla la sirven para ayudarla a corregir sus errores" (El subrayado es mío)
¿Quién dijo estas palabras? ¡Admírate, padre Tino, admírate! las dijo nada menos que el GRAN PRIMADO DE MEXICO, en la carpa de cemento, en donde tienen prisionera a nuestra REINA GUADALUPANA y en la misa anual que se dice por los enfermos. ¡Qué desilución! fascinado como estaba por el esplendor de esa nueva iglesia y cuando ya estaba animado a unirme a sus obcecados seguidores, queriendo como ellos sentir el gozo de encontrarme en la verdadera Iglesia, viene el MÁXIMO REPRESENTANTE DE ESA IGLESIA, D. Corripio Ahumada, a confesar publicamente QUE ESA IGLESIA TIENE ERRORES. Y si tiene errores, padre Tino, ella no es la IGLESIA UNA, SANTA, CATÓLICA Y APOSTÓLICA que Cristo instituyó; no es por tanto la IGLESIA VERDADERA, ¡no lo es! ¡no lo es!
Me quedaré entonces, para siempre con la Iglesia de los 262 legítimos sucesores de San Pedro, con la IGLESIA de los grandes Concilios Ecuménicos, con la IGLESIA que es inmutable, como inmutable es su Divino Fundador y que es perpetua e indefectible y que debe subsistir tal como Cristo la fundó, sin ceder en su misión sobrenatural y sin interrupción hasta el fin del mundo. Detesto con toda mi alma a esa falsa iglesia que está conduciendo a los fieles a la APOSTASIA, sin que ellos se den cuenta; detesto a sus obispos que no son ya legítimos pastores, sino mercenarios hechos lobos, que por las bardas se han metido al aprisco para devorar a las ovejas y a los cuales nay que cecir como en Jeremías:
"Ay de los pastores que dispersan y destrozan el rebaño de mi pastizal... Vosotros habéis dispersado mi grey, la habéis descarriado y no haréis cuidado de ella; yo me cuidaré de pediros cuenta vuestra mala conducta".
(Jer. XXIII,1-3)

Tu amigo como siempre,
(Firma de Mons. Carmona)

miércoles, 1 de marzo de 2017

VÍA CRUCIS Y MISA VESPERTINA DEL MIÉRCOLES DE CENIZAS EN LA CAPILLA VIRGEN DE LUJÁN


Con la imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”

“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"

Origen de la costumbre:
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.


jueves, 23 de febrero de 2017

FALSA Y VERDADERA MISERICORDIA... Pío XII: Acusar de dureza y rigidez a la Iglesia y a su moral, es acusar al mismo Jesucristo


ÚLTIMAMENTE se habla cada vez más, en nombre de una mal entendida misericordia, de que la virtud es pecado y que el pecado pasa a ser una virtud; se acusa a los católicos fieles y a la Iglesia de intolerante y exceso de rigidez, dureza de corazón y falta de misericordia. ¡Como si la Iglesia no destacara entre las obras de misericordia “corregir al que yerra” y “enseñar la verdad al que no sabe”!
Esa crítica revive el error de la “moral de situación” o “nueva moral” evolucionista, reiteradamente condenada por el Magisterio pontificio. Por ejemplo, dirigiéndose a los participantes de la “Jornada de la familia” realizada en marzo de 1952, decía el Papa Pío XII:

[...] La «nueva moral» afirma que la Iglesia, en lugar de fomentar la ley de la libertad humana y del amor e insistir en cierta dinámica digna de la vida moral, hace hincapié, casi exclusivamente y con excesiva rigidez, sobre la firmeza e intransigencia respecto de las leyes morales cristianas, recurriendo frecuentemente al “están obligados” o al “no es lícito”, que tienen un excesivo sabor de humillante autoritarismo.
Pero al contrario, la Iglesia quiere —y lo destaca expresamente cuando se trata de formar las conciencias— que el cristiano sea introducido en las infinitas riquezas de la fe y de la gracia, de modo persuasivo, para que así se sienta inclinado a profundizar en ellas.
La Iglesia, sin embargo, no puede abstenerse de advertir a los fieles que estas riquezas no pueden ser adquiridas ni conservadas si no es al precio de precisas obligaciones morales. Una conducta diversa acabaría por hacer olvidar un principio fundamental, sobre el que ha insistido siempre Jesús, su Señor y Maestro. Él ha enseñado, precisamente, que para entrar al reino de los cielos no basta con decir: “Señor, Señor”, sino que debe hacerse la voluntad del Padre Celestial. Ha hablado de la “puerta estrecha” y del “camino angosto” que conducen a la Vida y ha añadido: “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque muchos, os digo, pretenderán entrar y no lo lograrán”. Ha puesto, como piedra de toque y señal distintiva del amor a Él mismo, Cristo, la observancia de los Mandamientos. Igualmente al joven rico, que le interroga, Él le dice: "Si deseas entrar en la vida observa los mandamientos” y a la nueva pregunta: “¿Cuáles?”, responde: “¡No matar, no cometer adulterio, no robar, ni dar falso testimonio, honrar al padre y a la madre y amar al prójimo como a uno mismo!”. Él ha puesto como condición a quien quiera imitarlo, el renunciar a sí mismo y tomar cada día su cruz. Exige que el hombre esté listo para dejar por Él y por su causa cuanto tiene de más querido, como el padre, la madre, los propios hijos y, al fin, el último bien, su propia vida. Porque Él mismo afirma: “A vosotros os digo, amigos míos: no temáis a los que matan el cuerpo, porque no pueden hacer nada más. Temed más bien a Aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno”.

