Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

lunes, 13 de abril de 2026

LOS ERMITAÑOS URBANOS, Quienes son...?

Los eremitas urbanos, son hombres y mujeres que en la cotidianidad de la vida ordinaria, caminan dejando a Dios ensanchar espacios de silencio fecundo, soledad acompañada, encuentro íntimo con Jesús en la oración y la vida contemplativa. No viven en monasterios, ni son parte (en gran mayoria) de alguna orden religiosa, sino que amparados por alguna comunidad, congregación o Sociedad Religiosa, hacen votos de pobreza, castidad y obediencia, siguiendo una regla especifica o un modo de vivir especifico que favorezca su crecimiento espiritual.  Hay quienes viven con su familia, hijos y cónyuge, pero la mayoría viven solos, pero llenos de Dios en todo momento. El término "urbano" está mal empleado, ya que no hay de campo y de ciudad, sino que son simplemente cristianos que buscaa Dios desde lo que la vida ordinaria les presenta, santificando el trabajo diario y dando sentido desde la oración y la contemplación a la vida de cada día. Esto indica que el término "urbano" se ha empleado últimamente (aunque no es correcto) para determinar a los que viven fuera de los muros de un claustro (monasterio o comunidad religiosa), e indica a quienes viven su vida eremita desde la cotidianidad inmediata de la vida ordinaria. Un eremita, ora, trabaja, hace comunidad en su localidad, ayuda en lo que le es posible a la Iglesia local; lleva siempre en el silencio y la sobriedad el mensaje renovador del Evangelio. No son hombres y mujeres aislados, ni muchas veces son reconocidos como tales eremitas, sino que viven de cara a lo escondido, a la intimidad con Jesús su único amor. Antes de habitar la ermita, hay que habitar la Verdad. La vida eremítica no comienza en un lugar, ni en el silencio exterior, ni en una forma de vida. Comienza cuando el alma deja de sostener personajes y se presenta delante de Dios tal cual es. No se trata de parecer espiritual, sino de ser verdadero. No se trata de alcanzar un ideal, sino de dejarse encontrar por Dios en lo que uno es hoy. El verdadero desierto empieza en el corazón: cuando caen las máscaras, cuando se aflojan las exigencias, cuando ya no necesito aparentar nada. Ahí, en esa pobreza sincera, Dios habita. Y desde ahí, recién, puede nacer una vida eremítica fecunda. Que nuestro camino sea ese: no construir una imagen, sino habitar la verdad.  

Rasgos de la espiritualidad eremítica: Soledad habitada: cultivar momentos de silencio y recogimiento donde el corazón se encuentre con Dios, incluso dentro del ruido del mundo. Silencio interior: aprender a callar para escuchar, buscando un espacio donde la Palabra de Dios resuene más fuerte que las voces exteriores. Oración continua: no tanto cantidad, sino calidad: oración breve, sencilla, constante, que atraviesa la jornada. Despojo interior: vivir con sobriedad, desprendimiento y sencillez, sin apoyarse demasiado en cosas o seguridades externas. Corazón vigilante: la atención a Dios en lo pequeño, el ejercicio de la vigilancia espiritual, como el ermitaño que está en guardia contra las distracciones y tentaciones. Intercesión por sus bienhechores que le ayudan y protegen: aunque busca soledad, el eremita no se aísla del todo, sino que se convierte en intercesor por la Iglesia y el prójimo. Tener espiritualidad eremítica es vivir, en medio de las circunstancias de la vida (familia, trabajo, comunidad), con el corazón centrado en Dios, buscando espacios de soledad, silencio y oración. No se trata de “escapar del mundo”, sino de crear en el propio interior una ermita donde habite el Señor. No todos pueden ser ermitaños, pero todos pueden vivir algo de la espiritualidad eremítica: un corazón silencioso, pobre y orante que hace lugar a Dios. San Hilarión puede ser un atractivo modelo: Su abandono de todo para buscar a Dios en la soledad nos muestra la importancia del silencio, la oración y el alejamiento de lo mundano. Su vida sencilla de ascetismo, consagración y servicio —aunque más “interno” que activo— puede resonar con tu vocación de ermitaño. Aplicación para la vida laical eremítica en el mundo 


1. Orar con fidelidad, no con ansiedad. A veces no vemos resultados inmediatos, pero la oración constante va transformando el corazón antes que las circunstancias. 

