Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

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martes, 15 de julio de 2025

NUESTRO APOSTOLADO

Este pasado fin de semana realizamos nuestro apostolado como de costumbre en la Ciudad de Laboulaye en la Provincia de Córdoba en dónde se administró el Sacramento de la penitencia y el P. Mauricio María celebro la Santa Misa correspondiente al V Domingo de Pentecostés y en la cual el P. Gustavo predicó un sermón centrado en el amor al prójimo y en buscar siempre la Gloria de Dios.
Al finalizar la Misa se visitaron unos enfermos y por la noche se compartió una cena con los fieles y amigos de la misión; también aprovechamos a visitar y bendecir la sede de la Panadería la Buena Semilla, en dónde sus operarios son jóvenes con capacidades especiales y dónde recibieron con mucha alegría y afecto al sacerdote.


  


  

 

martes, 11 de marzo de 2025

ANÉCDOTAS DE NUESTRO SANTO PATRÓN...: San Luis IX rey de Francia y la Virgen del Carmen




El Santo rey, al volver de la guerra de Palestina, el año 1254, se vio embestido por deshecha tempestad, hallándose frente al Monte Carmelo. Sus navíos fueron dispersados. El desaliento y la desesperación habían se apoderado de todas las tripulaciones.
El naufragio de la armada parecía inminente.
Sólo el corazón magnánimo del monarca mostrábase confiado.
Cuando en medio de la obscuridad el vendaval le trajo el tañido lejano de una campana, y pregunto donde sonaba, supo que era la señal de Maitines de los Monjes del Carmelo.
Vuelve, entonces, los ojos en aquella dirección, y, con ferviente súplica, hace voto de visitar a la Reina del Carmelo, si a él y a los suyos los libra de la muerte.
Bastó esta plegaria. La Reina de los mares se le aparece rodeada de luz, diciéndole: 
“No temas, yo misma seré tu auxilio, vengo para librarte a ti y a tu gente de los peligros de este mar”
Después de estas palabras se serena el cielo, se sosiega el mar, se salvan las naves y el hijo de la reina Blanca de Castilla, acompañado de sus guerreros, sube al Carmelo a rendir afectuosas gracias a su celestial Salvadora.

sábado, 10 de agosto de 2024

UNA CARTA DESDE EL INFIERNO. (Para reflexionar sobre nuestra vida).



Te vi ayer cuando comenzabas tus tareas diarias. Te levantase sin acordarte de orar a tu Dios. En todo el día no lo tuviste presente.De hecho ni siquiera recordaste bendecir los alimentos. Eres muy desagradecido con tu Dios y eso me gusta de ti. También me agrada la enorme flojera que tienes en todo lo que se refiere a tu formación como católico. Tu vida sacramental está por los suelos... sólo vas a Misa los domingos y eso llegando tarde. Confesar y comulgar, rara vez, cuando hay cierta presión por los compromisos familiares. ¿Y qué decir de tu tacañería en hacer apostolado? ¿En difundir tu religión? ¿En enseñar a otros el amor de Cristo? ¿Los cuidados de María? Todo ello es muy útil para mí. No sabes cómo me alegra.
Tantos años y sigues igual. Crees que no tienes nada que cambiar. Me encantas. Hemos pasado muchos años juntos y aún te detesto. Es más, te odio porque odio a tu Dios. Que no lo ames, que lo olvides, es una forma de triunfar, de contradecir Sus deseos.
Con tu cooperación estoy demostrando quien es el que manda en tu vida. Con todos esos momentos que hemos pasado juntos... Hemos disfrutado muchas películas “para adultos” y que decir de las veces que hemos ido a los espectáculos artísticos en vivo. De los programas de la tele tan picantes y de las imágenes en Internet.
¡Ah! Y cuando no te has “portado bien” con aquella personita. Pero más me agrada que engañes a tus remordimientos con aquello de “eres joven tienes derecho a gozar de la vida”. No hay duda... eres de los míos.
Disfruto mucho de los chistes colorados que escuchas y cuentas. Tú te ríes de la picardía que tienen y yo me carcajeo de ver a un hijo de Dios haciendo eso. Pero el hecho es que ambos la pasamos bien con las canciones de música y letra sensual que escuchas. ¡Qué bien identificas cuales son los grupos musicales que más me gustan…porque yo mismo los poseo!
También disfruto mucho cuando murmuras de los demás, los chismes que siembras se dispersan con mucha facilidad. Tienes gran habilidad para crear divisiones. ¡Ah! y por tu actitud de rebelión siempre contra toda autoridad. No dejes que nadie te diga lo que tienes que hacer. Eres libre de llevar a cabo lo que te venga en gana.
Esta carta es para decirte GRACIAS por dejarme que utilice la mayor parte de tu tonta vida. Eres tan manejable, que sucumbes a las más simples tentaciones. El pecado se ha adueñado de tu vida. Sigue siendo así.
En ocasiones me haces un gran servicio, cuando das malos ejemplos a los niños. Son tan receptivos, que me haces un gran favor encaminándolos a ser como tú. Te lo Agradezco mucho.
Si tuvieras algo de sesos cambiarias de ambiente, de compañía, hablarías con tus padres, con aquel amigo que se entristece cuando yo estoy feliz, con el sacerdote ése que rechazas por fuera, pero lo admiras por dentro y que te hace sonrojar cuando te dirige la palabra. Les pedirías ayuda y seguramente te la darían y regresarías a tus oraciones, a los Sacramentos y a tu apostolado y entonces, adiós mi gabán, te me escaparías.
No acostumbro enviar estos mensajes, pero eres tan conformista y flojo que no creo que vayas a cambiar. Te tengo bien estudiado y más adelante, cuando crezcas un poco más, utilizaré mi arma más efectiva: te induciré a que no creas en mí. Eso me conviene. Así ya nunca pelearas contra mí y yo, a tu muerte cuando se acabe tu tiempo, te arrastraré conmigo al fuego eterno. Ahí te unirás a los míos para maldecir y odiar eternamente a Dios, a la Virgen, a tus padres, a todos tus amigos y enemigos y a mí. Pero habré triunfado no amarás a nadie, no lo amaras a Él, a Cristo Jesús, a Cristo Dios.

¡NO!, ¡YA NUNCA PODRÁS ARREPENTIRTE Y TERMINARÁS ABORRECIENDO A TU DIOS Y YO DISFRUTARÉ DE SUS LÁGRIMAS!

