LA NECESIDAD DE PERTENECER A LA IGLESIA CATÓLICA

Por apremio de la fe, estamos obligados a creer y mantener que hay una sola y Santa Iglesia Católica y la misma Apostólica, y nosotros firmemente la creemos y simplemente la confesamos, y fuera de ella no hay salvación ni perdón de los pecados, como quiera que el Esposo clama en los cantares: Una sola es mi paloma, una sola es mi perfecta. Única es ella de su madre, la preferida de la que la dio a luz . Ella representa un solo cuerpo místico, cuya cabeza es Cristo, y la cabeza de Cristo, Dios. En ella hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Una sola, en efecto, fue el arca de Noé en tiempo del diluvio, la cual prefiguraba a la única Iglesia, y, con el techo en pendiente de un codo de altura, llevaba un solo rector y gobernador, Noé, y fuera de ella leemos haber sido borrado cuanto existía sobre la tierra. Mas a la Iglesia la veneramos también como única, pues dice el Señor en el Profeta: Arranca de la espada, oh Dios, a mi alma y del poder de los canes a mi única . Oró, en efecto, juntamente por su alma, es decir, por sí mismo, que es la cabeza, y por su cuerpo, y a este cuerpo llamó su única Iglesia, por razón de la unidad del esposo, la fe, los sacramentos y la caridad de la Iglesia. Ésta es aquella túnica del Señor, inconsútil , que no fue rasgada, sino que se echó a suertes. La Iglesia, pues, que es una y única, tiene un solo cuerpo, una sola cabeza, no dos, como un monstruo, es decir, Cristo y el vicario de Cristo, Pedro, y su sucesor, puesto que dice el Señor al mismo Pedro: Apacienta a mis ovejas Mis ovejas, dijo, y de modo general, no éstas o aquéllas en particular; por lo que se entiende que se las encomendó todas. Si, pues, los griegos u otros dicen no haber sido encomendados a Pedro y a sus sucesores, menester es que confiesen no ser de las ovejas de Cristo, puesto que dice el Señor en Juan que hay un solo rebaño y un solo Pastor... Bula Unam sanctam, promulgada por Bonifacio VIII el 18 de Noviembre de 1302...

miércoles, 28 de enero de 2015

LOS SIETE PECADOS CAPITALES Y LAS VIRTUDES CONTRARIAS



Los pecados o vicios capitales son aquellos a los que la naturaleza humana caída está principalmente inclinada. Es por eso muy importante para todo el que desee avanzar en la santidad aprender a detectar estas tendencias en su propio corazón y examinarse sobre estos pecados.
Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser referidos a los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a san Juan Casiano y a san Gregorio Magno (mor. 31, 45). Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios. Son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza.
Los pecados capitales son enumerados por Santo Tomás (I-II:84:4) como siete: vanagloria (orgullo), avaricia, glotonería, lujuria, pereza, envidia, ira. San Buenaventura (Brevil., III,ix) enumera los mismos. El número siete fue dado por San Gregorio el Grande (Lib. mor. in Job. XXXI, xvii), y se mantuvo por la mayoría de los teólogos de la Edad Media. Escritores anteriores enumeraban 8 pecados capitales: San Cipriano (De mort., iv); Cassian (De instit. cænob., v, coll. 5, de octo principalibus vitiis); Columbanus ("Instr. de octo vitiis princip." in "Bibl. max. vet. patr.", XII, 23); Alcuin (De virtut. et vitiis, xxvii y sgtes.) 
El término "capital" no se refiere a la magnitud del pecado sino a que da origen a muchos otros pecados. De acuerdo a Santo Tomas (II-II:153:4) “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable de manera tal que en su deseo, un hombre comete muchos pecados todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal”. 
Lo que se desea o se rechaza en los pecados capitales puede ser material o espiritual, real o imaginario.
Todos tenemos una tendencia hacia los pecados capitales por nuestra concupiscencia que es la insubordinación de los deseos a la razón; la inclinación de la naturaleza humana hacia el pecado. Esta inclinación es causa del pecado original.
Los apetitos sensitivos del ser humano tienen un movimiento espontáneo hacia lo que la imaginación presenta como placentero y en contra de lo que presenta como doloroso. La concupiscencia incluye también los deseos desordenados de la voluntad, la tendencia hacia estos siete pecados.

