Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

viernes, 3 de mayo de 2019

NUNCA HEMOS DE AVERGONZARNOS DE NUESTRA FE ...


¿Cuántas veces nos avergonzamos de nuestra fe? Cuando los sacerdotes nos avergonzamos de la sotana o del traje eclesial, cuando "para agradar a los hombres" pasamos por una Iglesia sin hacer el signo de la cruz, cuando tenemos miedo de manifestarnos públicamente como cristianos, deberíamos recordar las palabras de Nuestro Señor Jesucristo cuando dijo: "cualquiera que me niega delante de los hombres, yo lo negaré delante del Padre que está en los cielos" (Mt 10, 33)
Hay veces que tenemos miedo de mostrarnos como católicos, ya que queremos ser "correctos delante de un mundo sin fe". No olvidemos nunca que lo que es sabiduría para los hombres es necedad delante del Omnipotente. Puede ser "muy sabio" delante del mundo mostrarse como "católico tolerante", que está en contra del aborto pero respeta otras opiniones. Sin embargo, es preferible llamar las cosas con su nombre, llamar al aborto GENOCIDIO Y ASESINATO DE UN SER INDEFENSO NO NACIDO, y así quedar como un intolerante ante cierto grupo de personas, ya que de lo contrario el Padre Celestial será intolerante con cada uno de nosotros. Y será intolerante con TODA JUSTICIA, ya que mientras el mundo pide tolerancia para opiniones asesinas (como son las abortistas), pocos tienen misericordia y compasión con todos los niños que son asesinados por ese terrible crímen.
Nos avergonzamos de ser católicos porque para mucha gente del mundo eso significa "defender curas pedófilos" (lo cual es una gran mentira), "estar en contra de la ciencia" (una patraña más grande aún), y tantas otras leyendas negras que por desconocimiento de la historia terminamos creyendo sin filtro.
Yo estoy orgulloso de ser católico, pues esto significa pertenecer a la única y verdadera religión (aún reconociéndo que soy indigno de esa gracia y que no por ser católico soy más santo que otras personas. Es más, me reconozco un gran pecador). Ser católico significa servir al único Señor que merece ser servido, el Dios Uno y Trino. Ser Católico significa tener a la Virgen María por Madre, sabiendo que de su mano (si no la soltamos) vamos camino al cielo. Ser católico significa perdonar al pecador arrepentido (cosa que el mundo no hace. El mundo condena, pero no redime), ver el rostro de Jesús en el prójimo, defender la vida humana desde la concepción, defender el matrimonio única y exclusivamente entre hombre y mujer sin mezclas raras, etc. En definitiva, ser católico significa seguir a un Dios que se hizo hombre, murió en la cruz por mis pecados y resucitó al tercer día, ser católico significa luchar contra el demonio quien es el PRÍNCIPE DE ESTE MUNDO, abandonar el pecado y vivir SOLO PARA DIOS.
Por lo tanto, que Dios nos de la gracia de NUNCA AVERGONZARNOS DE NUESTRA FE. Es más, debemos estar ORGULLOSOS DE LA MISMA, puesto que es la única fe que realmente salva, AQUELLA FUNDADA EN JESUCRISTO, ÚNICO SALVADOR DEL GÉNERO HUMANO.
Este orgullo no debe ser motivo de soberbia, sino de mucha humildad, ya que es un don que hemos recibido gratuitamente, y debemos DARLO GRATUITAMENTE. Hemos recibido más que otras personas, y es por eso que en el día del juicio seremos juzgados con más severidad, pues a quien más se le dio, más se le pedirá. Agradezcamos al Señor por la gracia de pertenecer a la Santa Iglesia Católica, pero seamos conscientes de la gran responsabilidad que tenemos, pues delante del Altísimo no tenemos excusas. Si nuestra vida no es coherente con nuestra fe, nuestro castigo será aún mayor.
No estamos solos en esta lucha, pues de la mano del Omnipotente y de Nuestra Madre Celestial, TODO ES POSIBLE. Pongamos nuestra voluntad para ser cristianos con los mismos sentimientos de Cristo Jesús, pero sobre todas las cosas, PONGAMOS NUESTRA CONFIANZA EN EL DIVINO MAESTRO. El Señor comenzó su obra en nosotros, y si somos fieles, él la llevará a termino.
Visto en: catolicidad.com

1 comentario:

  1. Así es, jamás debemos de avergonzarno de lo que somos, ya que debe ser un orgullo ser soldados del gran Rey Jesucristo

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