Tu enemigo que te ODIA, Satanás.
Posdata. Sí realmente quieres que te ayude a gozar en este mundo, no muestres esta carta a nadie.

jueves, 10 de noviembre de 2022

EL EXORCISMO MÁS FAMOSO DE SAN JUAN DE LA CRUZ




Cuando el Santo vivió en Ávila, ganó notoriedad como gran exorcista debido a su poder sobre los demonios. El caso más sonado, fue el de Sor María de Olivares Guillamas, agustina del Convento de Nuestra Señora de Gracia. Oriunda de Ávila, hizo sus votos en este convento en 1563. Llamó la atención por una serie de hechos extraños que no pudieron ser explicados. Sin nunca haber tenido estudios, sabía y era muy buena explicando las Escrituras. Se dijo que "habla todos los idiomas y conoce todas las ciencias". Vinieron muchos eruditos a conocerle y hablarle.
Algunos historiadores incluso hicieron una lista de hombres famosos que estudiaron el caso de ésta monja: Mancio de Corpus Christi, dominico, Bartolomé de Medina, también dominico, Juan de Guevara, agustino (sus conferencias en la Universidad de Salamanca fueron tan elevadas que fueron consideradas "Milagrosas"), fray Luis de León, maestro de muchas ciencias, estudioso de la Biblia, agustino. No sabemos si estuvieron involucradas otras personalidades de Ávila: Don Francisco de Salcedo, Julián de Ávila, o alguno de los distinguidos dominicos o jesuitas. En resumen, los teólogos eruditos que visitaban Ávila "consideraban el espíritu de esta monja bueno y su conocimiento milagroso".
Sin embargo, no todo estaba claro. El provincial agustino y probablemente el padre general vinieron a Ávila. La conversación con la monja no los tranquilizó en absoluto. Trataron el asunto con cautela. Se enteraron de la santidad, espíritu y conocimiento de Fray Juan de la Cruz. Por eso hicieron todo lo posible para que viera a la monja. Ellos insistieron, pero Juan se negó, probablemente porque no tenía experiencia en este campo y porque era joven. Tenía por entonces 32 años.
El superior agustino le dio permiso para entrar y salir del monasterio cuantas veces fuese necesario y así pudiera investigar el caso excepcional sin obstáculos. Acordaron una fecha para la primera reunión de inmediato. A la hora señalada entró en la iglesia fray Juan detrás de la reja del coro se encontraba la monja. Ella siempre sorprendía a todos con un lenguaje agudo, dichos buenos e ingeniosos. “Sin embargo, cuando vio al fraile pequeño y poco llamativo, no pudo decir nada. Atónita, comenzó a temblar y a sudar como una culpable en la corte. No intercambiaron ni una sola palabra".
Fray Juan salió y en secreto le dijo al padre general que la monja había sido poseída por un espíritu maligno y que los exorcismos tendrían que repetirse muchas veces. El superior estuvo de acuerdo. A partir de ese momento, fray Juan podría hacer lo que creyera conveniente en este asunto. Así que al final accedió a ayudar. Años más tarde, dijo que antes de iniciar el exorcismo, "informó a los inquisidores del distrito que se le había permitido hacer lo que fuera necesario" (Biblioteca Mística Carmelitana 14, 190).
Empezaron a suceder cosas increíbles. Fray Juan, sin darse cuenta del riesgo que había corrido, comenzó a prepararse espiritualmente: oró, ayunó, hizo penitencia y realizó diversas austeridades. Dedicó días y semanas enteros al trabajo: exorcismos, reuniones, catequesis. Quería liberar a la pobre poseída no solo del demonio, sino también de la confusión mental de la que había sido víctima.
Satanás se negó a dejar el cuerpo, alegando que la monja era de su propiedad. Ella se entregó a él voluntariamente, firmando el pacto con su propio nombre y sellándolo con sangre. Fray Juan no se rindió y un día, durante la misa, se le apareció este documento. Lo quemó de inmediato.
El último ataque fue excepcionalmente fuerte. Los exorcismos se convirtieron en un espectáculo impactante. Después de largos desacuerdos y discusiones, los espíritus malignos “se fueron gritando que desde la época de Basilio nadie se les había opuesto con tanta fuerza. La monja se desmayó, pero luego volvió a ser ella misma. Estaba sentada en el suelo descansando después del exorcismo.
Fray Juan preparó un memorando en el que presentó su opinión sobre el asunto. La Santa Inquisición de Valladolid envió materiales procesales al tribunal principal de Madrid. El 23 de octubre de 1574 llegó una carta de Madrid: “Inmediatamente después de recibirla, el padre Juan de la Cruz, carmelita descalzo, debe comparecer ante el Tribunal de la Santa Inquisición. Será interrogado sobre el memorial enviado a esta Inquisición ".
Fray Juan fue a Valladolid. En los primeros días de noviembre también fue llevada allí María de Olivares, y fue recluida en un convento.
Fray Juan, gran exorcista con el poder de luchar contra los espíritus malignos, se hizo conocido. En una carta a la priora de Medina del Campo, Inés de Jesús, en el otoño de 1574, la Madre Teresa de Jesús escribió: “Hija mía, lamento mucho la enfermedad de la Hermana Isabel de San Jerónimo. Les envío al Padre Juan de la Cruz para que la sane. Dios le dio la gracia de expulsar demonios de los cuerpos. En Ávila, acaba de liberar a cierta persona de tres legiones de demonios. En nombre de Dios, exigió que le dijeran quiénes eran. Le obedecieron de inmediato.
Fray Juan fue a Medina del Campo y se encontró con una monja que se creía que estaba poseída. Se dio cuenta de que había habido un error. Isabel de San Jerónimo estaba simplemente mentalmente enferma. Murió el 23 de noviembre de 1582.
El caso de María de Olivares fue el más difícil y sin duda el más famoso, pero no el único en el que ayudó Juan de la Cruz.
P. Jose Vicente Rodriguez OCD

sábado, 26 de junio de 2021

BREVE HISTORIA DE LA DEFENSA DE LA VERDADERA FE EN LA ARGENTINA

Hacer una historia de la defensa de la verdadera Fe en estas tierras, implica hablar del Ingeniero M. Roberto Gorostiaga. a él le debemos que en la actualidad nuestra Patria sea el más importante bastión de lucha contra la iglesia conciliar en América del Sur.

En las fotos vemos al Ing. Gorostiaga junto a Mons. Lefebvre, y al Dr. Carlos Disandro.

¿Cómo comienza esta historia? Quizás con aquellas reuniones de los sábados por la tarde en la Confitería del Molino. Allí nos encontrábamos: José María Racedo, Andrés de Asboth, el Capitán Rubio, etc., y, por supuesto, el Ingeniero Gorostiaga. Ahí surgió, entre otras cosas, la idea de publicar la revista "Roma". El epílogo de esos encuentros, era cruzar a la Plaza de los dos Congresos, en donde nos uníamos a un grupo comandado por el ingeniero Alfaro, que acudía a dirigir el rezo del Rosario, y entonar cánticos a la Celestial Señora acompañados por los sones de un armonio portátil.
Luego vino la búsqueda de lugares en donde sacerdotes fieles pudieran celebrar la Misa Tridentina. Primero, los sábados por la tarde en la capilla del Colegio Champagnat; después, los domingos por la mañana, en la Casa de Ejercicios de la calle Independencia, en la capilla facilitada por las hermanas gracias a la intermediación del Padre Julio Meinvieille, su capellán. La Misa era celebrada por el Padre Raúl Sánchez Abelenda. Luego en una capillita, ya no recuerdo el nombre, ubicada cerca de la avenida Gral. Paz, a pocas cuadras de Av. Cabildo. Otras veces, acudíamos a la Misa celebrada por el Padre Pascual en la capilla del Hospital Ferroviario, del que era capellán.