Pecados Capitales y las virtudes para vencerles

1- SOBERBIA: ante el deseo de alto honor y gloria 
HUMILDAD: Reconocer que de nosotros mismos solo tenemos la nada y el pecado.
2- AVARICIA: ante el deseo de acaparar riquezas 
GENEROSIDAD: Dar con gusto de lo propio a los pobres y los que necesiten.
3- LUJURIA: ante el apetito sexual 
CASTIDAD:  logra el dominio de los apetitos sensuales
4- IRA: ante un daño o dificultad 
PACIENCIA; Sufrir con paz y serenidad todas las adversidades.
5- GULA: ante la comida y bebida 
TEMPLANZA. Moderación en el comer y en el beber
6- ENVIDIA: resiente las cualidades, bienes o logros de otro porque reducen nuestra auto-estima CARIDAD:  Desear y hacer siempre el bien al prójimo
7- PEREZA:  del desgano por obrar en el trabajo o por responder a los bienes espirituales
  DILIGENCIA: Prontitud de ánimo para obrar el bien

viernes, 23 de enero de 2015

LOS DIOSES DE LOS PAGANOS SON DEMONIOS -SALMO 91-




No nos dejemos engañar por la propaganda sincrética que difunden las usinas de los poderes anticristianos.
Todos los paganos terminan en el infierno, como cualquier otro que rechace a Cristo voluntariamente. "el que no creyere se condenará" e incluso "a los tibios vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3:15-17) "El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama." Por lo que apañarles en su error es de lo menos caritativo que puede haber. El verdadero ecumenismo, la verdadera caridad con los que están en el error, es mostrarles la verdad plena, y rezar por ellos –no “con” ellos- para que se conviertan a la verdadera fe. CONVERSIÓN de judíos, mahometanos y paganos; y RETORNO de herejes y cismáticos. Esta sí es nuestra fe de siempre; la fe de los apóstoles; la fe que nos gloriamos de profesar.

Decía el Papa Gregorio XVI en su Encíclica Mirari Vos, Sobre los errores modernos del 15 de Agosto de 1832:
“Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable. Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo, entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha…”“Sólo los soberbios, o más bien los ignorantes, pretenden sujetar a criterio humano los misterios de la fe, que exceden a la capacidad humana, confiando solamente en la razón, que, por condición propia de la humana naturaleza, es débil y enfermiza”.

Y dice el Santo Padre Pío IX en su Enciclica Mortalium Animos:
" Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes, invitar a discutir allí promiscuamente todos, a infieles de todo género, a cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión.

Tales tentativas no pueden, de ninguna manera obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables, pues, aunque de distinto modo, todas nos demuestran y significan igualmente el ingénito y nativo sentimiento con que somos llevados hacia Dios y reconocemos obedientemente su imperio.
Cuantos sustentan esta opinión, no sólo yerran y se engañan, sino también rechazan la verdadera religión, adulterando su concepto esencial, y poco a poco vienen a parar al nuturalismo y ateísmo… de donde claramente se sigue que, cuantos se adhieren a tales opiniones y tentativas, se apartan totalmente de la religión revelada por Dios."
Como reza toda la santa Iglesia en la sagrada liturgia del Viernes Santo:
“Oremos también por los herejes y cismáticos, para que Dios nuestro Señor los saque de todos sus errores, y se digne volverlos a la santa Madre Iglesia Católica y Apostólica”.
“Oremos también por los incrédulos judíos; para que Dios nuestro Señor aparten el velo de sus corazones, y, ellos también reconozcan a nuestro Señor Jesucristo”
“Oremos también por los paganos, para que Dios Omnipotente quite la perversidad de sus corazones; y abandonando sus ídolos se conviertan al Dios vivo y verdadero y a su único Hijo y Señor nuestro Jesucristo”.
Visto en: https://www.facebook.com/groups/396153063802400/

martes, 20 de enero de 2015

LAS FAMILIAS NUMEROSAS SON SIEMPRE UNA BENDICIÓN DE DIOS... Alocución del Papa Pío XII a los directores de las Asociaciones por las Familias Numerosas de Roma e Italia, 20 de enero de 1958