2. Volver una y otra vez al Señor. Como la viuda, presentar cada día lo mismo: la herida, la súplica, la esperanza. No es repetición vacía: es amor que no se rinde. 

3. Evitar el cansancio espiritual. Jesús termina diciendo: “¿Cuando venga el Hijo del Hombre, encontrará fe sobre


la tierra?” Perseverar en la oración es mantener encendida la fe en medio del desierto. 
4. La oración como justicia interior. En cada súplica perseverante, el alma se endereza: se hace más humilde, más firme, más luminosa. La oración constante purifica el corazón de la impaciencia y del orgullo. La vida interior, la regala Dios a quien la cultiva desde la simplicidad y la sobriedad de sus obras, sabiendo que no es la persona quien actúa sino que es Dios mismo que le mueve a hacerlo. La viuda ganó por insistir. El orante sabe que Dios escucha, aunque parezca callar. 

lunes, 9 de febrero de 2026

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO FUNDÓ UNA SOLA IGLESIA

LA SANTA IGLESIA CATÓLICA
Pruebas bíblicas e históricas

Nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, dio su vida en la Cruz para salvar a los hombres del pecado y del poder del demonio. Fundó su Iglesia para continuar su obra de salvación. Única y exclusivamente a esta Iglesia que Él mismo fundó, confió su misión, su Evangelio, su autoridad y sus poderes divinos para predicar, bautizar, hablar en su nombre y salvar a los hombres. Sin embargo, dieciséis siglos después de Cristo, Martín Lutero, un sacerdote católico excomulgado por sus  graves errores en materia de fe, inventó la teoría de la libre interpretación de la Biblia. Este libre examen produjo unas 36,000 sectas diferentes y opuestas, que sin ningún derecho se apropiaron del Evangelio, utilizándolo contra la legítima Iglesia. Para hacerse aceptar, todas estas sectas destructoras de la Iglesia legítima, pretenden ser de Jesucristo. Hoy en día muchos fundan su iglesia y predican la Biblia” a su modo, haciendo discípulos” y sembrando confusión y división entre los católicos. (VEA MÁS)

martes, 27 de enero de 2026

EL ESCUDO DE NUESTRA SOCIEDAD RELIGIOSA ... Su Heráldica

La heráldica, arte heráldico o ciencia del blasón,​ es la disciplina que se ocupa de entender y componer adecuadamente los escudos de armas, o el código de reglas que permite representar y describir correctamente los escudos de armas El término heráldica proviene del nombre masculino heraldo, que es como se denominaba en la Edad Media tanto a la persona que anunciaba y describía a los caballeros que participaban en los torneos como a los mensajeros o emisarios de la corte.
Estrictamente definida, denota lo que pertenece al oficio y deber de un heraldo, cuya cabeza visible era el rey de armas; esa parte de su trabajo que trata de los escudos de armas se denomina propiamente armería, pero en el uso general heráldica ha llegado a significar lo mismo que armería. Se trata de una disciplina relacionada con el diseño, exhibición y estudio de escudos de armas, así como disciplinas relacionadas, el estudio de la ceremonia, rango y pedigrí.
La rama de la armería se refiere al diseño y transmisión de la armería heráldica. Este incluye un escudo de armas, yelmo y cimera, junto con cualquier ornamento y elemento que lo acompañe, como soportes (o tenante), estandartes heráldicos, lemas​ o grito de guerra.