R.P. Sanchez Abelenda

Así arribamos a julio de 1976, en que se anuncia la visita al País de Monseñor Marcel Lefebvre. Es el ingeniero M. Roberto Gorostiaga quien se encarga de organizar su recibimiento. Para ello, convoca a un grupo de gente: Atilio Neira, Holofernes López Badra, Álvaro Ramírez Arandigoyen, Margarita Demontis de Quantin, Norberto Quantin, Andrés de Asboth, Jorge Sernani y Olga Moreno.
Durante su estadía en Buenos Aires, Monseñor se alojó en la casa de la señora Mercedes Anchorena de Ferrari, en la calle Libertad, generosamente ofrecida para tal fin.
Era la terrible época de la subversión Marxista en Argentina, existían numerosas restricciones; entre ellas, la prohibición de ir al Aeropuerto Internacional de Ezeiza con más de dos personas por vehículo. Por esa causa, solamente recibió allí a Monseñor Lefebvre el Ingeniero Gorostiaga. Se había alquilado un humilde local en Villa Marteli, donde se dispuso todo para que Monseñor celebrara una Misa. Pero... fue imposible llegar al mismo, pues las máximas autoridades del país (en ese momento ocupaba la Presidencia el General Jorge Rafael Videla), enviaron a la Policía Montada para que lo impidiera. Anteriormente, el gobierno del "Proceso de Reorganización Nacional" había suprimido los feriados de las fiestas del Corpus Christi, de la Asunción y la de la Inmaculada Concepción, lo que hizo que el Padre Raúl Sánchez Abelenda dijera en una de sus homilías de las Misas celebradas en la Casa de Ejercicios: "Esto lo van a pagar". ¡Vaya si lo están pagando, aún en esta vida!
A la luz de los acontecimientos posteriores, nos damos cuenta de las falencias de Monseñor Lefebvre. Muchos casi recién arrivados a esta lucha, se rasgan las vestiduras por nuestra colaboración con él, pero, en ese entonces, lo vimos como nuestra tabla de salvación. Por otra parte, es muy fácil criticar, ¿dónde estaban ellos para "iluminarnos"? por otra parte, ¿quién pensaba que las cosas iban a llegar al punto actual? Quizás el doctor Carlos Disandro importante intelectual y pensador argentino o alguna otra mente preclara.
Gracias a Monseñor Lefebvre tuvinos una capilla en donde se celebraba la verdadera Misa. ¿Que eran "una cum" y con el misal reformado de Juan XXIII? A muchos de los sedevacantistas que por varios años colaboramos con su obra, eso no nos parecía relevante: ¡teníamos la Santa Misa y los Sacramentos!

Misa en la Capilla Ntra. Sra. Mediadora de todas las Gracias

Volviendo al desarrollo de los acontecimientos: dada la prohibición de las autoridades nacionales de celebrar en lugares ¿públicos? las Misas de Monseñor Lefebvre fueron en casas de familias: en la de la ya mencionada señora Mercedes Anchorena de Ferrari, en las de varias otras familias cuyos nombres escapan a mi memoria y en la del Capitán Jorge Rafael Rubio. Curiosamente, de toda esa gente que lo recibió en ese momento, solamente siguió en las filas de la FSSPX, el Capítán Rubio, cuyo hijo menor, Ezequiel Rubio, un chiquillo entonces, luego entró en el Seminario de La Reja y actualmente es el Superior del Priorato de la Ciudad de Buenos Aires, (hoy Superior del Distrito de América Central y el Caribe)
Monseñor Lefebvre regresó a Suiza dejando aquí al Padre Michel Faure con la misión de establecer las bases de su obra.
Comenzó entonces la búsqueda de un sitio apropiado para poner el primer centro de misas. Con la señora Margarita Demontis de Quantin, recorrimos varios edificios en venta que luego visitaban el ingeniero Gorostiaga y el Padre Faure para dar su "visto bueno". Finalmente, fue seleccionada una casona que, si mal no recuerdo había encontrado el señor Holofernes Lopez Badra (su hijo menor, entonces aún no nacido, hoy es sacerdote de la FSSPX).
Mientras tanto, la agrupación "Patria Grande" había ofrecido sus instalaciones en la Avenida Entre Ríos, a una cuadra del edificio del Congreso de la Nación para que allí se celebrara Misa. Los sacerdotes con que contábamos eran: el Padre Raúl Sánchez Abelenda, el Padre Antonio Mathet y el Padre Michael Faure.
Con su habitual generosidad, el ingeniero Gorostiaga adquirió la casa seleccionada, de Venezuela 1318, que constaba de una planta baja derruida, y primero y segundo pisos.
Empezó una carrera contra reloj, pues se quería llevar a cabo la inauguración cuanto antes.
Se instaló la capilla en un amplio patio cubierto del primer piso. La familia Guillén prestó un altar, bancos, manteles y ornamentos y el domingo 5 de diciembre se celebró la primera Misa.
Tomado de: http://www.catolicosalerta.com.ar/ 

lunes, 15 de junio de 2020

In Memoriam: R. P. RAÚL SANCHEZ ABELENDA (1929-1996)


El padre Sanchez. junto al arzobispo Lefebvre
Nació en Nogoyá, Entre Ríos, Argentina en el año 1929.
El mismo solía contar que sintió la vocación sacerdotal a la muy temprana edad de cinco años. Fue ordenado sacerdote en el año 1953; estudió en la Universidad Gregoriana de Roma en dónde obtuvo el doctorado en filosofía.
Durante el “Concilio Vaticano Segundo” defendió las tesis tradicionales frente al avance modernista.
Activo en la docencia y en la vida pública nacional, ocupó el cargo de decano de la facultad de filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
Su vida fue un ejemplo de coherencia entre su inteligencia y su libertad, que dirigió con férrea voluntad hacia un destino prefijado: la salvación de su alma, halagando a Dios en la búsqueda constante de la salvación de los demás.
Fiel a su sacerdocio católico, lo consideró como una verdadera milicia; con su fuerte carácter y convicción interior, que dejaba ver en cada uno de sus actos, se enfrentó en duro pero desigual combate con “el príncipe de este mundo”; se opuso a la apostasía generalizada y a sus agentes, de cualquier jerarquía que fuesen, poniéndolos en evidencia con singular valentía.
Para él, como para todo buen sacerdote, la Santa Misa era el acto más importante de su vida; defendió el rito tradicional, la Misa de su ordenación sacerdotal como nadie. Nunca dejó de rezar la Misa de Siempre; era la Misa que había aprendido en el Seminario de Paraná. Su pensamiento se reducía a una frase, que repetía con asiduidad: “Tengo un solo Dios, una sola madre, una sola Misa”.
Lo tentaron con una vida más cómoda, rezar la Misa en una de las iglesias importantes por su concurrencia y ubicación en la ciudad de Buenos Aires; pero no aceptó, pues consideraba que no podía rezar la Misa verdadera donde un rato antes y un rato después se celebraría la nueva misa. Lo contrario, entendía él, hubiera sido una claudicación.
Sus dos grandes amores fueron Dios y la Patria, motivo por el cual en cierta forma y a pesar de todo lo expuesto le costó ser sacerdote. Porque esos amores lo llevaron a luchar arduamente en el ámbito eclesial y en el mundo para imponer la Verdad. Todas sus Misas terminaban con una frase que sintetizaba su sentimiento: “Virgen de Luján, salva a nuestra Patria”.
Recuerdo que siendo yo, aún seminarista por el año 1993 y encontrándome un 20 de Noviembre –día de la Soberanía Nacional- en la Vuelta de Obligado (San Pedro Bs.As.), y a la pregunta que le hice sobre el futuro de la Iglesia y de la Argentina, me respondió lisa y llanamente: que la restauración de la Iglesia y de la Patria solo se daría por intervención divina, y tenía razón, ya que cada día que pasa tristemente vemos como se va instaurando un Gobierno Mundialista anticristiano y una Religión sincretista que adora al hombre y sus "derechos" contra los Derechos de Dios.
El Padre Sanchez Abelenda, fue un apasionado defensor de la Fe Católica y jamás aceptó diálogo alguno con los promotores de la destrucción de la Santa Iglesia; falleció solo en su departamento en la ciudad de Buenos Aires en el año 1996.
Encarecidamente pedimos una oración por el eterno descanso de su alma.
Padre Mauricio María Zárate.