Amados hijos e hijas, dirigentes y representantes de las Asociaciones por las Familias Numerosas de Roma e Italia, esta vuestra visita debe contarse entre las que traen el más profundo placer a Nuestro corazón. Bien conscientes estáis del animado interés que Nos tenemos en la vida familiar, y de cómo nunca dejamos pasar una oportunidad de señalar su dignidad multilateral, de reafirmar sus derechos y defenderlos, de inculcar los deberes que supone; en pocas palabras, hemos hecho de ella uno de los puntos centrales Nuestra enseñanza.
Es este mismo interés en las familias que Nos hace aceptar pasar cuando menos unos momentos con grupos familiares que vienen a Nuestra casa (siempre que los deberes de Nuestro oficio no imposibiliten esto), y por eso, en esta ocasión, consentimos en ser fotografiados en medio de ellos, a fin de dejar una especie de registro perdurable de Nuestra alegría y la suya.
Continúe leyendo:
http://verdadcatolica.blogspot.com.ar/2015/01/las-familias-numerosas-son-una.html

jueves, 15 de enero de 2015

HEMOS DESEADO COMPARTIR CON NUESTROS LECTORES Y VISITANTES ESTE INTERESANTE MENSAJE DE UN OBISPO CATÓLICO DE MÉXICO



Visto en: http://www.obispoenmisiones.net/


Mensaje del Año 2015 de Mons. Martín Dávila Gándara a sus feligreses y lectores


“Mientras tengamos tiempo, obremos el bien”

Mons. Martin Dávila
A todos los fieles católicos, a mis feligreses, a mis lectores, y a todos los hombre sensatos y de buena voluntad, les mando un saludo muy especial en este año nuevo.
En tiempos pasados, los hombres, ya de palabra o por escrito, y en nuestros días por medios electrónicos, se envían los mejores votos y deseos largos y felices años.
Sobre este punto, es importante que pensemos que el hombre tiene el poder de proponer y de dirigirse estos faustos deseos. Pero no depende de él, el poder cumplirlos. Porque eso, sólo le corresponde al Señor que es el principio y la fuente de todo bien.
Por tanto, sólo Dios puede cumplir los estériles votos de los hombres y transformar en feliz realidad sus variados deseos.
Mientras los hombres se felicitan recíprocamente, la Iglesia recita plegarias y nos da lecciones. Por eso, sus sacerdotes hacen oración para que cada año nuevo sea fecundo en frutos de salvación, y a la vez, pregonando la divina palabra hacen recordar a los fieles la doble enseñanza que ofrece el ocaso y el principio del año, con su respectivo buen empleo del tiempo y preparación para la eternidad.
Por lo mismo, primero hagamos una reflexión sobre:

SOBRE EL AÑO QUE ACABA DE TERMINAR
Por parte de Dios. Pensemos, en los beneficios y gracias recibidas por el Señor, durante todo el año que ya ha terminado:
-Como la conservación de la vida y la salud en medio de muchos peligros.
-Consideremos también, los cuidados amorosos con que nos cubrió todas nuestras necesidades: No faltándonos ni el vestido, ni el sustento.
-Con paternal cuidado ha velado por nuestra alma, apartando de nosotros las tentaciones en las cuales hubiéramos caído por nuestra debilidad,
-Y a la vez, nos ha sostenido con su gracias extraordinarias en los momentos difíciles.
-Recordemos, también, todos los medios de santificación que ha puesto en nuestras manos: Como sacramentos, lecturas, pláticas, retiros, meditación, exámenes de conciencia, etc,.
Meditando todo esto ¡Con cuánta razón podrá decirnos el Señor! ¿He podido hacer algo más por ti?.
Por este motivo, no nos cansemos de agradecer, alabar y bendecir al Señor. Por todos los beneficios y gracias recibidas durante todo el año que ha pasado.
Por parte nuestra. En este año que ha pasado:
¿hemos correspondido a los beneficios y gracias que hemos recibido?
¿hemos sido fieles a los propósitos que nos hicimos a principio del año?
¿cómo hemos cumplido nuestros deberes para con Dios, con el prójimo y para con nosotros mismos?
Si hemos sido infieles a las gracias recibidas departe del Señor, llenémonos de vergüenza y humillémonos en su presencia; y pidamosle perdón y enmendémonos de nuestras infidelidades y culpas.

