BIENVENIDOS


¿Es la primera vez que visita nuestro blog? Entonces ¡Sea usted muy bienvenido! Este es un blog netamente religioso y publicamos todas las actividades de Nuestra Sociedad Religiosa y algunas noticias de la Iglesia en general.

SOBRE BLOGS, WEBSITE, WORDPRESS Y OTRAS HIERBAS

Queridos visitantes, fieles y amigos: dada la gran variedad de sitios “católicos” tradicionalISTAS, que llenan la internet y como muchas veces se nos consulta cuales son páginas confiables o de espíritu católico: nuestra Sociedad Religiosa recomienda únicamente aquellos que tenemos enlazados en la parte derecha de este blog. Es verdad que si usted tiene buena doctrina puede visitar los innumerables sitios dedicados a defender y a atacar a los otros tradicionalISTAS.

Por la malicia, deshonestidad y falta de caridad cristiana recomendamos no visitar los sitios de los ex -miembros de la FSSPX ya sean estos de Europa, América o de USA y que desde hace un tiempos han devenido en “sedevacantistas”, sean estos materialiter o resistentes. También recomendamos encarecidamente no perder el tiempo escuchando programas del Youtube, tremendamente difamadores, como así también de dudosísima doctrina y que no aportan nada al combate por la Fe, ya que solos son recopilación de cosas anecdóticas y datos no confiables.

miércoles, 26 de agosto de 2015

DOMINGO SAVIO, EL ALUMNO SANTO DE DON BOSCO


Domingo Savio, el alumno santo formado por Don Bosco, sabía elegir bien sus amistades. Si había algún alumno de mala conducta, que no cumplía el reglamento, procuraba no tratar con él sino para ayudarlo o darle un buen consejo. Conocía el refrán: “el que con lobos anda, a aullar aprende”. Esta habilidad de huir de las malas compañías, preservó sus buenas costumbres.
Dice la Biblia: "Quien con sabios anda, sabio se hará" (Prov 13,20). ¿Con qué comparar esto? Con uno que entró en una perfumería y aunque nada compró ni vendió, sin embargo se le pegó el perfume del lugar y lo llevó consigo. Así es todo el que se junta con los justos: algo se le pega de sus caminos y de sus buenas acciones. "Y el que se junta con necios, necio saldrá". ¿Con qué comparar esto? Con uno que entró en casa del curtidor y aunque nada compró ni vendió, se impregnó del mal olor y lo llevó consigo. Así es todo el que se junta con los malvados: algo se le pega de sus caminos y de sus malas acciones.
Cuando Domingo Savio veía que un compañero era estudioso, respetuoso con todos, delicado en sus palabras, que frecuentaba la iglesia, trataba de hacerlo su amigo. Logró así tener unos seis compañeros con quienes animaba la sana alegría de los recreos, consolaba a los chicos tristes, comentaba temas provechosos y mantenía un clima de familia en el colegio. P. Natalio.

lunes, 24 de agosto de 2015

25 DE AGOSTO DÍA DEL SANTO PATRÓN DE NUESTRA SOCIEDAD RELIGIOSA, LUIS IX REY DE FRANCIA, COMO ASÍ TAMBIÉN PATRÓN DE LA TERCERA ORDEN FRANCISCANA


Ntro, Sto. Patrón vistiendo el hábito franciscano
San Luis IX, rey de Francia, que, tanto en tiempo de paz como durante las guerras interpuestas en defensa del cristianismo, se distinguió excepcionalmente por su activa fe y por la justicia en el gobierno, el amor a los pobres y la constancia en las adversidades. Tuvo once hijos en su matrimonio, a los que educó de una manera inmejorable y piadosa, y gastó sus bienes y fuerzas, y su vida misma, en la adoración de la cruz, la corona de espinas y el sepulcro del Señor, hasta que, mientras estaba acampado cerca de Túnez, en la costa de África del Norte, murió contagiado de peste.
patronazgo: patrono de Francia, de París y de innumerables ciudades francesas, también de Berlín y Munich; de la ciencia, los ciegos, los peregrinos, viajeros, comerciantes, constructores, canteros, albañiles, carpinteros, pintores, yeseros o escayolistas, decoradores, herreros, fabricantes de pinceles, tejedores, impresores y encuadernadores, pescadores, panaderos, peluqueros, fabricantes de botones, joyeros, vendedores de lino; protector contra la ceguera, las enfermedades auditivas y las plagas.

Oración

Oh Dios, que has trasladado a san Luis de Francia desde los afanes del gobierno temporal al reino de tu gloria, concédenos, por su intercesión, buscar ante todo tu reino en medio de nuestras ocupaciones temporales. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).

jueves, 20 de agosto de 2015

«PAPA HAERETICUS DEPOSITUS EST» POR SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO



(Reproducimos con su contexto los dos lugares donde San Alfonso, Doctor de la Iglesia, en su célebre tratado dogmático "Defensa del poder supremo del soberano pontífice", afirma en forma inconcusa la sentencia común a todos los Santos Padres y a San Roberto Belarmino, Doctor de la Iglesia: "el Papa hereje está depuesto").

«6°. Nuestros adversarios nos objetan además el Canon "Si Papa", en el cual el papa Bonifacio, mártir, declaró que el Soberano Pontífice no debe ser juzgado por nadie, a menos de que sea convicto de haberse apartado de la fe: "A nemine est iudicandus, nisi deprehendatur a fide devius" (cap. 6, dist. 40). He aquí, sobre esto, el razonamiento de nuestros contradictores: el Papa es pues capaz de caer en la herejía; ahora bien, si es capaz de caer, no puede ser infalible.

Respondemos que si alguna vez el Papa, como persona privada, cayese en la herejía, se vería al instante despojado del pontificado; pues, como estaría entonces fuera de la Iglesia, ya no podría ser jefe de la Iglesia. En ese caso, la Iglesia por consiguiente debería, no deponerlo —puesto que nadie tiene autoridad sobre el Papa— sino declararlo depuesto del pontificado. Hemos dicho: "Si el Papa, como persona privada, cayese en la herejía", pues el Papa, en cuanto Papa, es decir, dando sus enseñanzas ex cathedra a la Iglesia universal, no puede enseñar ningún error contra la fe, dado que la promesa de Jesucristo no puede dejar de realizarse, a saber, que las puertas del infierno no prevalecerían jamás contra la Iglesia. Y es aquí el lugar de recordar esta célebre sentencia de Orígenes: es evidente que si las puertas del infierno prevaleciesen contra la piedra sobre la cual está construida la Iglesia, prevalecerían también contra la Iglesia misma: "Manifestum est quod si praevalerent [inferorum portae] adversus petram in qua Ecciesia fundata erat, contra Ecclesiam etiam praevalerent" (In Matth. 16,18 et apud Bellarmino: de Romano Pontífice, liber 4, cap. 3)». (Cap. VIII, in fine, pp. 231-232).

«Febronio alega el hecho de Inocencio II, quien al rey de Francia Felipe-Augusto, que le solicitaba le acordase dispensa para romper su casamiento con Ingelburga, le dio esta respuesta: Si tratásemos de tomar alguna determinación a este respecto sin la deliberación de un Concilio general, pondríamos quizás en peligro nuestra dignidad y nuestro cargo, sin hablar de la ofensa a Dios de la que podríamos ser culpables por ello: "Si super hoc absque generalis deliberatione Concilii determinare aliquid tentaremus, praeter divinam offensam quam ex eo possemus incurrere, forsan ordinis et officii nobis periculum immineret" (Epist. 1. 15, ep. 106. edit. Baluz). Febronio y otros de nuestros contradictores infieren de allí que el Papa Inicencio se sujetó al Concilio, o al menos confesó con esas palabras que podía ser depuesto por ese Concilio, si dispensaba ese matrimonio contra la ley divina.
Pero esa conclusión no es de ningún modo lógica. Pues, respondremos, está fuera de duda que si un Papa fuese un herético declarado, como lo sería el que definiese públicamente una doctrina opuesta a la ley divina, él podría, no ser depuesto por el Concilio, sino ser declarado depuesto del pontificado en su calidad de hereje; y allí estaba el peligro que señalaba el papa Inocencio, es decir, el de ser privado de su dignidad y de su cargo. Por eso había dicho primeramente en esta misma carta, que no osaba decidir ese punto contrariamente al Evangelio, donde se dice que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido: "Quod... Deus coniunxit, homo non separet" (Mat. XIX,6). Pero, como el peligro estaba muy alejado y que, por otra parte, el Soberano Pontífice buscaba librarse por alguna excusa aparente de los urgentes pedidos del rey respecto a la dispensa, se sirvió de esas expresiones oscuras y dudosas: "Pondríamos quizás en peligro nuestra dignidad y nuestro cargo" (Cap. IX, pp. 262-263).
(OEUVRES COMPLÉTES DE SAN ALPHONSE DE LIGUORI, Docteur de l'Église. Oeuvres dogmatiques, t. IX: Traités sur le Pape et le Concile: "Dérense du pouvoir supréme du Souverain Pontlf e contre Justin Fébronlus" 1881; réimpressiom 1975, Gent, Belgium).