viernes, 8 de mayo de 2020

EN EL DÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN PATRONA DE ARGENTINA. Hermosísima oración de consagración realizada por el ex-presidente Juan Perón en el año 1953


En esta fecha tan cara al pueblo argentino, consagrado a la Virgen de Luján como Patrona de la Patria y de la Nación Argentina, queremos rendir nuestro homenaje con la oración que el General Juan Domingo Perón, en su carácter de Presidente de la República, le ofrendara a la Santísima Virgen el 15 de noviembre de 1953, oración con la que supo expresar el agradecimiento a la Virgen por su amparo a los humildes en nuestra historia patria y el compromiso de luchar por la Paz y la Justicia para cumplir con nuestro destino histórico de Nación.


La oración del Presidente de la Nación, General Juan Domingo Perón

“Señora Nuestra de Luján: Muchas veces he levantado mis ojos hacia vuestra imagen que ha sido permanentemente compañía de mi fe por todos los caminos de mi vida.
“Pero en esta solemne ocasión extraordinaria se elevan hacia vuestro corazón las miradas y las voces que quieren expresar por mi intermedio los sentimientos y los pensamientos del Pueblo Argentino, que es la Patria, cuya representación humildemente invisto.
“El pueblo argentino, sus hombres y sus mujeres, sus niños y sus ancianos, sus pobres y también sus ricos de buena voluntad, sus obreros y también sus empresarios, sus fuerzas espirituales, sus fuerzas armadas, el pueblo argentino, con todos sus hijos, los que viven en los campos, en los pueblos y en las ciudades de la Patria, los que tienen nuestra Fe y aún los que sin tenerla, os respetan, señora de Luján, como símbolo de la unidad espiritual de la Nación, que vuestra pequeña imagen representa…todo el Pueblo Argentino os agradece, antes que nada, vuestra compañía permanente y humilde, cumplida desde vuestra villa de Luján a través de todas las jornadas y a través de todas las vicisitudes de nuestra historia.
“Os lo agradece como solemos agradecer los hijos, tarde o temprano, esa compañía espiritual que representa la inquietud de nuestras madres siguiéndonos, desde cerca o desde lejos, desde la tierra o desde el cielo, por todos los caminos de la vida.
“Desde la humildad de vuestra imagen, materializada en vuestra pequeñez y en vuestro rostro tostado por el sol de nuestra tierra criolla, y desde vuestra propia historia, que ensalzó la de los humildes y humilló a los soberbios para enseñarles el camino de la humildad, desde vuestra imagen donde fueron grabadas para siempre con divina inspiración, nos llegan vuestras dos consignas maternales: la paz y la justicia.
“En esta fecha extraordinaria os prometemos mantenernos dentro de nuestras posibilidades humanas y con vuestra ayuda, fieles a vuestro mandato.
“Queremos la paz de todos los argentinos, de todos los pueblo de América y de todos los pueblos del mundo. Pero no la queremos si no es justa, según vuestra consigna.
“Precisamente para que se cumpla vuestro anhelo infinito de paz, nos proponemos y os prometemos, madre de los argentinos, a luchar por la justicia entre los hombres y entre los pueblos.
“Os pedimos en cambio, la compañía eterna de vuestra humildad ejemplar, para que humildemente sepamos cumplir nuestro destino sin que jamás nos domine la soberbia”.
“Y os pedimos la ayuda de Dios para que mirando vuestra imagen nunca olvidemos que solamente los humildes salvarán a los humildes, y que para ser fieles a nuestra vocación de paz y de justicia, nos mantengamos todos unidos y en la humildad, la única y tal vez la última fuerza que Dios ha querido dejar sobre la tierra para que volvamos a la Fe, a la esperanza y al amor, donde reside la auténtica felicidad de los hombres y la grandeza fundamental de los pueblos”. Amén

miércoles, 27 de marzo de 2019

EL RECUERDO DE UN PENSADOR INCLASIFICABLE, Por: Carlos Bukovac



Un 15 de marzo de 1981 fallecía el Padre Leonardo Castellani, para muchos, un verdadero genio intelectual y literario. Nació el mismo año que Borges, en la ciudad de Reconquista; no obstante, pese a su enorme talento, no tuvo la misma suerte que Jorge Luis en cuanto a su fama. Su obra es inmensa y de lo más variada. Hace algunos años, fue escrita una biografía suya de dos tomos por el Dr. Sebastián Randle, un fabuloso libro, pero sólo para fanáticos del jesuita santafesino. Valga entonces este artículo para acercar a los lectores a la figura de este gran argentino.

martes, 17 de julio de 2018

EL PADRE CASTAÑEDA (O EL BUEN DIALOGO CON LOS GOBERNANTES CORRUPTOS)


