Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

viernes, 31 de mayo de 2019

✠ BEATÆ MARIÆ VIRGINIS REGINÆ ✠ Oración de S.S. Pío XII a María Reina


Desde lo profundo de esta tierra de lágrimas, en que la humanidad dolorida se arrastra trabajosamente; en medio de las olas de este nuestro mar perennemente agitado por los vientos de las pasiones, elevamos los ojos a ti, Madre amadísima, para reanimarnos contemplando tu gloria y para saludarte como Reina y Señora de los cielos y de la tierra, como Reina y Señora nuestra.
Con legítimo orgullo de hijos, queremos exaltar ésta tu realeza y reconocerla como debida por la excelencia suma de todo tu ser, dulcísima y verdadera Madre de Aquel que es Rey por derecho propio, por herencia y por conquista.
Reina e impera, Madre y Señora, señalándonos el camino de la santidad, dirigiéndonos y asistiéndonos, a fin de que nunca nos apartemos de él.
Lo mismo que ejercitas en lo alto del cielo tu primacía sobre las milicias angélicas, que te aclaman por su Soberana, y sobre las legiones de los santos, que se deleitan con la contemplación de tu refulgente belleza, así también reina sobre el género humano, particularmente abriendo las sendas de la fe a cuantos todavía no conocen a tu divino Hijo.
Reina sobre la Iglesia, que profesa y celebra tu suave dominio y acude a ti como refugio seguro en medio de las adversidades de nuestros tiempos. Mas reina especialmente sobre aquella parte de la Iglesia que está perseguida y oprimida dándole fortaleza para soportar las contrariedades, constancia para no ceder a injustas presiones, luz para no caer en las asechanzas del enemigo, firmeza para resistir a los ataques manifiestos, y en todo momento, fidelidad inquebrantable a tu reino.
Reina sobre las inteligencias, a fin de que busquen solamente la verdad; sobre las voluntades, a fin de que persigan solamente el bien; sobre los corazones, a fin de que amen únicamente lo que Tú misma amas.
Reina sobre los individuos y sobre las familias, al igual que sobre las sociedades y naciones; sobre las asambleas de los poderosos, sobre los consejos de los sabios, lo mismo que sobre las sencillas aspiraciones de los humildes.
Reina en las calles y en las plazas, en las ciudades y en las aldeas, en los valles y en las montañas, en el aire, en la tierra y en el mar, y acoge la piadosa oración de cuantos saben que tu reino es reino de misericordia, donde toda súplica encuentra acogida, todo dolor consuelo, alivio toda desgracia, toda enfermedad salud, y donde, como a una simple señal de tus suavísimas manos, de la muerte misma brota alegre vida.
Concede que quienes ahora te aclaman en todas las partes del mundo y reconocen como Reina y Señora, puedan un día en el cielo gozar de la plenitud de tu reino, en la visión de tu Hijo divino, el cual, con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Detalle de “Madonna in gloria” por Carlo Dolci

martes, 28 de mayo de 2019

DE MUCHÍSIMA ACTUALIDAD .... Carta del Papa Pío IX a los obispos de Italia: el fiel eco de la Tradición



En una carta apostólica dirigida a los cardenales, arzobispos y obispos de Italia, el Papa Pío IX se expresa en el lenguaje más puro de la Tradición de la Iglesia señalando dos errores que prevalecen entre los cristianos. Dos males que hay que condenar firmemente.

Primer error: olvidar la unidad católica
Es "un error muy grave" que debe mencionarse y condenarse, escribe el soberano pontífice. Un error "que engaña a algunos católicos que creen que es posible alcanzar la vida eterna viviendo en el error, en el alejamiento de la verdadera fe y la unidad católica. Esto es absolutamente contrario a la doctrina católica".
Lo que está en juego es la salvación del alma. El vicario de Cristo explica primero el caso de la ignorancia invencible, a menudo invocado y a veces distorsionado, el cual debe entenderse bien: "Hay, por supuesto, quienes se encuentran en una situación de ignorancia invencible con respecto a nuestra santísima religión. Observando con sinceridad la ley natural y los preceptos que Dios ha grabado en todos los corazones, dispuestos a obedecer a Dios, viven una vida honesta y recta, y pueden, con la ayuda de la luz y la gracia divina, alcanzar la vida eterna. Pues Dios, que manifiestamente ve, escudriña y sabe la mente, ánimo, pensamientos y costumbres de todos, no consiente en modo alguno, según su suma bondad y clemencia, que nadie sea castigado con eternos suplicios, si no es reo de culpa voluntaria.
Si bien solo Dios escudriña los corazones, eso no echa por tierra la necesidad de pertenecer a la única Iglesia fundada por Cristo para salvarnos, ni la necesidad de la fe divina y católica de creer en el verdadero Dios y la religión divinamente revelada.
Continuar: https://verdadcatolica.blogspot.com/2019/06/de-muchisima-actualidad-carta-del-papa.html