(Trad.: G. D. C.)

Sobre la autoridad de San Alfonso
SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO (1696-1787), canonizado en 1839 (fiesta: 2 de agosto), fue proclamado DOCTOR DE LA IGLESIA en 1871 por Pío IX y patrono de confesores y moralistas en 1952 por Pío XII.
Señalemos brevemente tres pruebas de su autoridad doctrinal:

Bula de canonización (Gregorio XVI, 26-5-1839):
"Plurimos sane conscripsit libros... ad asserenda huius Sanctae Sedis Apostolicae jura...; In iis porro Inusitatam vim, copiam varietatemque doctrinae, singularia eccleslasticae sollicitudinis exquisitum religionis studium, demirari licet".
(Escribió por cierto varias obras... para afirmar los derechos de esta Santa Sede Apostólica...; en ellas se puede admirar un vigor extraordinario, una ciencia extensa y variada, notables pruebas de su celo sacerdotal y su empeño poco común por la religión).

Henri RAMIERE, s.j. (1821-1884), promotor del Apostolado de la oración y de la devoción al Sagrado Corazón:
Afirma que el testimonio de San Alfonso en estas materias es muy grave y equivale a muchos otros, pues es el testimonio del más santo, del más moderado, del más sabio, del más autorizado de los Doctores que Dios haya dado a su Iglesia en estos últimos siglos.
("Messager du Coeur de Jésus", t. 15, p. 275; t. 16, p. 1, 1869).
BREVIARIUM ROMANUM (2 de agosto; lectio VI, in fine): "...tandem Pius nonus Pontifex Maximus, ex sacrorum Rituum Congregationis consulto, universalis Ecclesiae Doctorem declaravit".
(...finalmente el Papa Pío IX, por decreto de la Sagrada Cogregación de Ritos, lo declaró Doctor de la Iglesia universal).
G.D.C..
Revista "ROMA" N° 104
Junio de 1988

sábado, 15 de agosto de 2015

SANTA MISA DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA EN LA IGLESIA INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA DE LA CIUDAD DE TAMPA FL,



"POR DOGMA LO CREEMOS; PERO CON AMOR LO CELEBRAMOS"


La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una Madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.
Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado.
También, tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre María y cómo ella supo responder a éstas. Ella alcanzó la Gloria de Dios por la vivencia de las virtudes. Se coronó con estas virtudes.
La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, pero Dios no coronó a María por su sola la maternidad, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento.
María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios.
En la Tierra todos queremos llegar a Dios y en esto trabajamos todos los días. Esta es nuestra esperanza. María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. Lo que ella posee nos sirve de esperanza.
María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón lo tenía lleno de Dios.
Ella es nuestra Madre del Cielo y está dispuesta a ayudarnos en todo lo que le pidamos.
El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950.
La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida.
Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas.


domingo, 9 de agosto de 2015

PROGRAMA DE LA VIII JORNADAS DE CULTURA CATÓLICA VEDIA BS.AS. 2015


VIII JORNADAS DE CULTURA CATÓLICA VEDIA BS.AS. 2015



   
SÁBADO 10 Y DOMINGO 11 DE OCTUBRE DE 2015

Dios no necesita una casa para habitar y si gracias al bautismo cada una de las tres Personas divinas «habita» en el alma del cristiano, entonces ¿por qué son necesarias las iglesias? Podemos señalar dos razones de conveniencia. En primer lugar, en las iglesias se produce una especial presencia de Dios y una comunicación entre Él y sus fieles más intensa, por lo que estos edificios devienen en instrumentos de salvación y santificación
En segundo lugar, porque a Dios no se le reverencia ni sólo en la intimidad del pensamiento ni sólo con actos exteriores, sino con todo el ser. Según esto, el culto divino ha de ser una actividad no sólo individual, sino también colectiva, y así como la naturaleza manifiesta el genio y la bondad de Dios —le da gloria— es lógico que las obras de los hombres también lo hagan. (Fernando Cobián, “Historia litúrgica del Templo”).

La perspectiva de “género” es un vehículo cuyo efecto último es la autodestrucción del ser humano, dado que el ser humano no puede alterar su esencia. Los gestos y las vestimentas del sexo opuesto que adopte la persona, o las cirugías para un presunto cambio de sexo a las que se someta, o la afectividad íntima sentida por una persona del mismo sexo, tristemente son mutilaciones emocionales o físicas de su ser. (Lic. Marlene Gillette-Ibern, Asesora Legal de VHI (Vida Humana Internacional-)

LUGAR:
Capilla Ntra. Sra. de Luján. Buenos Aires 695 esq. Paine.  6030 Vedia Pcia. de Bs. As. Argentina

Sábado 1o de Octubre:
17:30 hs.: Palabras de bienvenida a cargo del Rev. Gustavo Peña SRSLRF
17:45 hs.: Rezo del Sto. Rosario, exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento.
18:30 hs.: Breve receso y merienda
19:00 hs.: La Licenciada en Ciencias Biológicas Viviana E. Acquistapace disertará sobre: "El Templo Cristiano y su realidad simbólica".

Domingo 11 de Octubre:
9:30 hs.: Santa Misa Cantada de Acción de Gracias (Solemnidad de la Maternidad Divina de María).
10:30 hs.: El Joven Carlos Facundo de la Cruz –estudiante de abogacía en la Univ. Nacional del Nordeste y miembro de Pro Vida Corrientes- disertará sobre: La ideología de "género": el invento de los sexos.
13:00 hs.: Almuerzo y cierre de las Jornadas (confirmar)

Informes e Inscripción: rpmauro33@yahoo.com
Tel. (02354) 421230 ó (02355) 15447068
Entrada libre y gratuita
Organiza: Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia

viernes, 7 de agosto de 2015

LA IMITACIÓN DE CRISTO, UN CLÁSICO DE LA ESPIRITUALIDAD CATÓLICA, INFALTABLE EN CUALQUIER BIBLIOTECA CRISTIANA


La Imitación de Cristo fue escrito hace más de 500 años; varias décadas antes de que se difundiera la imprenta. Por lo tanto, al principio se hicieron copias manuscritas, algunas de las cuales se encuentran en diversas bibliotecas.