Fray Francisco de Paula Castañeda O.F.M.
El Padre Castañeda no era obispo ni lo invitaron a Norteamérica. En esa época no se hacían grandes colectas ni se hacían pobres discursos. Cuando un cura necesitaba plata para su iglesia, lo llamaba al primer rico que pasaba y le decía: “Déme cien pesos” o “Déme doscientos pesos” y el rico, le daba la plata y el cura le decía: “Que Dios se lo pague” y nadie sabía quién era el rico que la había dado esos pesos al cura. Además, en esa época, los curas no dejaban nunca su parroquia ni viajaban en un avión ni iban a las casas de los masones para decirles: “¡Que bien le queda su renguera!” o “Me siento muy honrado de que Jesucristo haya sido judío, porque los judíos son masones”.
Si al Padre Castañeda lo hubieran invitado a Norteamérica, hubiera contestado: “Váyanse a la p…. madre que los parió” y además les hubiera dicho otras cosas que no se deben decir delante de los niños. A él no le interesaba la propaganda. Lo único que le interesaba era pelearlos a los liberales y hacerlos entender que no podían llevárselo todo tan de arriba. Porque los liberales de entonces creían que todos los hombres querían ser liberales. Y también en eso los liberales estaban equivocados. Los hombres de entonces eran unos hombres muy decentes que no soportaban a los enemigos de Cristo.
Además, los curas de entonces no tenían miedo de quedar mal con los políticos. Cuando un político se metía con ellos o hacía una ley medio sinvergüenza, el obispo lo llamaba al cura más gritón y le decía: “Usted tiene que contestar a este animal” y el cura le decía: “Está muy bien Señor Obispo” y el domingo siguiente se subía al púlpito y empezaba, por ejemplo: “El señor Rivadavia ha hecho una estupidez. Ustedes tienen la obligación de desobedecer a los gobernantes que se llegan a nosotros con ideas extranjeras. Hay que terminar con esa clase de gente. Cuando ustedes quieran hacer una revolución, pueden contar conmigo, porque los curas están para eso: para pelear a los malos y defender a los buenos. Los curas no están para hacer componendas ni para dejarse invitar a comidas por los enemigos de la patria: están para salvar a las almas, aunque para salvarlas sea necesario agarrarse a tiros, por más obispos que sean: porque los curas y los obispos no son empleados del gobierno sino sirvientes de Dios y pastores de las almas que Dios pone bajo su cuidado, y los pastores no tienen que andar mucho entre lobos, si es que no quieren parecer entregadores. El señor Rivadavia es un lobo que se ha metido entre nosotros. Ustedes saben lo que hay que hacer con los lobos y yo sé como tengo que ayudarlos. No tienen más que decirme: ahora. Pero, les advierto que si ustedes tardan mucho en decírmelo, iré yo solo a sacarlo a patadas de la Casa de Gobierno”.
Así pensaba y así predicaba el cura Castañeda. Por eso ningún gobierno lo quiso hacer obispo y ningún masón lo invitó a su casa. Porque era un cura que tenía todo lo que hay que tener.

ANZOÁTEGUI, Ignacio B.: Pequeña Historia Argentina para uso de los niños. Asunción, Regnum, 200, pp. 59-61.

lunes, 16 de octubre de 2017

DÉCIMA JORNADAS DE CULTURA CATÓLICA VEDIA 2017


Estimados lectores y visitantes, como lo habíamos anunciado este pasado fin de semana el 14 y 15 de Octubre se llevaron acabo en Nuestra Casa Religiosa de la Ciudad de Vedia Bs.A. las X Jornadas de Cultura Católica. Como todos los años agradecemos a Dios Ntro. Señor, a nuestros amigos, benefactores y fieles el permitirnos haber podido realizar por un año más este encuentro de fraternidad cristiana y que haya salido todo más que bien, y nos atrevemos a decir que cada año que pasa salen mejor, desgraciadamente cuando definimos la fecha de este evento no nos percatamos de que justo este año el Domingo 15 se celebraba en nuestro país el día de la madre, y por tal motivo algunos de los habituales asistentes a estas jornadas, nos hicieron saber de que no podían asistir a las mismas por tener que compartir con sus familias este evento, -una lástima realmente-.

Como este año celebramos el décimo aniversario de las Jornadas, queremos agradecer de corazón a todos aquellos que nos han acompañado en este apostolado de difusión de la Verdad y de formación católica; algunos de ellos ya no están entre nosotros y es por eso que rezamos por sus almas, en particular agradecemos a todos los que desinteresadamente disertaron durante estos diez ciclos de conferencias, ellos son: Dr. Julio Gonzalez, Dr Orlando Squeizher, Prof. Agustín Coto, Prof. María Paula Dani, Sr. Juan Manuel Novarino, Prof. Raúl Amado, Lic. Ignacio Berdejo Bolivar,
Sr. Gustavo Venerandi, Mons. Luis Argueta, R.P. Gustavo Peña, Lic. Viviana Acquistapace, Lic. Sandro Nastasi, Sr. Carlos Grunwaldt (RIP), Lic. Carlos Facundo de La Cruz, Sr. Cristian Jacobo y al Lic. Walter Pastorino. Todos excelentes expositores por cierto y a quienes nuevamente les renovamos nuestras gratitudes.
Ya la tarde del Viernes 13 de Octubre comenzaron a llegar algunos de los participantes y nosotros a darles la bienvenida y organizar para el Sábado, por la mañana del Sábado se celebró la Sta. Misa y después del almuerzo compartimos una fraternal sobremesa. A las 17:00 hs. dimos comienzo a la exposición y adoración del Santísimo Sacramento con el rezo del Santo Rosario seguido de la oración al Glorioso Patriarca San José y bendición con Jesús Sacramentado, aquello fue un pedacito de cielo en la tierra. 

Seguidamente compartimos la merienda y a saludar a todos los que iban llegando, ya aproximadamente a las 19:00 hs. nos trasladamos al salón parroquial Isabel la Católica para dar comienzo a la primer conferencia, en dónde el Lic. en Ciencias Humanas e Historia Walter Pastorino, disertó sobre el "Fundamento y Consecuencias del Universal Reinado de Jesucristo". No hay palabras para expresar lo interesantísimo que fue para todos los asistentes, esta clase de teología de gran nivel intelectual, dos horas y media de exposición, que prácticamente ni se sintieron y que ninguno de los asistentes se movieron de sus sillas, después de la conferencia, el Licenciado Pastorino contestó hasta entrada la medianoche, todas las preguntas y dudas de los participantes, ya finalizado compartimos la cena que se extendió hasta altas horas de la madrugada del Domingo.
El Domingo 15 de Octubre, ya desde temprano los sacerdotes comenzaron a confesar y a las 9:30 hs. dio inicio al rezo del Santo Rosario y a las 10:00 hs. dio comienzo la Sta. Misa cantada correspondiente al Domingo XIX después de Pentecostés y la conmemoración de Santa Teresa de Jesús, durante la homilía el cura celebrante hizo una breve semblanza de la vida de la santa de Ávila y nos invitó a cultivar la virtud de la Paciencia y la Perseverancia en estos tiempos de apostasía final, como así también a vivir la lógica del cristianismo. Finalizada la Misa, se procedió a compartir el desayuno y a las 11:45 hs. el Licenciado Carlos Facundo de la Cruz disertó sobre: "Hispanidad y Leyendas Negras", 
conferencia ésta, muy bien estudiada y elaborada desde una perspectiva revisionista que dejó a todos sorprendidos por los irrebatibles argumentos históricos que dejan por el suelo la historia oficial y el relato indigenista-marxista. Al concluir la conferencia del Lic. De la Cruz y después de un breve receso se procedió a compartir el "tradicional" asado de camaradería. Es verdad que más cosas se realizan en estos encuentros y convivencia cristiana, pero no vienen al caso redactarla en este post, ya que se haría bastante largo, de todas maneras y como todos los años compartimos con nuestros lectores y amigos estas crónicas de las Jornadas de Cultura Católica.
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miércoles, 11 de mayo de 2016

MUY EDIFICANTE Y CRISTIANA CARTA DE FRAY JERÓNIMO SAVONAROLA A FRAY STEFANO CAPODIPONTE, DEDICADA A LOS "RELIGIOSOS" TRADICIONAL"ISTAS" HIPERCRÍTICOS, O COMO DICE NTRO. SEÑOR JESUCRISTO: "PARA AQUELLOS QUE VEN LA PAJUELA EN EL OJO AJENO Y NO QUITAN LA VIGA DEL PROPIO"



¿Quién fue Jerónimo Savonarola?