miércoles, 22 de mayo de 2019

LEÍDO PARA USTED: "EL AMANECER DE LOS NIÑOS" de Fray Mario José Petit de Murat


“Enseñanzas y consejos, advertencias y consuelos, todas las palabras que pueden dirigirse a los padres sobre la crianza de los hijos son incursiones en un terreno cubierto de obstáculos, expectativas, temores, delicias y costumbres que hacen imposible, o ridícula, la pretensión de establecer un manual de comportamientos. 

No siempre los consejos son escuchados ni las advertencias recordadas: muy pocos son capaces de arrimarse a los padres, ingresar en el corazón sensible del hogar, con la prudencia de quien sabe y no descuida que allí acontece, entre un hombre y una mujer, entre ellos dos y sus hijos, una intimidad profunda e inviolable, un misterio grande de amor y participación en la obra creadora del Padre. 
Fray Mario José Petit de Murat, sesenta años atrás, con una sabiduría y una delicadeza exquisitas, pero sin dudar a la hora de la sentencia filosa y el ejemplo preciso, habló sobre estos temas a un auditorio tucumano que es, en lo esencial, el de todas las épocas, tal vez muy especialmente de la nuestra. El hombre y la mujer como esposos fieles y padres sensatos, convocados a la inteligencia del amor. Como sembradores, en fin, que además de permanecer atentos a los peligros, trabajan en el bien de la cosecha y depositan en el don del cielo la esperanza del trigo amanecido. 
La nueva edición de este libro amable y sin edad, que acompañó a tantos matrimonios, servirá especialmente a quienes empiezan a ponerse en camino de formar su propio hogar, y será a la vez enseñanza inmejorable para todos aquellos padres que, ya sea hace poco o hace mucho, comprometen su destino en la crianza de los hijos.” (Contratapa)
Para conseguir el libro en esta dirección: Teléfono: (011) 4382 - 2798
Teléfono Celular: (011) 15 - 3109 - 3578
E - Mail: libreriaaccion@uolsinectis.com.ar
Dirección: Solis 282 - C.A.B.A. - Buenos Aires - Argentina
Codigo Postal: 1078
[Páginas: 182] (Precio: $300)
[Medidas: 14 x 20 cm]

martes, 14 de mayo de 2019

LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA .... LA INFINITA PROFUNDIDAD DE UN CULTO INCOMPRENDIDO



La incomprensión por parte de muchos cristianos de la verdadera naturaleza y de la infinita profundidad del culto al Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón Inmaculado de María, constituye un lamentable defecto que priva a la vida espiritual de uno de los medios más hermosos y perfectos de comunión con el amor divino. El culto del Sagrado Corazón es una de las manifestaciones más acabadas de la Ley del Amor instituida por la Nueva Alianza, por la que el Verbo Encarnado nos mereció la gracia divina. Porque la Nueva Alianza, más aún que la Antigua, se manifiesta como un pacto no fundado en sentimientos de servidumbre, no fundado en el temor, sino apoyado en la amistad que debe reinar en las relaciones entre Padre e hijos. Porque la Ley fue dada por Moisés, pero la gracia fue traída por Jesucristo" (Jn. I, 16-17). 
Introducidos, pues, por estas palabras del discípulo amado, que durante la Cena había recalado su cabeza sobre el pecho de Jesús (Jn. 21, 25), en el mismísimo Misterio de la infinita caridad del Verbo Encarnado, nosotros también podemos experimentar el feliz cumplimiento del voto que formulaba San Pablo: "Que Cristo habite por la Fe en nuestros corazones, que estéis arraigados y cimentados en la caridad para que podáis.. . conocer el amor de Cristo hacia nosotros, que sobrepuja todo conocimiento" (Efesios 3, 17-19). 
Continúe leyendo: 
https://verdadcatolica.blogspot.com/2019/05/los-sagrados-corazones-de-jesus-y-maria.html

domingo, 12 de mayo de 2019

SANTO BAUTISMO


El pasado Sábado 27 de Abril fue regenerada por medio de las aguas bautismales la niña Melek Eylül Arango, hija del sr. Marcos Ariel Arango y la sra. Dalma Gisella Lagorio; fungiendo como padrinos el sr. Leonardo Anibal Sosa y la srta. Jennifer Luján Lagorio. El sacramento fue administrado por el P. Gustavo Peña.
Por medio de este Sacramento que es el primero y de iniciación Cristiana, se nos borra el pecado original con el cual todos nacemos heredado de nuestros primeros padres Adán y Eva, se nos hace hijos de Dios y miembros de la Iglesia de Cristo y se nos abren la puertas del Cielo.



viernes, 3 de mayo de 2019

NUNCA HEMOS DE AVERGONZARNOS DE NUESTRA FE ...