La primera edición está fechada en 1473, dos años después de la muerte del autor, y 19 años antes de la llegada de Colón a América. En los 25 años siguientes, se hicieron 99 ediciones, y hasta la actualidad, la Historia del Mundo de Salvat contabilizaba más de 3000 ediciones. Posiblemente sólo ha sido superado por la Biblia en cuanto al número de ediciones.
El autor fue un monje alemán llamado Tomás Haemerken, nacido en 1379 en Kempen, un pueblo del electorado de Colonia.
Hacia los 18 años ingresó en el monasterio de los Canónigos Regulares de San Agustín, en la Ciudad de Agnetenberg, que más tarde, durante la Reforma, fue destruido.
En este monasterio transcurrió la vida de Tomás de Kempis dedicado a la oración, la meditación, las charlas y consultas espirituales, y a copiar libros, de cuyo trabajo los monjes difícilmente se sostenían.
Tomás fue dos veces subprior del monasterio y una vez ecónomo, cargo en el que fracasó estrepitosamente y del que tuvieron que relevarlo.
Era un hombre profundamente espiritual y ajeno a los negocios del mundo, carente de las destrezas que se requerían para atender a las necesidades materiales de un convento de reciente fundación.
Sin embargo, otra cosa muy distinta ocurrió con sus escritos místicos, en especial su obra principal, La imitación de Cristo, concluída hacia 1418, de la que circularon en vida del autor varias copias manuscritas y anónimas.
La obra es un tratado de mística que consta de cuatro libritos escritos por el autor en distintas épocas de su vida.
A la hora de acercarse a estas páginas, es muy conveniente que el lector tenga en cuenta que fueron escritas en un momento histórico-religioso determinado y sus destinatarios directos eran monjes de principios del Siglo XV. Sin embargo, a la La Imitación de Cristo se ha acercado multitud de cristianos a lo largo de más de cinco siglos y han sabido encontrar en ella alimento espiritual.
En este enlace les dejamos el libro de la Imitación de Cristo:

jueves, 6 de agosto de 2015

MIRAD CUÁN BUENO Y CUÁN AGRADABLE ES QUE LOS HERMANOS HABITEN JUNTOS Y EN ARMONÍA (SALMO 133: 1)



En la Festividad de la Transfiguración de Ntro. Sr. Jesucristo y después de la Sta. Misa, exposición y bendición con el Santísimo Sacramento,  celebrada por el Rev. Padre Matthias  Heppel en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de la Ciudad de Orlando Fl, un grupo de sacerdotes amigos nos reunimos a compartir un almuerzo de camaradería en un restaurante de comidas mexicanas, en dónde compartimos una amistosa y prolongada sobremesa.

MUY ESCLARECEDOR TESTIMONIO DE EX-TESTIGOS DE JEHOVA; VALE LA PENA ESCUCHARLO ASÍ CONOCEMOS LA MALDAD DIABÓLICA DE ESTA SECTA (NEGOCIO) QUE PERIÓDICAMENTE LLAMA A LAS PUERTAS DE LOS CATÓLICOS



miércoles, 5 de agosto de 2015

PRIMER ENFRENTAMIENTO DE LA GESTA CRISTERA EN GUADALAJARA JALISCO MÉXICO


3 de Agosto de 1926
Después del 31 de julio de 1926, fecha en la que inició la suspensión de culto, los fieles se organizaron para cuidar sus templos de posibles robos por parte del gobierno.
La noche del 3 de agosto, había en el exterior del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe una gran cantidad de católicos. Al tratar de pasar un auto entre la muchedumbre, al conductor se le exige que se quite el sombrero frente a la Iglesia y que grite Viva Cristo Rey!; su respuesta fue una grosería y arrancar el auto para salir huyendo de allí a toda velocidad; el conductor de ese auto era el General Aguirre.
Momentos después, aparecen varios pelotones de soldados, intentando desalojar el jardín.
Dentro del Santuario y en la azotea se encuentran muchos católicos armados. Inevitablemente, comienza el tiroteo que dura hasta después de las dos de la mañana, hora en la que se les termina el parque a los católicos.
El saldo final del enfrentamiento fue de 4 muertos.
Entre los combatientes católicos de esa noche se encontraba Lauro Rocha, que posteriormente habría de ser uno de los protagonistas más importantes de la Gesta Cristera.
Viva Cristo Rey!
Viva Santa María de Guadalupe!







lunes, 3 de agosto de 2015

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y EL "LEGALISMO" DE LOS FARISEOS ... EL TRADICIONALISMO Y EL MODERNISMO "CATÓLICO"; MANTIENEN EN PIÉ HOY DÍA EL MISMO FARISEÍSMO CONDENADO POR CRISTO


“A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aún como éste publicano; Ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aún alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será exaltado.” San Lucas 18:9-14 

Los fariseos eran legalistas religiosos que habían logrado desarrollar un método de interpretación de los libros de la ley, la cual requería prácticas minuciosas y detallistas para llegar a la santidad. Los fariseos confiaban en su conocimiento meramente intelectual, en su interpretación tradicional de las leyes de Dios y se consideraban a sí mismos justos, exaltándose por creerse más buenos, o más santos, o más religiosos, o más sabios que los demás. Jesús les llamó hipócritas porque “aparentaban” ser justos, pero su corazón estaba lleno de maldad. Los legalistas creen que poseen la verdad, y atacan a todo aquel que disienta de sus interpretaciones, o defienden su verdad a capa y espada. 

Leemos en el Evangelio de San Lucas 7:39 y 49: “Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora... Y a ella [Jesús] le dijo, tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa [fariseos], comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste que también perdona pecados? ” 

Los fariseos se caracterizan por criticar y después juzgar todo lo que los rodea, creyendo que son mejores que los demás. Ven la paja en el ojo ajeno, pero no ven la viga en el propio. Murmuran entre sí e inyectan dudas a los que los rodean respecto a determinada persona, por lo general alguien que no es fariseo como ellos. Pueden perjudicar grandemente a una persona creyendo firmemente que están sirviendo a Dios, creen que los motiva la justicia, cuando en realidad Satanás está detrás de cada una de sus murmuraciones, contiendas y dudas. Los fariseos son como "aves de mal agüero", su presencia presagia peligro.

“Pero algunos de ellos decían sobre Ntro. Sr. Jesucristo que:” Por belcebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios”. Otros para tentarle, le pedían señales del Cielo.” San Lucas 11:15-16

Es propio de la mentalidad farisaica, aparte de creer que saben todo, que son justos, sabios y santos, los fariseos no son capaces de reconocer cuándo Dios está actuando con poder en la vida de alguien, sino que, sin empacho alguno, emiten su juicio. Los fariseos levantan el dedo acusador para desviar la atención de los demás, para que nadie se de cuenta de sus propios pecados, de la triste condición de su pobre corazón entenebrecido.

“Ahora bien, vosotros los fariseos, limpian lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de rapacidad y de maldad. Necios, el que hizo lo de afuera, no hizo también lo de adentro? San Lucas 11:39

En este pasaje de la escritura, los fariseos se alarmaron porque Jesús no se lavó las manos antes de comer. ¡Hasta en eso se fijaban! Los legalistas buscan los más mínimos defectos en los siervos de Dios, los juzgan, levantan contienda y división en contra de ellos, hasta despedazarlos. Lo hicieron con Jesús, al cual asesinaron por no soportar que fuera diferente, que predicara a los pecadores y se sentara a comer y beber con ellos. ¡Los fariseos no pueden sentarse a comer y beber con pecadores, porque los juzgarán por sus pecados!

“Más ¡ay de ustedes, fariseos! Que diezmas la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasan por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer sin dejar de hacer aquello.” 
¡Ay de ustedes, fariseos! Que aman las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas! Que son como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben. San Lucas 11: 42-44

Desgraciadamente, los fariseos están activos y vivos en la iglesia de hoy, como lo estuvieron hace más de dos mil años cuando crucificaron a Jesucristo Señor nuestro. Se esconden, espían, levantan sus oídos para oír pláticas ajenas, y luego esparcen rumores falsos. Dejan que los incautos confíen en ellos y en cuanto éstos se equivocan, abren sus fauces para acusarles y luego devorarles. Confrontar a un legalista es participar de legalismo. Lo primero que dirán es, perdóname, no lo volveré a hacer, pero inmediatamente después toman ofensa, y actúan en consecuencia, preparan planes de destrucción, y los ejecutan. Solo la gracia y el Poder y la protección sobrenatural de Dios pueden librarnos de sus maquinaciones. 