Así hablaba Jesucristo, el divino Pedagogo, que sin duda sabe mejor que los hombres penetrar en las almas y atraerlas a su amor con las infinitas perfecciones de su Corazón, “bonitate et amore plenum” [“pleno de bondad y amor”].
Y el Apóstol de las Gentes, San Pablo, ¿ha predicado acaso de otra manera? Con su vehemente acento de persuasión, revelando el arcano encanto del mundo sobrenatural, ha desplegado la grandeza y el esplendor de la fe cristiana, la riqueza, la potencia, la bendición y la felicidad encerradas en ella, ofreciéndola a las almas como digno objeto de la libertad del cristiano y meta irresistible de impulsos puros de amor. Pero no es menos cierto que también son suyas advertencias como estas: “Trabajad por vuestra salvación con temor y temblor”, y que de su misma pluma han brotado altos preceptos morales, destinados a todos los fieles, ya sean de inteligencia común o almas de elevada sensibilidad.
Teniendo, por tanto, como norma estricta las palabras de Cristo y del Apóstol, ¿no se debería decir más bien que la Iglesia de hoy está más inclinada a la condescendencia que a la severidad? De ahí que la acusación de dureza opresiva que hace la “nueva moral” contra la Iglesia, en realidad golpea en primer lugar a la misma adorable Persona de Cristo [...].

lunes, 13 de febrero de 2017

LAS VIRTUDES TEOLOGALES. NATURALEZA DE ESAS VIRTUDES; SON CARACTERISTICAS DE LA CUALIDAD DE HIJOS DE DIOS. Tomado del libro "Jesucristo, Vida del Alma" del Dom Columba Marmion, O.S.B