¿Cuántas veces nos avergonzamos de nuestra fe? Cuando los sacerdotes nos avergonzamos de la sotana o del traje eclesial, cuando "para agradar a los hombres" pasamos por una Iglesia sin hacer el signo de la cruz, cuando tenemos miedo de manifestarnos públicamente como cristianos, deberíamos recordar las palabras de Nuestro Señor Jesucristo cuando dijo: "cualquiera que me niega delante de los hombres, yo lo negaré delante del Padre que está en los cielos" (Mt 10, 33)
Hay veces que tenemos miedo de mostrarnos como católicos, ya que queremos ser "correctos delante de un mundo sin fe". No olvidemos nunca que lo que es sabiduría para los hombres es necedad delante del Omnipotente. Puede ser "muy sabio" delante del mundo mostrarse como "católico tolerante", que está en contra del aborto pero respeta otras opiniones. Sin embargo, es preferible llamar las cosas con su nombre, llamar al aborto GENOCIDIO Y ASESINATO DE UN SER INDEFENSO NO NACIDO, y así quedar como un intolerante ante cierto grupo de personas, ya que de lo contrario el Padre Celestial será intolerante con cada uno de nosotros. Y será intolerante con TODA JUSTICIA, ya que mientras el mundo pide tolerancia para opiniones asesinas (como son las abortistas), pocos tienen misericordia y compasión con todos los niños que son asesinados por ese terrible crímen.
Nos avergonzamos de ser católicos porque para mucha gente del mundo eso significa "defender curas pedófilos" (lo cual es una gran mentira), "estar en contra de la ciencia" (una patraña más grande aún), y tantas otras leyendas negras que por desconocimiento de la historia terminamos creyendo sin filtro.
Yo estoy orgulloso de ser católico, pues esto significa pertenecer a la única y verdadera religión (aún reconociéndo que soy indigno de esa gracia y que no por ser católico soy más santo que otras personas. Es más, me reconozco un gran pecador). Ser católico significa servir al único Señor que merece ser servido, el Dios Uno y Trino. Ser Católico significa tener a la Virgen María por Madre, sabiendo que de su mano (si no la soltamos) vamos camino al cielo. Ser católico significa perdonar al pecador arrepentido (cosa que el mundo no hace. El mundo condena, pero no redime), ver el rostro de Jesús en el prójimo, defender la vida humana desde la concepción, defender el matrimonio única y exclusivamente entre hombre y mujer sin mezclas raras, etc. En definitiva, ser católico significa seguir a un Dios que se hizo hombre, murió en la cruz por mis pecados y resucitó al tercer día, ser católico significa luchar contra el demonio quien es el PRÍNCIPE DE ESTE MUNDO, abandonar el pecado y vivir SOLO PARA DIOS.
Por lo tanto, que Dios nos de la gracia de NUNCA AVERGONZARNOS DE NUESTRA FE. Es más, debemos estar ORGULLOSOS DE LA MISMA, puesto que es la única fe que realmente salva, AQUELLA FUNDADA EN JESUCRISTO, ÚNICO SALVADOR DEL GÉNERO HUMANO.
Este orgullo no debe ser motivo de soberbia, sino de mucha humildad, ya que es un don que hemos recibido gratuitamente, y debemos DARLO GRATUITAMENTE. Hemos recibido más que otras personas, y es por eso que en el día del juicio seremos juzgados con más severidad, pues a quien más se le dio, más se le pedirá. Agradezcamos al Señor por la gracia de pertenecer a la Santa Iglesia Católica, pero seamos conscientes de la gran responsabilidad que tenemos, pues delante del Altísimo no tenemos excusas. Si nuestra vida no es coherente con nuestra fe, nuestro castigo será aún mayor.
No estamos solos en esta lucha, pues de la mano del Omnipotente y de Nuestra Madre Celestial, TODO ES POSIBLE. Pongamos nuestra voluntad para ser cristianos con los mismos sentimientos de Cristo Jesús, pero sobre todas las cosas, PONGAMOS NUESTRA CONFIANZA EN EL DIVINO MAESTRO. El Señor comenzó su obra en nosotros, y si somos fieles, él la llevará a termino.
Visto en: catolicidad.com