La flor de lis:
En la parte superior del escudo se encuentra la Flor de Lis, que es la flor de todas las flores. Y que no solamente era la flor por excelencia de la monarquía francesa, sino que además era la flor del escudo de nuestro Santo Patrón Luis IX Rey de Francia.
Ave María:
Rodeando la Flor de Lis se encuentran las dos primeras palabras que pronunció el Arcángel San Gabriel cuándo fue enviado por Dios para anunciar a la Santísima Virgen María la Encarnación de su Hijo. Estas dos palabras marcan para todos nosotros que hemos sido redimidos por la Sangre del Cordero de Dios y lavados con las aguas bautismales en la única Iglesia de Jesucristo, el origen de nuestra Redención; es por eso que nuestra Sociedad Religiosa lo llevará como estandarte para defendernos de nuestros enemigos.
Color amarillo y blanco:
Son los colores de la bandera del Pontificado Romano, del cuál los miembros de nuestra Sociedad Religiosa veneran, obedecen y respetan por ser de institución divina.
Color celeste y blanco:
Son los colores de la bandera Argentina que es el lugar donde nuestra Sociedad Religiosa nació. También nos recuerda los colores del manto sagrado de la Inmaculada Virgen María de quien el General Don Manuel Belgrano se inspiró para crear dicha bandera.
La Cruz blanca en el centro:
Nos recuerda que es el único signo por el cual seremos victoriosos.
La corona:
Representa a Cristo Rey, y está en el centro del escudo, porque el Reinado de Cristo es la causa y el motivo de nuestros amores.
La espada roja:
Se encuentra erecta en el medio del escudo y nos recuerda que debemos estar en pié de guerra contra los tres enemigos del alma; es de color roja en honor a la sangre de los Mártires que murieron por Cristo Rey y que con la gracia de Dios estamos dispuestos a derramar la nuestra, si el Buen Dios nos da la gracia del martirio.
En la parte inferior:
Está el nombre de nuestra Sociedad Religiosa. Sirva este sencillo escudo para recordarnos lo que somos y hacer todo para la Mayor Gloria de Dios y la salvación de las almas a nosotros confiadas.

viernes, 23 de enero de 2026

FORMACIÓN PARA LA ACCIÓN...: INTERESANTÍSIMO ARTÍCULO SOBRE TODA LA VERDAD EN LA GUERRA CRISTERA MEXICANA Y LA PERSECUCIÓN QUE LA JUDEOMASONERÍA PLANEÓ PARA HACER DESAPARECER LA CRUZ DE CRISTO EN ESE PAÍS GUADALUPANO... «El derecho a la rebeldía: el ejemplo de los Cristeros mejicanos» - Eugenio Vegas Latapié (1907-1985)



La anticlerical y laicista constitución mejicana de 1917, fue coronada casi una década después por una inicua ley promulgada en 1926 por el Presidente Plutarco Elías Calles. Produjo ello el heroico y glorioso levantamiento en armas del fiel pueblo mejicano, dando origen así a la llamada «Guerra Cristera». Al cumplirse, pues, este año el centenario de tal epopeya «Decíamos ayer...», rinde homenaje a quienes ofrendaron sus bienes y sus vidas, al grito de «¡Viva Cristo Rey y viva la Virgen de Guadalupe!».

Y según la ley casi todas las cosas se purifican con sangre:

y sin derramamiento de sangre no se hace la remisión.
(Epístola de San Pablo a los Hebreos, IX-12)

Son los católicos mexicanos[1] los que, dando un ejemplo admirable al mundo entero, han puesto por fin en práctica las palabras del Apóstol y han hecho oferta generosa de su sangre y de su vida en aras de la Religión y de la Patria. En pleno reinado del materialismo, cuando la conservación de la vida y de la hacienda se han elevado a la categoría de supremos ideales, los católicos mexicanos, en un heroico y prolongado alarde de valor físico y de encendida caridad, solamente censurado por los prudentes, los templados y los acomodaticios, sacrificando conscientemente todas las delicias de la cómoda existencia actual, han empuñado las armas en defensa de la fe y de la moralidad de nuestra generación y de las futuras. Sólo hay dos actitudes dignas para afrontar las horas gravísimas porque atraviesa el mundo: una es la que nos enseñan los católicos del siglo XVI, que en una mano llevaban la cruz y en la otra la espada; la otra es la de dejarse matar en voluntario martirio, sacrificar los provechos del gobierno antes que rendir pleitesía al error o ser su cómplice.

 https://verdadcatolica.blogspot.com/2026/01/el-derecho-la-rebeldia-el-ejemplo-de.html

Visto en: /blogdeciamosayer.blogspot.com

sábado, 10 de enero de 2026

SACRAMENTO DEL BAUTISMO

Hoy Sábado 10 de Enero recibió las aguas bautismales el niño Fausto Julián Saavedra, el Sacramento fue administrado por el P. Mauricio María (SRSLRF) y fungieron como padrinos el Sr. Gaston A. Villarruel y la Srta. Milagro Soledad Costa.