“Guardaos de la levadura de los fariseos que es la hipocresía. Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” San Lucas 12:1ª-3

miércoles, 29 de julio de 2015

PROFÉTICAS REFLEXIONES DEL PADRE LEONARDO CASTELLANI


100$ = 10 Dólares
“Es para llorar el espectáculo que presenta el país, mirado espiritualmente.
El liberalismo ha suministrado a la pobre gente –no a toda, sino a la que no ama bastante la verdad- una religión y una moral de repuesto, sustitutivas de las verdaderas; un simulacro vano de las cosas, envuelto a veces en palabras sacras.
¡Qué es ver a tanto pobre diablo haciendo de un partido político un absoluto y poniendo su salvación en un nombre que no es el de Cristo –aun cuando el nombre de Cristo está allí también, de adorno o de señuelo-! 
Se pagan de palabras vacías, vomitan fórmulas bombásticas, se enardecen por ideales utópicos, arreglan la nación o el mundo con cuatro arbitrios pueriles, engullen como dogmas o como hechos las mentiras de los diarios; y discuten, pelean, se denigran o se aborrecen de balde, por cosas más vanas que el humo…Una vida artificial, discorde con la realidad, les devora la vida.
Claro que en los truchimanes que arman todo el tinglado –y viven de eso- el caso no es tan simple: ellos saben que detrás de su 'fe democrática' y su 'moral cívica' se esconde –para ellos solos- el poder y el dinero; sobre todo el dinero. 
¡Oh el dinero, el gran ideal nacional de los argentinos! 'Hacer' mucho dinero rápidamente y por cualquier medio es la Manzana de la Vida: la Serpiente no necesita aquí gastarse mucho. 
Pero por lo mismo donde pecan, por ahí perecen. 
De mentiroso a ladrón no hay más que un paso; y de eso a todos los otros vicios, e incluso crímenes, medio paso. 
Pueblo de mentirosos y ladrones, bonita ejecutoria vamos a ganar en el mundo si seguimos por estos caminos. 
¡Criadores de vacas y cazadores de pesos', ya nos llamó Unamuno."
(Padre Leonardo Castellani, Dinámica Social, 1957)

sábado, 25 de julio de 2015

"ES PRECISO QUE HAYA HEREJÍAS; A FIN QUE SE DESTAQUEN LOS DE PROBADA VIRTUD": SAN PABLO



San Pablo
Nos ha escrito un lector preocupado por un amigo suyo que se ha alejado de la Iglesia y de los sacramentos por causa de los escándalos de algunos sacerdotes modernistas. Su amigo le decía -entre otras cosas- que no volvería a confesarse, pues podría resultar que lo hiciera con un "homosexual". Este pobre hombre ha caído en la tentación del maligno que no le permite distinguir ni discernir correctamente. El demonio ataca a las personas de virtud moral por medio de trampas intelectuales como ésta. No pudiendo corromper su moral y una vida virtuosa, lanza la trampa por donde es más factible: las propias virtudes de la persona las convierte en un obstáculo para discernir. Les oscurece el juicio de tal modo que generalizan los defectos y pecados de unos a todos. No les permite distinguir muchos otros aspectos. Se atreven a juzgar la Religión (o a la Iglesia) por los malos clérigos, sin embargo nunca condenarían la Medicina por culpa de los malos médicos. Y ni siquiera se dan cuenta de esa paradójica incongruencia. Olvidan que un árbol al caer hace mucho ruido, pero que miles de árboles creciendo son silenciosos. Tampoco distinguen que hasta el peor pecador siendo sacerdote, no pierde por ello el carácter sacerdotal y todo lo que esto significa, aunque sea indigno de ello.
Ciertamente es lógico y recomendable alejarse de aquellos sacerdotes infieles a la moral católica, pero sin ignorar que conservan su poder sacerdotal. Más recomendable aún es apartarse de aquellos eclesiásticos (sacerdotes, obispos y cardenales) que se encuentren contaminados de herejías modernistas, pues nos pueden hacer perder la fe y arrastrarnos a sus gravísimos errores (doctrinales o morales). Todo ello está muy bien, pero nada tiene que ver con alejarse de la Iglesia Católica ni de la práctica de los sacramentos y de la oración.
Generalmente, en la diferentes épocas de la historia de la Iglesia, los clérigos inmorales o los heréticos han sido una minoría. Aunque es verdad que ha habido crisis como la provocada por la herejía arriana que parecía iba a contaminar a todos, al grado que San Jerónimo expresó que el mundo gimió al sentirse arriano. Así que la Iglesia está conformada no necesariamente por la mayoría sino por quienes conservan íntegra la fe de Cristo y de su Iglesia, por lo que San Atanasio señaló que era más importante conservar la fe que tener los templos. Tan es así, que está profetizada en la Biblia que habrá una apostasía general, lo que implica que entonces pocos serán quienes conserven la verdadera fe. "¿Cuando vuelva encontraré fe en la tierra?", dijo Cristo. San Lucas XVIII,8.
Es tan grave la actual crisis de la Iglesia que muchos opinan que esos tiempos ya se han iniciado. Sea esto como sea, las herejías de muchos no deben ser causa de detrimento en la fe del verdadero católico. Cristo ya nos advirtió que vendrían falsos pastores disfrazados con piel de oveja. Y nos lo advirtió precisamente para que no los sigamos y, también, para que no nos descontrole esto ni afecte nuestra fe ni nuestra esperanza. Dios no falla ni fracasa. Él estará con nosotros hasta la consumación de los siglos.
Don Félix Sardà
Dice el Padre Félix Sardà*: "El clérigo apóstata es el primer factor que busca el diablo para esta su obra de rebelión. Necesita presentarla en algún modo autorizada a los ojos de los incautos, y para eso nada le sirve tanto como el refrendo de algún ministro de la Iglesia. Y como, por desgracia, nunca faltan en ella clérigos corrompidos en sus costumbres, camino el más común de la herejía; o ciegos de soberbia, causa también muy usual de todo error; de ahí que nunca le han faltado a éste apóstoles y fautores eclesiásticos, cualquiera que haya sido la forma con que se ha presentado en la sociedad cristiana".
Esto no debe escandalizar a nadie. Recuérdese la sentencia del Apóstol Pablo, que no se olvidó de prevenirnos: "Es preciso que haya herejías, a fin de que se destaquen los de probada virtud entre ustedes" (1 Cor xi, 18-19). Es inevitable que en la lucha haya facciones, porque Jesús anunció que traería división (Mat. x, 34). La separación de unos y otros será sólo definitiva hasta el final (Mat xiii, 47-49). En tanto, en la lucha se corrobora y se manifiesta la fe de quienes de veras son de Cristo.
No hay, pues, motivo para perder la fe ni para alejarse de los sacramentos ni de la oración. Satanás sabe cómo tentar a cada quien. A unos los ataca por las pasiones, a los más virtuosos o sabios por el intelecto o por la soberbia. El objetivo es llevar al hombre al desánimo y a la desesperanza, y de ahí a la traición y abandono de su fe. Cada quien tiene un punto débil y por ahí ataca. De nuestra parte está conservar íntegra nuestra fe y nuestra catolicidad, y luchar para ser de los de probada virtud que no caen ni en la herejía ni abandonan su lucha por mantener esa fe católica íntegra. Esto es, ser de aquellos que los vendavales del error no los mueve, pues tienen fe en Cristo y en su Palabra que conocen, pues saben que los cielos y la tierra pasarán pero esa Palabra divina nunca pasará (Mt. xxiv, 35). 
A continuación transcribimos un texto del reconocido sacer.dote don Félix Sardà y Salvany* (de su obra "El liberalismo es pecado"), donde se detalla todo esto
http://verdadcatolica.blogspot.com/2015/07/es-preciso-que-haya-herejias-fin-que-se.html

jueves, 23 de julio de 2015

REFLEXIONES MORALES SOBRE EL USO DE INTERNET (Muy, pero muy interesante el artículo de este sacerdote francés)


Por el Padre: Régis de Cacqueray -SSPX-

La difusión de Internet ya es un hecho que salta a la vista de todos. Los hogares tradicionales no están exentos, ni aún los prioratos ... Estimo que ha llegado el momento de hablar sobre el empleo de Internet.
Dejo expresamente de lado el aspecto ligado a las obscenidades de que este instrumento puede ser medio. Recuerdo solamente a los padres que dejar acceso libre a Internet a sus hijos es una imprudencia colosal: si en casa hay una conexión, la computadora tiene que estar en un lugar común, y por tanto nunca en los dormitorios de los hijos.
En este artículo deseo considerar el empleo de Internet bajo otra perspectiva, moral también, pero de otro género. Me refiero a los distintos foros y otras listas de correo que atosigan nuestros correos electrónicos.