SOBRE LA ENTRADA DEL AÑO NUEVO

Un año más que nos concede Dios de vida.
-Un nuevo beneficio, una nueva gracia, o mejor, una nueva serie de gracias que el Señor se dispone a concedernos.
-Otra vez Dios nos protegerá con su providencia.
-Otra vez nos dará los medios necesarios y sobreabundantes para salvarnos y santificarnos.
¿Qué exige esto de nosotros? ¿Qué deberemos ofrecerle y darle al Señor por tanto beneficio?
El año nuevo es un nuevo plazo de prórroga que nos da el Señor antes de venir a pedirnos cuenta de las gracias y talentos que nos ha dado.
El año nuevo es también un año más que tenemos para satisfacer por medio de la penitencia todos nuestros pecados y culpas pasadas e infidelidades presentes.
¿Qué no daría un condenado por año, por un día, por una hora de vida, para satisfacer por sus culpas y merecer el perdón?
Si Dios concediera un año de vida a una de las almas que están en el Purgatorio, ¿qué no haría por librarse de aquellas penas y arribar al cielo?
Y nosotros, ¿dejaremos pasar en vano el nuevo plazo de vida que Dios nos da?

SOBRE EL BUEN EMPLEO DEL TIEMPO Y PREPARACIÓN PARA LA ETERNIDAD.
La Santa Iglesia nos recuerda cada principio de año, que hay una ETERNIDAD; y que por lo tanto, todas las cosas del tiempo para nosotros son nada. Ya que el tiempo es el precio de la eternidad. Por lo mismo, nada más precioso que su empleo.
Por eso, es importante que reflexionemos sobre: ¡El tiempo perdido en el pasado! El cual es preciso rescatar; ya que el tiempo es breve como un cerrar y abrir de ojos. Por lo tanto, procuremos enérgicamente llenarlo de buenas, santas y virtuosas obras. Pensemos también, que el tiempo futuro, es incierto. Por lo mismo, temamos y obremos juiciosamente.
La Iglesia también nos recuerda. La figura del mundo que pasa. Así como el mundo físico, el mundo moral y las sociedades políticas que siempre se mudan.
Pensemos, pues, lo que realmente somos, forasteros y viajeros en esta vida, y por lo tanto debemos usar del mundo, como si no usásemos de él.
Reflexionemos, también seriamente, sobre las gracias recibidas en el santo Bautismo, sobre todo la gracia santificante, y las gracias actuales que Dios siempre nos manda, y procuremos cooperar con ellas, ya sean estas ordinarias o extraordinarias.
Procuremos, pues, ser fieles y cooperadores de las gracias recibidas. Porque el gran día de la eternidad se acerca, y ese será el día final de nuestra peregrinación en este mundo. Ese momento será el comienzo de una vida eternamente feliz o eternamente infeliz.
Por eso, los santos tenían siempre presente aquel momento o instante de cual dependía su eternidad, por la misma razón despreciaban el mundo perecedero y caduco.
Por último, espero en Dios que estas reflexiones sobre el fin y principio del año, junto con el buen empleo del tiempo, nos ayuden a estar lo mejor posible preparados para una eternidad feliz. Por lo mismo, recordemos con cariño las palabras de San Pablo que nos recomienda: “Mientras tengamos tiempo, obremos el bien (Gal., VI, 10).

¡FELIZ AÑO 2015! CON CARIÑO LES ENVIO MI BENDICION EPISCOPAL
Sinceramente en Cristo
Mons. Martín Dávila Gándara

jueves, 8 de enero de 2015

¿ES NECESARIO QUE EL REMANENTE DE CATÓLICOS DEBA TENER OBISPOS GOBERNANTES O JURISDICCIONALES?