Esta carta, escrita en 1492 (¡cuando las carabelas de Colón todavía estaban esperando venias para zarpar del Puerto de Palos!) a un fraile de su orden que se escandalizaba de algunos de sus compañeros de Orden.


De Fray Jerónimo a fray Stefano Capodiponte

“La paz de Cristo que sobrepasa toda comprensión domine tu corazón en Cristo” (Fil 4,7), queridísimo hermano. Habiendo estado muy presionado por muchos empeños no he podido satisfacer antes tu deseo: porque incluso olvidándome de mí, a veces no llego a cumplir aquello que pienso y deseo. Ahora sin embargo obligado por tu caridad y tu celo indiscreto, estoy obligado a recomendarte que camines en la vocación para la cual has sido llamado.
Acuérdate que en el cielo están solo los buenos, en el infierno sólo los malos; pero en este mundo los buenos y los malos se encuentran juntos; así que jamás podrás encontrar buenos sin malos. He aquí por qué muchos que desean vivir bien, pero sin someterse a personas más ancianas, buscan algo imposible en este mundo. Ellos quieren vivir con los santos, excluyendo a todos los hombres malos e imperfectos. Y como no encuentran esto, abandonan su vocación y se entregan a vagabundear. Son engañados por el demonio, caen en error y en pecado, y a continuación no vuelven más a la vía recta de la sabiduría.
Hijo mío, el bien vivir consiste en hacer el bien y en el soportar el mal, y así perseverar hasta la muerte. Y ¿quien podría vivir mal entre los santos sino un hombre perverso y privado totalmente de la gracia de Dios? No merece gran alabanza vivir bien entre los buenos. Digo esto no porque aquellos con los cuales te encuentras sean malos; por el contrario, son buenos, si bien algunos tal vez sean imperfectos; sino porque tú, de una pajuela tiendes a hacer un travesaño.
Ciertamente que hay que huir de los hombres malos y perversos, y se debe estar con los buenos; porque “con el santo serás santo y elegido con los elegidos, mientras que con los perversos te pervertirás” (Sal 17,26). Pero si tú quisieses huir de todos los malos, tendrías que salir de este mundo. Verdaderamente ya has salido de este mundo, y pensabas que entrarías inmediatamente en el paraíso. En cambio has entrado en la antecámara del paraíso, pero todavía no en el paraíso. En el mundo ha vivido entre escorpiones; pero en el convento te toca vivir entre perfectos, entre los que van adelantando en la vida espiritual, y entre imperfectos; pero no entre malvados.
Si tú, pues, encuentras algún falso hermano, no debes maravillarte; más bien deberías maravillarte de lo contrario. De hecho se encontró alguno que otro impío y perverso perseguidor de los buenos en la familia de Abraham, y en la de Isaac, y en la de Jacob, de Moisés, de David e incluso entre los de la casa del Señor nuestro Jesucristo. Por eso, ¿cómo puedes pensar que en este mundo haya una casa sin ningún malo?
Te equivocas, hermano, te equivocas: esta es una grave tentación, armada con astucia por obra del diablo. Por eso “busca la paz y persíguela”; “camina ante el Señor”; “humíllate bajo la poderosa mano de Dios”; entre las espinas busca de recoger las rosas: “estima a los otros como mejores que tú”. Si ves algo que no te gusta, piensa que ha sido con buena intención: muchos son interiormente mejores de lo que parecen.
Cálmate, pues, hermano mío, cálmate: ejercítate en la humildad, en la sumisión y en la obediencia; reza ininterrumpidamente, y ten sabido que la morada del Señor está en la paz. Ora por mí y dale mis recuerdos a tu maestro y a tus condiscípulos. Cuídate.

Desde Florencia, el 22 de mayo de 1492.
Fra Girolamo da Ferrara, OP

domingo, 15 de noviembre de 2015

NOS PIDIERON QUE LO PUBLIQUEMOS


Queremos agradecer por este medio a los Padres de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia, al Rvdo. Padre Samuel Mauricio Zárate Molina y al Rvdo. Padre Gustavo Peña por todo el apoyo que nos brindaron estos últimos años, con su dirección espiritual, por habernos llevado de regreso a la Santa Madre Iglesia, por administrarnos los verdaderos Sacramentos, por su apoyo personal y material recibiéndonos en la sede de la Sociedad Religiosa en muchas oportunidades, por su hospitalidad y su sana amistad. Gracias por ser verdaderos sacerdotes de Nuestro Señor Jesucristo y, gracias a Dios y su Santísima Madre, se mantienen firmes en la verdadera Fe, y nos confirman a nosotros sus feligreses.
Gracias por todo lo que arduamente trabajaron con motivo de nuestra boda, en la organización, en solucionar todos los problemas que surgían, en la preparación de la Santa Misa de esponsales y su celebración el Padre Mauricio, y en teclados y canto el Padre Gustavo. En el arreglo del salón el Padre Gustavo y contratación de la cena el Padre Mauricio. También agradecemos a doña Inés por todo lo que hizo por nosotros. Gracias por como recibieron y fueron hospitalarios con nuestra familia de San Luis, Córdoba y Buenos Aires.
Amamos profundamente a la Santa Iglesia Católica y con la vida a Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre, nuestra Abogada, ruegue por nosotros al Padre Eterno tenga misericordia de nosotros.

Con profunda gratitud.

Sonia Solano y Ricardo Vispo

jueves, 6 de agosto de 2015

MIRAD CUÁN BUENO Y CUÁN AGRADABLE ES QUE LOS HERMANOS HABITEN JUNTOS Y EN ARMONÍA (SALMO 133: 1)



En la Festividad de la Transfiguración de Ntro. Sr. Jesucristo y después de la Sta. Misa, exposición y bendición con el Santísimo Sacramento,  celebrada por el Rev. Padre Matthias  Heppel en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de la Ciudad de Orlando Fl, un grupo de sacerdotes amigos nos reunimos a compartir un almuerzo de camaradería en un restaurante de comidas mexicanas, en dónde compartimos una amistosa y prolongada sobremesa.

domingo, 12 de abril de 2015

OCTAVA DE PASCUA Y DOMINGO DE QUASIMODO EN SANTIAGO DE CHILE



La Fiesta de Quasimodo es una celebración religiosa católica enorme y muy famosa, realizada principalmente en distintas localidades del valle central de Chile, la cual se realiza el primer domingo siguiente a la Pascua de Resurrección. 
La fiesta consiste tradicionalmente en una procesión a caballo que escolta las formas eucarísticas, portadas por el sacerdote que es transportado en una carreta engalanada para la ocasión, el propósito es llevar la comunión a los enfermos y ancianos que no pudieron comulgar durante el triduo pascual. Los escoltas, llamados quasimodistas, se organizan en cofradías y se atavían de manera especial destacando un pañuelo generalmente blanco (para cubrir sus cabellos en señal de respeto a Cristo sacramentado dado que en su presencia no se debe usar sombrero), además cubren sus ropajes de Huaso con una capa corta. Es una fiesta de raíz campesina, aunque se ha adaptado a la ciudad donde se realizan procesiones en bicicleta o incluso en vehículos motorizados.
Las cofradías quasimodistas se preparan durante el año, normalmente asociadas a clubes de huasos, confeccionanado sus atuendos y engalanando la o las carretas, además a la procesión lo acompaña un coro de cantores litúrgicos en carreta o camión. En su forma tradicional los quasimodistas acompañan o "corren a Cristo" en parejas montadas o "colleras" que son fijas.
La palabra "Cuasimodo" proviene de las primeras palabras del introito del segundo domingo de Pascua, "Quasi modo geniti infantes...", (del latín, "Así como niños recién nacidos..."), fecha en la que se realiza el Cuasimodo. Los griegos la llamaban Dominica nova, en razón a la vida nueva que debían empezar los bautizados de Pascua.