todos somos teólogos 
Internet, además de las ventajas que todos conocen, ofrece una muy digna de atención: el hecho de encontrarse tras una pantalla (y más aún si uno se escuda tras un seudónimo que oculta la verdadera identidad), hace que uno se convierta inmediatamente en ... ¡teólogo! Cosa extraordinaria, pero es así.
Hay personas que pasan años estudiando para conseguir un diploma en teología; otros, en cambio, se registran en cualquier foro o en alguna lista de correo, y hélos ahí listos para difundir sus juicios radiantes entre los internautas sedientos de la verdad. Se dedican a disertar unos más que otros, apoyándose con citas de ilustres teólogos, ya sea sobre la infalibilidad papal, las canonizaciones, la validez de los sacramentos, la liturgia o el magisterio ordinario universal. Y esto, evidentemente, infligiendo muchos anatemas a aquéllos que se atreven a poner en duda sus enseñanzas. Anathema ... clic! 
Pasma ver cómo se multiplican estos teólogos, que se aventuran hacia regiones donde otros, manifiestamente menos dotados que ellos, jamás se arriesgaron.
Ahora bien, dejando de lado toda ironía, quisiera hacer una reflexión. La teología es algo serio; tan serio, que no puede acometerse detrás de una pantalla. La teología es la cima del saber. si es cierto que la metafísica es la más alta de las ciencias humanas -es decir, de las ciencias que explican la realidad a la luz de la razón natural-, la teología es más alta aún porque la luz que la ilumina es la luz misma de Dios.
Dios Nuestro Señor puede ser conocido mediante el empleo de las fuerzas naturales de la razón, a través de las criaturas, como autor del orden natural. Pero existe también una "ciencia de Dios" que no puede adquirirse a través de la simple razón, ya que presupone Que Dios mismo se ha dado a conocer a los hombres mediante la Revelación. Esa es la teología en sentido estricto.
Se comprende, pues, que el teólogo debe poseer perfectamente tanto la teología como los datos de la Revelación, tal como ambas cosas son propuestas por el Magisterio, a fin de realizar esta síntesis -convenientemente alimentada por la oración- que es lo que distingue la verdadera teología de la discusión de café ...
Antes que nada, el teólogo debe ser humilde. Luego, debe ser dócil a las inspiraciones de Dios, ya que lo que estudia es el objeto más elevado y más sublime. De la unión de la humildad yla docilidad nace el don de la sabiduría.
Todo esto está absolutamente ausente de los foros y listas de correo, y desafío a cualquiera a que me pruebe lo contrario.
Guidado por el don de sabiduría, una teología del calibre de Santo Tomás de Aquino, teniendo que resolver un problema particularmente difícil, no atinaba a hacer otra cosa que arrodillarse frente al Santísimo Sacramento. El Santísimo Sacramento ... ¡y no una pantalla de computadora!

Copiar y pegar, o copiar y ensamblar 
Otra de las grandes ventajas de Internet respecto a los otros medios de comunicación es el hecho de poder difundir la Buena Nueva con vertiginosa rapidez, sin esfuerzo y gratuitamente.
Sin embargo, con la misma facilidad -y con consecuencias cien mil veces peores- también se puede difundir el error, o al menos la imprecisión, la calumnia, el descrédito sobre un persona, la difamación, etc.
Esta simple comprobación tendría que hacer reflexionar al internauta antes de apretar el botón y difundir una noticia, un juicio, una opinión. Esto ya valdría para cualquier persona, incluso para los que no se hacen ningún planteamiento moral. Con mayor razón, pues, el internauta católico debe proceder a una reflexión moral antes de hacer un "clic".
Un repaso a simple vuelo de pájaro sobre los foros católicos que se refieren a la Tradición nos lleva a descubrir con horror que estos últimos pululan difundiendo maldades, difamaciones e insinuaciones gratuitas. Uno se pregunta realmente si quienes escriben o difunden estas cosas piensan seriamente sobre lo que les concierne con respecto al Octavo Mandamiento: "No levantarás falso testimonio".

Juzgo, luego existo
¿Qué podemos decir ante la proliferación de comentarios? Sonriendo y escribiendo con un teclado, algunos se convierten en columnistas, cronistas y sabios inspirados, que creen que su pensamiento lleva a la pobre humanidad esa luz que hasta entonces le faltaba.
Entonces, incluso sin que nadie se lo haya pedido, difunden ampliamente por correo electrónico sus opiniones sobre todos los temas: la actualidad, la política, la vida celestial, etc. No existe cosa ni persona alguna que se escapen a su juicio, aunque se trate de un juicio temerario ...
Si es verdad que la operación intelectual "juicio" es propia del hombre en cuanto ser racional, no existe ninguna obligación de emitir juicios sobre todo y sobre todos, máxime si nadie le ha solicitado tal cosa, y sobre todo si no se conocen los hechos."No juzguéis y no seréis juzgados ...; porque con la misma medida con que juzgáis, seréis juzgados" (Lc. 6, 37).

Orientaciones útiles para todos
Todos recordarán la especial penitencia que San Felipe Neri puso a una mujer que vino a confesarse de tener la costumbre de hablar mal del prójimo. Para hacerle comprender los terribles efectos de este pecado, el Santo le mandó desplumar un pollo caminando por las calles de Roma, después de lo cual debía regresar a verlo. Así lo hizo la mujer, que vuelta a la presencia del Santo, le preguntó qué más tenía que hacer.
- Ahora volverá por todas las calles por las que caminó y recogerá una a una las plumas del pollo, sin dejar siquiera una.
- Pero Padre, ¡lo que usted me pide es imposible! -exclamó desesperada la pobre penitente- ¡Había tanto viento que todas las plumas han volado!
- Lo sé -dijo el Santo- pero con eso quiero hacerle entender que su maledicencia se esparce igual que esas plumas.
Tendría que volver a aparecer otro San Felipe Neri para inventar una penitencia proporcional, destinada a todos cuantos difunden toneladas de maledicencia y de pérfidos juicios ... 

Efecto transparencia 
En fin, Internet permite compartir con otros los propios conocimientos, experiencias personales, etc. No solamente entre amigos, sino también con dosconocidos. Se terminó la época del diario íntimo, lejos de las miradas curiosas. Ahora existe elblog, en el que se difunden por doquier los propios vicios y virtudes ... Hay sitios web para todo ... Las discusiones de carácter público adquieren dimensiones planetarias: es mucho más sabroso discutir en línea con un panel de participantes conectados. Como esas lindas disputas entre vecinos: dos personas discuten acaloradamente desde un balcón al otro, y la vecindad aprovecha para enterarse de un montón de cosas interesantes sobre los dos protagonistas y sus respectivas madres ...
¡Muy bien! La ventaja de Internet es que el vecindario que interviene puede estar constituido por varias decenas de participantes seleccionados como "enviar con copia", que envían y reenvían correos electrónicos de respuestas en uncrescendo wagneriano. ¡Edificante! ¡Muy, muy católico!

El tiempo pasa y el hombre no se da cuenta 
Para concluir, quisiera ahora subrayar otro aspecto. La computadora nos ha acostumbrado a razonar, actuar, comunicarnos, etc. con una rapidez inaudita. Todo se mide en nano-segundos, es decir en apenas millonésimas de segundos. De hecho, perdemos varios miles de ellosantes de haber tenido tiempo de terminar de escribir una palabra. El procesador de la computadora, en cambio, emplea bien el tiempo: no pierde ni siquiera un nano-segundo.
¿Cuánto tiempo (pero no ya en fracciones de segundo, sino en horas de sesenta minutos) dedican los hombres a escribir comentarios en foros, o a redactar correos interminables? Uno se pregunta realmente de dónde sacan tanto tiempo ... ¿Repararon ustedes, por ejemplo, en la hora del día en que se envían ciertos correos o se registran ciertos comentarios? Medianoche, las dos de la madrugada, las cuatro y media de la mañana ... Y al día siguiente: ¿qué hacen en la escuela o el trabajo?
No creo que esto sea un buen modo de "redimir" el tiempo, como dice San Pablo, quien agrega que "los días son malos" (Ef. 5, 16). Precisamente porque son malos, deben aprovecharse para hacer el bien, cumpliendo con diligencia el deber de estado y sin desperdiciar el tiempo inútilmente.