Capilla Virgen de Luján
La respuesta a esta pregunta es no. Durante la herejía arriana del siglo IV, sólo el 1-3% de las cátedras episcopales (es decir, las sedes de los obispos) fueron ocupadas por los católicos, el resto fueron usurpadas por los arrianos, como lo señala el eminente erudito patrístico, P. Jurgens.
P. William Jurgens: “En un momento de la historia de la Iglesia, sólo unos pocos años antes de la predicación de Gregorio [Nacianceno] (380 d.C.), posiblemente el número de obispos verdaderamente católicos en posesión de sus sedes, en comparación a la posesión de los arrianos, no era mayor de entre 1% y 3% del total. Si la doctrina hubiera sido determinada por la popularidad, hoy todos seríamos negadores de Cristo y contrarios al Espíritu”[1].
En el siglo IV, la herejía arriana se extendió tanto que los arrianos (que negaban la divinidad de Cristo) llegaron a ocupar casi todas las iglesias católicas y parecía ser la jerarquía legítima básicamente en todo lugar.
San Ambrosio (382 d.C.): “No hay para mí suficiente horas en el día como para recitar siquiera los nombres de todas las sectas de los herejes”[2]
Las cosas se pusieron tan mal que San Gregorio de Niza se vio obligado a decir lo que bien podría decir el remanente o resto pequeño católico hoy en día.
San Gregorio de Niza (380 d.C.), Contra los arrianos: “¿Dónde están los que nos insultan por nuestra pobreza y se enorgullecen de sus riquezas? ¿Esos que definen a la Iglesia por los números y desprecian al rebaño pequeño?”[3].
Este periodo de la historia de la Iglesia, por lo tanto, prueba un punto clave para nuestro tiempo: Si la misión indefectible de la Iglesia de enseñar, gobernar y santificar requiere un obispo gobernante (es decir, jurisdiccional) para que la Iglesia de Cristo esté presente y operante en una sede o diócesis particular, entonces se tendría que decir que la Iglesia de Cristo defeccionó en todos aquellos territorios donde no había un obispo gobernante durante la herejía arriana. Sin embargo, es un hecho que en el siglo IV ―donde los fieles mantuvieron la verdadera fe católica, incluso en aquellas sedes donde el obispo desertó al arrianismo―, el remanente católico fiel constituyó la verdadera Iglesia de Cristo; y por tanto, en ese remanente, existió la Iglesia católica y perduró en su misión de enseñar, gobernar y santificar sin ningún obispo gobernante. Esto demuestra que la indefectibilidad de la Iglesia de Cristo y su misión de enseñar, gobernar y santificar no requiere la presencia de un obispo jurisdiccional.
Obispo Luis Argueta
San Atanasio: “Los católicos que se mantienen fieles a la Tradición, aún si ellos son reducidos a un puñado, ellos son la verdadera Iglesia de Jesucristo”.
Se podría argumentar que siempre debe haber al menos un obispo jurisdiccional en alguna parte del mundo; pero incluso, si eso se pudiera comprobar, todo lo que significaría es que en alguna parte del mundo, hoy en día, existe al menos un obispo católico con jurisdicción plena que rechaza las herejías del Vaticano II y defiende el resto de la enseñanza católica. Pero dudamos que esto sea siquiera necesario, ya que la Iglesia continúa gobernando, enseñando y santificando por el depósito de la fe, su ley y tradición, incluso en aquellos lugares donde no hay obispo jurisdiccional que sea el maestro y gobernante oficial, como lo demuestra el período arriano.
También es importante señalar que la jerarquía de la Iglesia se puede definir de dos maneras: jurisdiccionalmente y eclesiásticamente. La jerarquía jurisdiccional (compuesta de aquellos que poseen oficios o cargos con jurisdicción ordinaria) podría posiblemente desertar de la Iglesia al caer en la herejía, como lo han hecho los obispos de Jorge Bergoglio. Pero en cuanto haya un sacerdote u obispo católico válido que posea la totalidad del depósito de la fe (incluso si esa persona no posee jurisdicción ordinaria), la jerarquía eclesiástica está representada y permanece intacta. Y aquel pequeño remanente de sacerdotes u obispos, a pesar de que no gobiernan ningún territorio ni tengan jurisdicción ordinaria, tendrían la jurisdicción que la Iglesia les concede automáticamente para operar por la salvación de las almas. Las consagraciones episcopales sin el consentimiento de un Papa (ya que no hay Papa) por dichos obispos, serían, por supuesto, lícitas en tal estado de necesidad.
Por lo tanto, no hay nada contrario a la indefectibilidad de la Iglesia cuando nosotros señalamos que Jorge Bergoglio y su grupo de obispos apóstatas (que reclaman ser gobernantes en la Iglesia de Cristo) no ocupan las cátedras episcopales de la Iglesia de Cristo debido al hecho que ellos: repudian el dogma fuera de la Iglesia no hay salvación; rechazan la necesidad de la conversión a la Iglesia católica de los judíos y cismáticos orientales; abrazan y respetan las religiones no católicas del demonio; enseñan las herejías de la libertad de religión y de consciencia; mantienen comunión con las sectas protestantes heréticas; aceptan los documentos heréticos del Vaticano II y la Nueva misa, entre muchas otras cosas.
Obispo Martin Dávila
Así como fue durante la herejía arriana en el siglo IV, la Iglesia de Jesucristo existe hoy en día con el remanente de fieles católicos que guardan la fe católica tradicional, no con los obispos apóstatas que parecen ocupar las posiciones de autoridad.
P. William Jurgens: “En tiempos del emperador Valente (siglo IV), San Basilio fue prácticamente el único obispo ortodoxo en todo Oriente que tuvo éxito en conservar el cargo de su diócesis. (…) Si ello no tuviere otra importancia para el hombre moderno, un conocimiento de la historia del arrianismo debería mostrarle, por lo menos, que la Iglesia católica no toma en cuenta la popularidad y el número para determinar y conservar la doctrina: de otro modo, ya hubiéramos abandonado a Basilio, Hilario, Atanasio, Liberio y Osio y nos llamaríamos arrianos”[4].
Si la herejía arriana fue tan mala que aproximadamente 1% de los obispos jurisdiccionales permaneció católico y el 99% se hizo arriano, y la Gran Apostasía que precede la Segunda Venida de Cristo se prevé que será aún peor – la peor apostasía de todos los tiempos –, entonces nadie debería sorprenderse por el hecho que hoy en día casi no haya ni sacerdotes auténticamente católicos en el mundo y ni haya obispos católicos con plena jurisdicción (es decir, que gobiernan).