Estos bautizados recibían, de verificarse el bautismo, un vestido blanco: símbolo de pureza, el dominical, y que hoy en día se sustituye con un paño blanco de lino el cual debe ser puesto sobre la cabeza del menor recién bautizado. Estas vestiduras las usaban durante los ocho días que median desde el Sábado Santo hasta el Domingo de Cuasimodo, en cuyo día las dejaban en la sacristía de la iglesia, por cuya razón se llama también Dominica in albis.
Todas las imágenes de esta crónica véalas en:
http://verdadcatolica.blogspot.com.ar/2015/04/octava-de-pascua-y-domingo-de-quasimodo.html

jueves, 27 de noviembre de 2014

CUARTO JUEVES DE NOVIEMBRE SE CELEBRA EN USA EL DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS -Thanksgiving Day-



El día de Acción de Gracias en América del Norte tiene sus orígenes en una mezcla de tradiciones europeas y aborígenes. En Europa, los festivales se llevaban a cabo antes y después de los ciclos de cosecha para agradecer por una buena cosecha, y para celebrar después del duro trabajo junto con el resto de la comunidad. Los nativos americanos también celebraban el final de la cosecha. Cuando los europeos llegaron a lo que sería América por primera vez, llevaron sus propias tradiciones (fiestas de la cosecha) desde su continente, celebrando el final de su viaje, la paz y la buena cosecha. Aunque los orígenes del día de Acción de Gracias son similares en Canadá y en los Estados Unidos, los estadounidenses no suelen celebrar las contribuciones hechas en Plymouth, Massachusetts, mientras que los canadienses no celebran las contribuciones en la isla de Terranova.

En los Estados Unidos, la tradición moderna del día de Acción de Gracias tiene sus orígenes en el año 1621, en una celebración en Plymouth, en el actual estado de Massachusetts. También existen evidencias de que los exploradores españoles en Texas realizaron celebraciones en el continente con anterioridad en 1598, y fiestas de agradecimiento en la colonia de Virginia. La fiesta en 1621 se celebró en agradecimiento por una buena cosecha. En los años posteriores, la tradición continuó con los líderes civiles tales como el gobernador William Bradford, quien planeó celebrar el día y ayudar en 1623. Dado que al principio la colonia de Plymouth no tenía suficiente comida para alimentar a la mitad de los 102 colonos, los nativos de la tribu Wampanoag ayudaron a los peregrinos dándoles semillas y enseñándoles a pescar. La práctica de llevar a cabo un festival de la cosecha como éste no se volvió una tradición regular en Nueva Inglaterra hasta finales de la década de 1660.

Las imágenes corresponden a la Sta. Misa celebrada por el Padre Emilio Fattore Capellán de la Iglesia Inmaculado Corazón de María en Tampa Fl, y posteriormente el tradicional almuerzo en casa de unos fieles y amigos de Nuestra Sociedad Religiosa.






jueves, 23 de octubre de 2014

DIOS DE LOS CORAZONES SUBLIME REDENTOR, DOMINA LAS NACIONES Y MUÉSTRALES TU AMOR! ... HIMNO OFICIAL DEL CONGRESO EUCARÍSTICO INTERNACIONAL DE BS.AS. EN EL AÑO 1934 De él participaron entre otros Don Luis Orione y el Legado Pontificio del Papa Pío XI, el entonces Cardenal Pacelli, luego Pío XII. Buenos Aires tiene en su historia un día divino, como no lo tiene ninguna otra ciudad. La cuidadosa preparación espiritual del XXXII Congreso Eucarístico Internacional que durante dos años trabajó el corazón de este pueblo, fructificó en la esplendorosa primavera de 1934. ¡Dios de los corazones sublime Redentor, domina las naciones y enséñales tu amor! Señor Jesucristo que en la última Pascua, tu Sangre divina diste antes de darla: tu Cuerpo y tu Sangre deseamos con ansias... ¡En donde está el cuerpo se juntan las águilas! Es tuyo este pueblo de muchas estirpes, pues Tú renovaste sus fuerzas viriles: Es de Ella y es tuyo, lo guarda la Virgen, llegada en carreta por campos humildes. Conocen tu nombre, la urbe y el río, la línea que es Pampa y el germen que es trigo... y cálidas notas de timbre argentino saludan tu hechura de Dios escondido. Pasearon el Corpus por nuestros solares los hombres que luego fundaron ciudades. Y abrieron los surcos para los trigales... (Espigas dan hostias y leños altares). Antes que el arado rompiera la costra de la tierra virgen se elevó la Forma... ¡Bandera tu Cuerpo fue en la azul atmósfera! ¡Y el cáliz dorado fue el sol de la gloria! Manso Rey que sellas la tierra argentina con el sello blanco de la Eucaristía: La Patria se aroma de incienso de Misa, tú rozas los labios y alientas las vidas. En torno a tu mesa cien pueblos y razas, nutrió de infinitos tu oculta sustancia... Pequeñez inmensa que multiplicada es pan para el hambre de todas las almas.



miércoles, 7 de mayo de 2014

UN SENCILLO Y HUMILDE HOMENAJE EN ESTE AÑO EN QUE SE CUMPLE EL 80 ANIVERSARIO DEL XXXII CONGRESO EUCARÍSTICO INTERNACIONAL LLEVADO ACABO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES EN EL AÑO 1934