"Serva tempus" , est es "aprovecha el tiempo", solían escribir los antiguos en los relojes de sol. Un mensaje que habría que volver a escribir también en las pantallas (apagadas) de las computadoras.

domingo, 19 de julio de 2015

OCTAVO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS ... -Fotos de la Misa y de recepción al P.Mauricio en Tampa Fl,-

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El Evangelio de este Domingo pone a nuestra consideración esta importante sentencia de Nuestro Señor


Secuencia del Santo Evangelio según San Lucas


En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado delante de él como disipador de sus bienes. Y le llamó y le dijo: ¿Qué es esto que oigo decir de ti? Da cuenta de tu mayordomía porque ya no podrás ser mi mayordomo. Entonces el mayordomo dijo entre sí: ¿Qué haré porque mi señor me quita la mayordomía? Cavar no puedo, de mendigar tengo vergüenza. Yo sé lo que he de hacer, para que cuando fuere removido de la mayordomía me reciban en sus casas. Llamó, pues, a cada uno de los deudores de su señor, y dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi señor? Y éste le respondió: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu escritura, y siéntate luego, y escribe cincuenta. Después dijo a otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él respondió: Cien coros de trigo. Él le dijo: Toma tu vale y escribe ochenta. Y alabó el señor al mayordomo infiel, porque había obrado sagazmente; porque los hijos de este siglo, son más sabios en su generación, que los hijos de la luz. Y yo os digo: Que os ganéis amigos con las riquezas de iniquidad, para que cuando falleciereis, os reciban en las eternas moradas.






sábado, 18 de julio de 2015

EL SANTO BAUTISMO ES EL SACRAMENTO QUE NOS INICIA EN LA VIDA CRISTIANA, NOS HACE HIJOS DE DIOS Y MIEMBROS DE LA IGLESIA DE CRISTO


Breve catequesis antes del Bautismo
Cuando los niños nacen, inmediatamente los papás le ponen un nombre, pues saben que es muy importante llamarlo de alguna manera para poderlos registrar y para que sean “alguien en especial”, con nombre y apellido, para que sean ciudadanos del país en que nacieron. Lo que hace que tengan derechos y obligaciones.
Sin embargo, no sucede lo mismo con el Bautismo, a veces no le damos la importancia que tiene o estamos confundidos porque escuchamos diferentes opiniones y nos olvidamos de que la Sagrada Biblia nos dice: “El que crea y se bautice se salvará”. (San Mc. 16, 16)
Bautismo en la Iglesia de Tampa Fl,
Como todos sabemos, los hombres nacemos con el “pecado original” que cometieron nuestros primeros padres, Adán y Eva.
Como Dios nos ama mucho y sabía que mientras estuviésemos en pecado, no podríamos vivir en amistad con Él, nos envió a su Hijo Jesucristo, quien se hizo hombre como nosotros para salvarnos y hacer posible la vida de amor con Dios.
Para ello Cristo, murió en la cruz y resucitó. De esa manera venció al pecado e hizo posible que nosotros podamos morir al pecado y nacer de nuevo a la vida de Dios. Todo ello, gracias al Bautismo.
Todos nacemos separados de Dios, es decir, “muertos a la vida de Dios” por el pecado original y nacemos a la vida de Dios, a la vida espiritual, al recibir el Bautismo.
El Bautismo, como todos los otros sacramentos fue instituido por Cristo. Él le dio el mandato a los apóstoles de “ir y bautizar” a todas las creaturas.
Por el Bautismo, Dios nos da el DON, el regalo, de ser hijos de Él, dándonos su mismo Espíritu, para que habite en nosotros. A partir de ese momento Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, la Santísima Trinidad, habitarán en el bautizado.

miércoles, 15 de julio de 2015

SANTA MISA DE CUERPO PRESENTE


Con gran pesar a los 84 años de edad falleció el pasado 10 de Julio el Sr. James Arthur Barnhart en la ciudad de Riverview Fl, fue uno de los primeros miembros fundadores de la Iglesia Inmaculado Corazón de María en Tampa Fl,; durante muchos años también fue el organista de dicha iglesia.
El Padre Emilio Fattore hoy celebró la Santa Misa de Requiem y luego en el cementerio privado Virgen de Fátima de la ciudad de Brooksville Fl, se realizó el responso y la bendición de la tumba dónde después de una breve prédica sobre el fin último del hombre fue cristianamente sepultado.
Encomendamos su alma a vuestras oraciones.





viernes, 10 de julio de 2015

DISCURSO A DIOGNETO .... (Breve Obra Apologética de la Iglesia Primitiva)


Se trata de un breve tratado apologético dirigido a un tal Diogneto que, al parecer, había preguntado acerca de algunas cosas que le llamaban la atención sobre las creencias y modo de vida de los cristianos: "Cuál es ese Dios en el que tanto confían; cuál es esa religión que les lleva a todos ellos a desdeñar al mundo y a despreciar la muerte, sin que admitan, por una parte, los dioses de los griegos, ni guarden, por otra, las supersticiones de los judíos; cuál es ese amor que se tienen unos a otros, y por qué esta nueva raza o modo de vida apareció ahora y no antes» (Cap. 1).
El desconocido autor de este tratado, compuesto seguramente a finales del siglo II, va respondiendo a estas cuestiones en un tono más de exhortación espiritual y de instrucción que de polémica o argumentación. Literariamente es, sin duda, la obra más bella y mejor compuesta de la literatura apologética: sus formulaciones acerca de la postura de los cristianos en el mundo o del sentido de la salvación ofrecida por Cristo son de una justeza y una penetración admirables.

* * * * *
Esta antigua obra es una exposición apologética de la vida de los primeros cristianos, dirigida a cierto Diogneto—nombre puramente honorífico, según la opinión más difundida—y redactada en Atenas, en el siglo II. Investigaciones recientes invitan a identificarla con la Apología de Cuadrato al emperador Adriano, que durante siglos se creyó perdida. Desgraciadamente, el único manuscrito que se conservaba de este antiguo texto fue destruido en el siglo pasado, durante la guerra franco-prusiana, en el incendio de la biblioteca de Estrasburgo. Todas las ediciones y traducciones se basan en ese único manuscrito, ya desaparecido.
La parte central de esta apología expone un aspecto fundamental de la vida de los primeros cristianos: el deber de santificarse en medio del mundo, iluminando todas las cosas con la luz de Cristo. Un mensaje siempre actual.

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TEXTOS

I. Refutación del politeísmo.
Una vez que te hayas purificado de todos los prejuicios que dominan tu mente y te hayas liberado de tus hábitos mentales que te engañan, haciéndote como un hombre radicalmente nuevo puedes comenzar a ser oyente de ésta que tú mismo confiesas ser una doctrina nueva. Mira, no sólo con tus ojos, sino también con tu inteligencia cuál es la realidad y aun la apariencia de ésos que vosotros creéis y decís ser dioses. Uno es una piedra como las que pisamos; otro es un pedazo de bronce, no mejor que el que se emplea en los cacharros de nuestro uso ordinario; otro es de madera, que a lo mejor está ya podrida; otro es de plata, y necesita de un guardia para que no lo roben; otro es de hierro y el orín lo corrompe; otro es de arcilla, en nada mejor que la que se emplea para los utensilios más viles. ¿No están todos ellos hechos de materia corruptible?... ¿No fue el escultor el que los hizo, o el herrero, o el platero o el alfarero?... No son todos ellos cosas sordas, ciegas, inanimadas, insensibles, inmóviles? ¿No se pudren todas? ¿No se destruyen todas? Esto es lo que vosotros llamáis dioses, y a ellos os esclavizáis, a ellos adoráis, para acabar siendo como ellos. ¿Por eso aborrecéis a los cristianos, porque no creen que eso sean dioses?... 1

II. Refutación del judaísmo.
¿Por qué los cristianos no practican la misma religión que los judíos? Los judíos, en cuanto se abstienen de la idolatría y adoran a un solo Dios de todas las cosas al que tienen por Dueño soberano, piensan rectamente. Pero se equivocan al querer tributarle un culto semejante al culto idolátrico del qué hemos hablado. Porque los griegos muestran ser insensatos al presentar sus ofrendas a objetos insensibles y sordos; pero éstos hacen lo mismo, como si Dios tuviera necesidad de ellas, lo cual más parece propio de locura que de verdadero culto religioso. Porque el que hizo «el cielo y la tierra y todo lo que en ellos se contiene» (Sal 145, 6) y que nos dispensa todo lo que nosotros necesitamos, no tiene necesidad absolutamente de nada, y es él quien proporciona las cosas a los que se imaginan dárselas... No es necesario que yo te haya de informar acerca de sus escrúpulos con respecto a los alimentos, su superstición en lo referente al sábado, su gloriarse en la circuncisión y su simulación en materia de ayunos y novilunios: todo eso son cosas ridículas e indignas de consideración. ¿Cómo no hemos de tener por impío el que de las cosas que Dios ha creado para los hombres se tomen algunas como bien creadas, mientras que se rechazan otras como inútiles y superfluas? ¿Cómo no es cosa irreligiosa calumniar a Dios, atribuyéndole que él nos prohibe que hagamos cosa buena alguna en sábado? ¿No es digno de irrisión el gloriarse en la mutilación de la carne como signo de elección, como si con esto ya hubieran de ser particularmente amados de Dios?... Con esto pienso que habrás visto suficientemente cuánta razón tienen los cristianos para apartarse de la general inanidad y error y de las muchas observaciones y el orgullo de los judíos 2.