Fe, Esperanza y Caridad
¿Qué son estas virtudes? Como os lo he dicho, son potencias para obrar sobrenaturalmente, fuerzas que nos hacen capaces de vivir como hijos de Dios y llegar a la eterna bienaventuranza.
El Concilio de Trento, cuando habla del aumento de la vida divina en nosotros, distingue, ante todas las cosas la fe, la esperanza y la caridad. Se llaman teologales porque tienen a Dios por objeto inmediato [Santo Tomás (I-II, q.112, a.1) indica otras dos razones de este término «virtudes teologales»; estas virtudes son otorgadas únicamente por Dios, y, de otra parte, sólo la Revelación divina nos las hace conocer]; por ellas podemos conocer a Dios, esperar en El, amarle de una manera sobrenatural, digna de nuestra vocación a la gloria futura y de nuestra condición de hijos de Dios. Estas son propiamente las virtudes del orden sobrenatural; de ahí su primacía y eminencia. Ved qué bien responden estas virtudes a nuestra divina vocación. ¿Qué se necesita, en efecto, para poseer a Dios?
Es menester, en primer lugar, conocerle; en el cielo ·de veremos cara a cara, y por eso seremos semejantes a El» (Jn 3,2), pero en la tierra no le vemos; únicamente por la fe en El y en su Hijo, creemos en su palabra y le conocemos con un conocimiento oscuro. Pero lo que nos dice de sí mismo, de su naturaleza, de su vida y de sus planes de Redención por su Hijo, eso lo conocemos con certeza, el Verbo, que está siempre en el seno del Padre, nos dice lo que ve, y nosotros le conocemos porque creemos lo que dice: «Nadie jamás ha visto a Dios; el Hijo Unigénito, que permanece en el seno del Padre, es quien nos le dará a conocer» (Jn 1,18). Este conocimiento de fe es, pues, divino, y por eso dijo Nuestro Señor que es «un conocimiento que procura la vida eterna». «En esto consiste la vida eterna, en conocerte a Ti, oh Dios verdadero, y a Jesucristo a quien nos enviaste» (ib. 17,3).
Por la luz de la fe, sabemos dónde está nuestra bienaventuranza; sabemos lo que «el ojo no ha visto, ni el oído oyó, ni el corazón sospechó, es decir, la hermosura y grandeza de la gloria que Dios reserva a los que le aman» (1Cor 2,9). Mas esta inefable bienaventuranza está por encima de la capacidad de nuestra naturaleza; ¿podremos, pues, llegar a ella? Sí, indudablemente; es más: Dios hace nacer en nuestra alma el sentimiento o la convicción interna de que estamos seguros de alcanzar este objetivo supremo, mediante su gracia, fruto de los méritos de Jesús y a pesar de los obstáculos que se opongan a ello. Podemos decir, con San Pedro: «Bendito sea Dios, el Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que, según su gran misericordia, nos ha regenerado en el Bautismo, y nos dio esta viva esperanza de una herencia incorruptible que nos es reservada en los cielos» (1Pe 1,3; +2Cor 1,3).
Finalmente, la caridad, el amor, acaba esta obra de acercamiento a Dios mientras permanecemos en el mundo, en espera de poseerle en el otro; la caridad completa y perfecciona la fe y la esperanza, hace que experimentemos en Dios una real complacencia, que le antepongamos a todas las cosas, y deseemos manifestarle esa complacencia y preferencia por el cumplimiento de su voluntad. «La compañera de la fe, dice San Agustín, es la esperanza, es necesaria, porque no vemos lo que creemos y con ella no se nos hace insoportable la espera; luego viene la caridad, que aviva en nuestro corazón la sed y hambre de Dios e imprime en nuestra alma un deseo o impulso hacia El» (Sermo LIII). El Espíritu Santo ha infundido en nuestros corazones la caridad que nos mueve a clamar a Dios: ¡Padre, Padre! Es una facultad sobrenatural que hace que nos adhiramos a Dios, como a la bondad infinita que amamos más que a toda otra cosa. «¿Quién nos separará de la caridad de Cristo?» (Rom 8,35).
Tales son las virtudes teologales: admirables principios, potencias maravillosas para vivir de la vida divina, mientras moramos en la tierra. Lo mejor que podemos hacer para que sea una realidad nuestra cualidad de hijos de Dios y para caminar hacia la posesión de esta presencia eterna de la cual estamos llamados a participar con Cristo, nuestro hermano primogénito, es conocer a Dios tal como se ha revelado por Nuestro Señor Jesucristo, esperar en El y en la bienaventuranza que nos promete, por los méritos de su Hijo Jesús, y amarle sobre todas las cosas.
Dios nos ha dotado liberalmente con estas potencias pero no olvidemos que si bien nos son dadas sin nuestro concurso, no perseveran, no las conservamos ni las desarrollamos si no enderezamos a ello nuestros esfuerzos.
Es propio de la naturaleza y perfección de una potencia realizar el acto que le es correlativo (Santo Tomás, II-III, q.56, a.2; +I-II, q.55, a.2); una potencia que permaneciera inerte, por ejemplo, una inteligencia que jamás produjera un pensamiento, nunca alcanzaría el fin y, por consiguiente, la perfección que le es debida. Las facultades nos son dadas precisamente para que las ejercitemos.
Las virtudes teologales, aunque infusas, están sujetas a esa ley de perfeccionamiento, y si quedan inactivas padecerá un grave detrimento nuestra vida sobrenatural. De todos modos no son hijas del ejercicio, pues en este caso no serían infusas; y por esta misma razón sólo Dios puede acrecentarlas en nosotros. Por eso el Santo Concilio de Trento nos dice que solicitemos de Dios el aumento de estas virtudes (Sess. X, cap.18). Y en el Evangelio veis que los Apóstoles piden a Nuestro Señor les aumente la fe (Lc 17,5); San Pablo escribe a los fieles de Roma que está pidiendo a Dios haga abundar en ellos la esperanza (Rom 15,13); suplica igualmente al Señor que avive la caridad en el corazón de sus caros Filipenses (Fil 1,9).
A la oración, a la recepción de los sacramentos, conviene añadir la práctica de las mismas virtudes.- Si Dios es la causa eficiente del aumento de estas virtudes en nosotros, nuestros actos, hechos en estado de gracia, son la causa meritoria. Por los actos merecemos que Dios aumente en nuestras almas estas virtudes tan vitales; además, el ejercicio facilita en nosotros la repetición de estos actos. Este es un punto muy importante, puesto que esas virtudes son características y específicas de nuestra condición de hijos de Dios.
Pidamos, pues, con frecuencia a nuestro Padre celestial que las aumente en nosotros; digámosle, especialmente cuando nos acercamos a los sacramentos, en la oración, en la tentación: «Señor, creo en Ti, mas aumenta mi fe; eres mi única esperanza, mas afirma mi confianza, te amo sobre todas las cosas, pero acrecienta este amor, a fin de que nada busque fuera de tu santa voluntad...»