Por: Rogelio Alaniz
Entre el 9 y el 14 de octubre de 1934 se celebró en la ciudad de Buenos Aires el XXXII Congreso Eucarístico Internacional. Multitudes nunca vistas de creyentes argentinos se hicieron presentes, provocando el hecho de masas más importante de nuestro país y, para algunos hist
oriadores, la movilización más grande que se haya producido en la Argentina durante el siglo XX y lo que va del siglo XXI.
Los actos centrales se realizaron en Palermo a la altura del Monumento de los Españoles, donde se levantó una inmensa cruz. Pero también hubo procesiones en la Plaza de Mayo, el Congreso y el tramo que va de la Iglesia del Pilar en Recoleta hasta Palermo, sin mencionar las concentraciones en el puerto para presenciar el arribo de los ilustres visitantes o en las ceremonias de gala realizadas en el Teatro Colón. En definitiva, el congreso ocupó una ciudad que vio desbordada sus instalaciones hoteleras, comedores y medios de transporte. Las multitudes no sólo peregrinaron, sino que tomaron la comunión y rezaron. Muchos aprovecharon la ocasión para conocer Buenos Aires y algunos de sus sitios turísticos, como El Tigre, Luján y La Plata.
El número de asistentes no se conoce con precisión, pero se estima que en las celebraciones del doce de octubre y del domingo catorce, la concentración superó el millón de personas, una cifra altísima en un país cuya población apenas llegaba a los ocho millones de habitantes.
Hasta el día de hoy, se debate sobre los alcances de este Congreso, cuyos efectos sociales y políticos excedieron los límites habituales de una convocatoria de este tipo. Católicos nostálgicos de tiempos más religiosos consideran que nunca antes y nunca después, la Iglesia fue tan convocante; historiadores estiman que el Congreso Eucarístico marca el punto de agonía de la Argentina liberal y el nacimiento de una Argentina nacionalista y católica; en la misma línea, pero con algunas variantes, se estima que 1934 fue la revancha de la Argentina católica contra la Argentina liberal de 1880.
En otro orden de razonamiento, para algunos, lo sucedido fue una consecuencia de las concesiones que el régimen conservador del presidente Agustín Justo hizo a la Iglesia Católica para conseguir a cambio respaldo social y político; para otros, el Congreso fue de manera tácita una impugnación al liberalismo conservador dominante y el anticipo de una Argentina que en la década del cuarenta habrá de expresarse políticamente a través del peronismo.
Los historiadores Zanatta y Di Stéfano consideran que en 1934 la Iglesia Católica despertó de su letargo iniciado en 1880. Sin embargo, la hipótesis es refutada por colegas que demuestran que ese letargo no fue tal, porque en todas esas décadas las parroquias se multiplicaron, y alrededor de ellas se fundaron instituciones, diarios y revistas que mantuvieron viva la fe. Para 1930, ya existía la Acción Católica, revistas como Criterio, e intelectuales católicos del nivel de Gustavo Franceschi, pero los círculos de obreros católicos o las organizaciones caritativas parroquiales existían desde mucho antes, al punto que la consistencia de esas redes asociativas se llegaron a comparar con las organizadas en la vereda de enfrente por anarquistas y socialistas.
Concretamente, la masividad del Congreso Eucarístico no fue un fenómeno accidental; por el contrario, bien puede ser considerado la consecuencia de un proceso de larga data en una Argentina cuya religiosidad era más importante de lo que se registraba en la superficie. Por supuesto que cada una de estas consideraciones puede refutarse, pero en todos los casos lo que queda claro es que lo sucedido en octubre de 1934 fue uno de los acontecimientos más importantes de esa década, y para la Iglesia Católica uno de sus momentos de máximo esplendor.
Los católicos no salieron de la nada en la década del treinta, pero fue en esos años cuando se consolidó un ideario religioso ultramontano e integrista. Pertenece a este tiempo, el mito de la Argentina católica y el ser nacional. Para la Iglesia de entonces, el liberalismo y el comunismo eran los enemigos a derrotar. También algunas de sus consecuencias: la separación de la iglesia del Estado, el divorcio y la ausencia de enseñanza religiosa en las escuelas. Salvo minorías, los intelectuales católicos no alentaban al fascismo o a los nazis, pero compartían con éstos sus críticas al comunismo y al liberalismo, mientras que la objeción más seria que se le hacía -por ejemplo- a los nazis era la de practicar una suerte de neopaganismo.
El orden político que se defendía estaba en las antípodas de la democracia representativa. El concepto de democracia era social y no político y estaba vinculado con el desarrollo de las asociaciones intermedias. La defensa de un orden corporativo era la consecuencia lógica de esta visión, aunque a diferencia del fascismo, la Iglesia siempre advirtió sobre la idolatría al Estado y el culto a la violencia. Iban a pasar muchos años -entre otras cosas los horrores de la Segunda Guerra Mundial y la derrota del Eje- para que lentamente la Iglesia se fuera reconciliando con la democracia. Pero entre tanto, para los años treinta el modelo a imitar era el propuesto por Salazar en Portugal, el político a considerar era Mussolini -que celebró el acuerdo de Letrán-, y el líder a honrar, era el general Francisco Franco en España.
El Congreso se realizó en 1934, pero tres décadas antes el arzobispo Mariano Espinosa había iniciado gestiones en Roma que no se habían concretado. Espinosa apuntaba a producir un hecho religioso de envergadura en una fecha cercana al Centenario. El objetivo consistía en establecer un contrapunto con la Argentina liberal y laicista que en la década del ochenta le había infligido una herida dolorosa a la Iglesia con la aprobación de las llamadas leyes laicas.
El Congreso Eucarístico Internacional se celebró en Buenos Aires gracias a las gestiones del arzobispo fray José María Bottaro, quien en 1932 recibió la autorización de Roma. Fue el primer congreso de esa magnitud en Sudamérica. El único antecedente databa de 1926, cuando Chicago (EE.UU.) había sido sede del Congreso. Precisamente, uno de los argumentos de las autoridades religiosas argentinas para convencer a los funcionarios del Vaticano tomó como referencia al Congreso de Chicago y a la asistencia masiva que produjo en una de las ciudades que hasta ese momento era conocida por las huelgas anarquistas y el imperio de la mafia.
Decía que el dato social más significativo del Congreso fue la presencia de las multitudes en las calles. Con el Congreso, se hizo realidad la Argentina de masas con todas sus ventajas e incomodidades. Este verdadero aluvión de hombres, mujeres y niños provenientes de los lugares más remotos del país y de todas las clases sociales, ocupó la ciudad de Buenos Aires durante una semana para inquietud de patricios, muchos de ellos con el corazón dividido, ya que por otro lado ellos eran quienes más habían contribuido a financiar los gastos del Congreso. Al respecto, no dejan de ser sintomáticas las posteriores declaraciones de un católico practicante y militante como Manuel Gálvez: “Fui dichoso estos días, no obstante las molestias nerviosas que me producía el verme entre aquellas gigantescas multitudes”.
El Congreso Eucarístico no cayó del cielo. En 1916, el mismo año en que Hipólito Yrigoyen asumió el poder, se celebró en Buenos Aires el Primer Congreso Eucarístico Nacional. Y en 1929, multitudes de católicos desfilaron desde Plaza de Mayo hasta el templo salesiano de San Carlos en Almagro. Se celebraba en esa ocasión a Don Bosco, pero el dato significativo de aquel acto fue que la cabeza de la procesión fue recibida en San Carlos por el presidente radical, lo que demostró que no sólo Justo era propenso a acercarse a la Iglesia católica, hecho del que nunca se sabrá con precisión si provenía de la fe o del oportunismo político. A título anecdótico, recordemos que la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones expulsó a Justo de sus filas acusado de comportarse como un amanuense del cardenal Pacelli y sus obispos.


Deseamos compartir con nuestros lectores y visitantes, estas interesantes ilustraciones tomadas de una revista conmemorativa y que se vendía durante el mismo año del Congreso, y aún quedan algunos ejemplares circulando y que Nuestra Sociedad Religiosa tuvo la gracia de que el dueño de la Librería Acción de la Ciudad de Bs.As. nos lo regalara para nuestra biblioteca.



Tapa del cuadernillo, 2da Ed.

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