III. Los cristianos en el mundo.
En cuanto al misterio de la religión propia de los cristianos, no esperes que lo podrás comprender de hombre alguno. Los cristianos no se distinguen de los demás hombres ni por su tierra, ni por su lengua, ni por sus costumbres. En efecto, en lugar alguno establecen ciudades exclusivas suyas, ni usan lengua alguna extraña, ni viven un género de vida singular. La doctrina que les es propia no ha sido hallada gracias a la inteligencia y especulación de hombres curiosos, ni hacen profesión, como algunos hacen, de seguir una determinada opinión humana, sino que habitando en las ciudades griegas o bárbaras, según a cada uno le cupo en suerte, y siguiendo los usos de cada región en lo que se refiere al vestido y a la comida y a las demás cosas de la vida, se muestran viviendo un tenor de vida admirable y, por confesión de todos, extraordinario. Habitan en sus propias patrias, pero como extranjeros; participan en todo como los ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña les es patria, y toda patria les es extraña.
Se casan como todos y engendran hijos, pero no abandonan a los nacidos. Ponen mesa común, pero no lecho. Viven en la carne, pero no viven según la carne. Están sobre la tierra, pero su ciudadania es la del cielo. Se someten a las leyes establecidas, pero con su propia vida superan las leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los desconoce, y con todo se los condena. Son llevados a la muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos (/2Co/06/10). Les falta todo, pero les sobra todo. Son deshonrados, pero se glorían en la misma deshonra. Son calumniados, y en ello son justificados. «Se los insulta, y ellos bendicen» (1 Cor 4, 22). Se los injuria, y ellos dan honor. Hacen el bien, y son castigados como malvados. Ante la pena de muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos les declaran guerra como a extranjeros y los griegos les persiguen, pero los mismos que les odian no pueden decir los motivos de su odio.
Para decirlo con brevedad, lo que es el alma en el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo. El alma está esparcida por todos los miembros del cuerpo, y los cristianos lo están por todas las ciudades del mundo. El alma habita ciertamente en el cuerpo, pero no es es del cuerpo, y los cristianos habitan también en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está en la prisión del cuerpo visible, y los cristianos son conocidos como hombres que viven en el mundo, pero su religión permanece invisible. La carne aborrece y hace la guerra al alma, aun cuando ningún mal ha recibido de ella, sólo porque le impide entregarse a los placeres; y el mundo aborrece a los cristianos sin haber recibido mal alguno de ellos, sólo porque renuncian a los placeres. El alma ama a la carne y a los miembros que la odian, y los cristianos aman también a los que les odian. El alma está aprisionada en el cuerpo, pero es la que mantiene la cohesión del cuerpo; y los cristianos están detenidos en el mundo como en un prisión, pero son los que mantienen la cohesión del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal, y los cristianos tienen su alojamiento en lo corruptible mientras esperan la inmortalidad en los cielos. El alma se mejora con los malos tratos en comidas y bebidas, y los cristianos, castigados de muerte todos los días, no hacen sino aumentar: tal es la responsabilidad que Dios les ha señalado, de la que no sería licito para ellos desertar.
Porque, lo que ellos tienen por tradición no es invención humana: si se tratara de una teoría de mortales, no valdría la pena una observancia tan exacta. No es la administración de misterios humanos lo que se les ha confiado. Por el contrario, el que es verdaderamente omnipotente, creador de todas las cosas y Dios invisible, él mismo hizo venir de los cielos su Verdad y su Palabra santa e incomprensible, haciéndola morar entre los hombres y estableciéndola sólidamente en sus corazones. No envió a los hombres, como tal vez alguno pudiera imaginar, a un servidor suyo, algún ángel o potestad de las que administran las cosas terrenas o alguno de los que tienen encomendada la administración de los cielos, sino al mismo artífice y creador del universo, el que hizo los cielos, aquel por quien encerró el mar en sus propios limites, aquel cuyo misterio guardan fielmente todos los elementos, de quien el sol recibió la medida que ha de guardar en su diaria carrera, a quien obedece la luna cuando le manda brillar en la noche, a quien obedecen las estrellas que son el séquito de la luna en su carrera; aquel por quien todo fue ordenado, delimitado y sometido: los cielos y lo que en ellos se contiene, la tierra y cuanto en la tierra existe, el mar y lo que en el mar se encierra, el fuego. el aire, el abismo, lo que está en lo alto, lo que está en lo profundo y lo que está en medio. A éste envió Dios a los hombres. Ahora bien, ¿lo envió, como alguno de los hombres podría pensar, para ejercer una tiranía y para infundir terror y espanto? Ciertamente no, sino que lo envió con bondad y mansedumbre, como un rey que envía a su hijo rey, como hombre lo envió a los hombres, como salvador, para persuadir, no para violentar, ya que no se da en Dios la violencia. Lo envió para invitar, no para perseguir; para amar, no para juzgar. Ya llegará el día en que lo envíe para juzgar, y entonces ¿quién será capaz de soportar su presencia?... 3.