NOTAS:

[1] Jurgens, The Faith of the Early Fathers [La Fe de los Padres Primitivos], ed. ing., Collegeville, MN: The Liturgical Press, 1970, vol. 2, p. 39.
[2] Jurgens, The Faith of the Early Fathers [La Fe de los Padres Primitivos], ed. ing., vol. 2, p. 158.
[3] Jurgens, The Faith of the Early Fathers [La Fe de los Padres Primitivos], ed. ing., vol. 2, p. 33.

[4] Jurgens, The Faith of the Early Fathers «La Fe de los Padres Primitivos», edición inglesa, vol. 2, p. 158.

Tomado de: http://www.vaticanocatolico.com/


jueves, 1 de enero de 2015

RENOVEMOS EL AMOR Y FIDELIDAD A DIOS EN ESTE AÑO DEL SEÑOR 2015




Despedimos el año 2014, dando gracias a Dios por todo lo que hemos alcanzado gracias a su Misericordia y a las personas de buen corazón que nos han acompañado.
Que este nuevo año que hoy nace, sea un año en el que nuevamente juntos, podamos seguir construyendo el reinado de Cristo y así salvar nuestra alma que vendrá sin dudas por medio del Inmaculado Corazón de María.  Como siempre continuamos confiando en nuestro sto. patrón Luis IX Rey de Francia, en San Antonio de Padua, San José y todos los santos y santas de Dios.
¡Feliz y Bendecido Año del Señor 2015!