IV. El designio salvador de Dios.
65 Dios, Señor y Creador del universo, que hizo todas las cosas y las distinguió según su orden, no sólo se mostró amador de los hombres, sino también magnánimo con ellos. En realidad siempre fue tal, y lo sigue siendo, y lo será: benévolo, bueno, sin ira y veraz: sólo él es bueno. Y habiendo concebido un designio grande e inefable, lo comunicó sólo con su Hijo. Pues bien, mientras su voluntad llena de sabiduría se mantenía en secreto y se guardaba, parecía que no se cuidaba ni se preocupaba de nosotros. Pero después que lo reveló por medio de su Hijo amado y manifestó lo que tenía preparado desde el principio, nos lo dio todo de una vez, a saber, no sólo tener parte en sus beneficios, sino ver y comprender lo que ninguno de nosotros hubiera jamás esperado.
Así pues, teniéndolo todo preparado en sí mismo y con su Hijo, hasta el tiempo próximo pasado nos permitió que nos dejáramos llevar a nuestro antojo por nuestros desordenados impulsos, arrastrados por los placeres y concupiscencias. No es que tuviera en manera alguna complacencia en nuestros pecados, pero los toleraba. Ni tampoco aprobaba entonces aquel tiempo de iniquidad, sino que iba preparando el tiempo actual de justicia, para que, habiendo quedado en aquel tiempo convictos par nuestras propias obras de que éramos indignos de la vida, ahora fuéramos hechos dignos de ella por la bondad de Dios; y habiendo quedado bien patente que nosotros por nosotros mismos no podíamos entrar en el reino de Dios, se nos conceda ahora la capacidad de entrar por el poder del mismo Dios. Cuando nuestra iniquidad llegó a su colmo y se puso plenamente de manifiesto que la paga que podíamos esperar era el castigo y la muerte, llegó aquel momento que Dios había dispuesto de antemano a partir del cual tenía que mostrarse su bondad y su poder. ¡Oh maravillosa benignidad y amor de Dios para con los hombres! No nos aborreció, no nos arrojó de sí, no nos guardó rencor, sino que se mostró magnánimo, nos soportó, y compadecido de nosotros cargó sobre sí nuestros pecados. ÉI mismo «entregó a su propio Hijo» (Rm 8, 32) como rescate por nosotros: al santo por los pecadores, al inocente por los malvados, «al justo por los injustos» (1 Pe 3, 18), al incorruptible por los corruptibles, al inmortal por los mortales. Porque, ¿qué otra cosa podía cubrir nuestros pecados, fuera de su justicia? ¿En quién podíamos nosotros, malvados e impíos, ser justificados, sino sólo en el Hijo de Dios? ¡Oh dulce trueque! ¡Oh obra insondable! ¡Oh beneficios inesperados! La iniquidad de muchos quedó sepultada en un solo justo, y la justicia de uno bastó para justificar a muchos malvados.
De esta suerte, habiéndonos convencido Dios en el tiempo pasado de que por nuestra propia naturaleza no éramos capaces de alcanzar la vida, y habiendo mostrado ahora al salvador que es capaz de salvar lo imposible, quiso que a partir de estas dos cosas creyéramos en su bondad y le tuviéramos como sustentador nuestro, padre, maestro, consejero, médico, inteligencia, luz, honor, gloria, fuerza, vida, sin que anduviéramos preocupados de nuestro vestido o comida.
Si deseas llegar a alcanzar también tú esta fe, procura primero alcanzar el conocimiento del Padre. Porque Dios amó a los hambres, por los cuales hizo el mundo, a quienes sometió todas las cosas de la tierra, a quienes dio la razón y la inteligencia, los únicos a quienes concedió mirar hacia arriba para que pudieran verle, a quienes modeló a su propia imagen, a quienes envió a su Hijo unigénito (1 Jn 4, 9), a quienes prometió el reino de los cielos, que dará a los que le hubieren amado. No tienes idea de la alegría que te llenará cuando llegues a alcanzar este conocimiento, o del amor que puedes llegar a sentir para con aquel que primero te amó hasta tal extremo. Y cuando llegues a amarle, te convertirás en imitador de su bondad. No te maravilles de que el hombre pueda llegar a ser imitador de Dios: lo puede, si lo quiere Dios. Porque la felicidad no está en dominar tiránicamente al prójimo, ni en querer estar siempre por encima de los más débiles, ni en la riqueza, ni en la violencia para con los más necesitados: en esto no puede nadie imitar a Dios, porque todo esto es ajeno de su grandeza. Más bien el que toma sobre sí la carga de su prójimo, el que en aquello en que es superior está dispuesto a hacer el bien a su inferior, el que suministra a los necesitados lo que él mismo recibió de Dios, éste se convierte en Dios de los que reciben de su mano, éste es imitador de Dios.
Entonces, aunque morando en la tierra, podrás contemplar cómo Dios es el Señor de los cielos; entonces empezarás a hablar los misterios de Dios; entonces amarás y admirarás a los que reciben castigo de muerte por no querer negar a Dios; entonces condenarás el engaño y el extravío del mundo, cuando conocerás la verdadera vida del cielo, cuando llegarás a despreciar la que aquí se tiene por muerte, cuando temerás la muerte verdadera, que está reservada para los condenados al fuego eterno que ha de castigar hasta el fin a los que a él sean arrojados. Entonces, cuando hayas llegado a tener conocimiento de aquel fuego, admirarás a los que por causa de la justicia soportan este fuego temporal, y los tendrás por bienaventurados 4.
........................

1. Carta a Diogneto, cap. 2,

2, Ibid., cap. 3-4.

3. Ibid., cap. 5-7.

4. Ibid., cap. 8-10.

DISCURSO A DIOGNETO
Exordio:
Pues veo, Excelentísimo Diogneto, tu extraordinario interés por conocer la religión de los cristianos y que muy puntual y cuidadosamente has preguntado sobre ella: primero, qué Dios es ése en que confían y qué género de culto le tributan para que así desdeñen todos ellos el mundo y desprecien la muerte, sin que, por una parte, crean en los dioses que los griegos tienen por tales y, por otra, no observen tampoco la superstición de los judíos; y luego qué amor es ése que se tienen unos a otros; y por qué, finalmente, apareció justamente ahora y no antes en el mundo esta nueva raza, o nuevo género de vida; no puedo me-nos de alabarte por este empeño tuyo, a par que suplico a Dios, que es quien nos concede lo mismo el hablar que el oír, que a mí me conceda hablar de manera que mi discurso redunde en provecho tuyo, y a ti el oír de modo que no tenga por qué entristecerse el que te dirigió su palabra.
(1; BAC 65, 845)

La vida corriente de los cristianos y sus ideales:
Los cristianos, en efecto, no se distinguen de los demás hombres ni por su tierra ni por su habla ni por sus costumbres. Por-que ni habitan ciudades exclusivas suyas, ni hablan una lengua extraña, ni llevan un género de vida aparte de los demás. A la verdad, esta doctrina no ha sido por ellos inventada gracias al ta-lento y especulación de hombres curiosos, ni profesan, como otros hacen, una enseñanza humana; sino que, habitando ciudades griegas o bárbaras, según la suerte que a cada uno le cupo, y adaptándose en vestido, comida y demás género de vida a los usos y costumbres de cada país, dan muestras de un tenor de peculiar conducta, admirable, y, por confesión de todos, sorprendente. Habitan sus propias patrias, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos y todo lo soportan como extranjeros; toda tierra extraña es para ellos patria, y toda patria, tierra extraña. Se casan como todos: como todos engendran hijos, pero no exponen los que les nacen. Ponen mesa común, pero no le-cho. Están en la carne, pero no viven según la carne. Pasan el tiempo en la tierra, pero tienen su ciudadanía en el cielo. Obedecen a las leyes establecidas; pero con su vida sobrepasan las le-yes. A todos aman y por todos son perseguidos. Se los desconoce y se los condena. Se los mata y en ello se les da la vida. Son pobres y enriquecen a muchos. Carecen de todo y abundan en todo. Son deshonrados y en las mismas deshonras son glorificados. Se los maldice y se los declara justos. Los vituperan y ellos bendicen. Se los injuria y ellos dan honra. Hacen bien y se los castiga como malhechores; castigados de muerte, se alegran como si se les diera la vida. Por los judíos se los combate como a extranjeros; por los griegos son perseguidos y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben decir el motivo de su odio.
(5; BAC 65, 850-851)

La caridad
Si deseas alcanzar tú también esa fe, trata, ante todo, de adquirir conocimiento del Padre. Porque Dios amó a los hombres, por los cuales hizo el mundo, a los que sometió cuanto hay en la tierra, a los que concedió inteligencia y razón, a los solos que permitió mirar hacia arriba para contemplarle a Él, los que plasmó de su propia imagen, a los que envió su Hijo Unigénito, a los que prometió su reino en el cielo, que dará a los que le hubieren ama-do. Ahora, conocido que hayas a Dios Padre, ¿de qué alegría piensas que serás colmado?, ¿o cómo amarás a quien hasta tal extremo te amó antes a ti? Y en amándole que le ames, te convertirás en imitador de su bondad. Y no te maravilles de que el hombre pueda venir a ser imitador de Dios. Queriéndolo Dios, el hombre puede. Porque no está la felicidad en dominar tiránicamente sobre nuestro prójimo, ni en querer estar por encima de los más débiles, ni en enriquecerse y violentar a los necesitados. No es ahí donde puede nadie imitar a Dios, sino que todo eso es ajeno a su magnificencia. El que toma sobre sí la carga de su prójimo; el que está pronto a hacer bien a su inferior en aquello justamente en que él es superior; el que, suministrando a los necesitados lo mismo que él recibió de Dios, se convierte en Dios de los que reciben de su mano, ése es el verdadero imitador de Dios.
Entonces, aun morando en la tierra, contemplarás a Dios cómo tiene su imperio en el cielo; entonces empezarás a hablar de los misterios de Dios; entonces amarás y admirarás a los que son castigados de muerte por no querer negar a Dios; entonces condenarás el engaño y extravío del mundo, cuando conozcas la verdadera vida del cielo, cuando desprecies ésta que aquí parece muerte, cuando temas la que es de verdad muerte, que está reservada para los condenados al fuego eterno, fuego que ha de atormentar hasta el fin a los que fueren arrojados a él. Cuando este fuego conozcas, admirarás y tendrás por bienhadados a los que, por amor de la justicia, soportan estotro fuego de un momento.
(10; BAC 65, 850-858)