viernes, 26 de diciembre de 2014

MENSAJE DE NAVIDAD DE LA SOCIEDAD RELIGIOSA SAN LUIS REY DE FRANCIA 2014



R.P. Emilio J. Fattore SRSLRF
Queridos fieles y hnos. en Jesús, José y María: Hoy estamos celebrando la navidad, el nacimiento del Salvador, el Dios-con-nosotros. Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, y ¿quiénes son esos hombres de buena voluntad? , Ellos son los que aman a Dios por sobre todas las cosas, los que buscan el reino de Dios y aman a su prójimo por amor a Dios, esos son, esos somos nosotros los que un día hemos sido lavados con las aguas bautismales y pasamos a ser miembros de la Iglesia que Cristo fundó. Hoy es un día de fiesta. Motivos para celebrar, muchos, pero suficiente sólo uno: ¡Dios ha nacido! Qué extraño suena decir que aquel que existía desde el principio haya nacido. Este acontecimiento lleva, sin duda, la firma de Dios, ya que para Él todo es posible. Sería más fácil hacer nacer lo que no existe aun, pero decir que nace lo que existe desde el principio, solo Dios puede realizarlo, porque para Él nada es imposible. Lo eterno no ha tenido miedo de someterse al tiempo. ¡Qué grandeza!, ¡Cuánto amor! Dios ha escuchado nuestros ruegos, ha respondido a las necesidades más profundas de cada persona, ha visto los corazones desolados y entristecidos y ha querido dar una respuesta.
Dios ha respondido a toda necesidad, a toda pobreza, a toda injusticia y muerte, ha respondido con un nacimiento, con un Niño, con su Hijo. Sí, la respuesta de Dios es siempre la vida. El nacimiento de Jesucristo da valor a la vida en medio de una cultura que lleva cicatrices de muerte. Esta fragilidad de un niño envuelto en pañales da esperanza y se convierte en una fortaleza que apela al amor de cada persona. ¡Dios se ha hecho niño!, se hizo frágil y así, necesitado de todos. Por eso san Juan nos dice que aquellos que lo recibieron se les concedió llegar a ser hijos de Dios. Esta navidad debió habernos encontrado con un regalo para Jesús, al menos esa es la costumbre cada vez que celebramos un cumpleaños, pero una vez más Dios se nos ha adelantado, nos ha ganado y ha sido Él el primero en darnos este gran regalo, llegar a ser hijos suyos. La navidad no quiere hablar nada más del nacimiento de Jesucristo, le interesa también hablar del nacimiento de cada uno de nosotros. Es tiempo de hacer realidad la navidad, es necesario, entonces, recibir a Jesús en lo profundo de la vida, ahí donde se puede provocar un nacimiento en nuestras actitudes viejas y desgastadas. Recibamos este día a Jesús, sólo así habrá navidad, novedad, vida, nacimiento. “Y aquel que es la Palabra, que es Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros”.

Este es el acontecimiento que celebramos el día de hoy. ¡Dios se ha hecho hombre! Pero no sólo eso, sino que ha querido habitar entre nosotros. Habitar, entonces, significa cercanía y no indiferencia; compañía y no abandono; amor y no desprecio. Dios toma nuestra condición, la asume y la ama, es por ello que se hace cercano, que se hace compañero, que camina a nuestro lado, que puede salvarnos. La Navidad es así el camino que se ha forjado Dios para estar con nosotros, para cumplir su promesa de salvación. Pero también es la actitud del hombre ante la búsqueda amorosa de Dios. Porque el nacimiento de Jesucristo se ha convertido en signo de la unión entre Dios y los hombres. Este misterio de la Encarnación hace evidente una gran verdad: que el hombre puede estar con Dios y que Dios quiere estar con el hombre. A la Santísima Virgen Madre de Dios hecho hombre, ella que fue la primera anunciadora de este plan redentor, porque la Virgen cuando escucho el anuncio del Arcángel san Gabriel de que iba a ser la Madre de Dios, no se quedó sentada de brazos cruzados, sino que salió inmediatamente a anunciar estas Buenas Nuevas-evangelio- a su prima santa Isabel; a Ella vamos a pedirle en esta santa noche la gracia de la fidelidad, la perseverancia y el poder amar a Dios por sobre todo nuestras mezquindades. ¡Feliz navidad!


martes, 23 de diciembre de 2014

SALUDOS NAVIDEÑOS Y BUENOS DESEOS PARA EL AÑO QUE SE AVECINA, ACOMPAÑADO DE BUENA MÚSICA DEL FOLCLORE ARGENTINO CON Jorge Cafrune (Marito) - Ay, para Navidad





LOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD RELIGIOSA SAN LUIS REY DE FRANCIA QUEREMOS DESEARLES A NUESTROS BENEFACTORES, LECTORES, FIELES Y AMIGOS UNA SANTA Y FELIZ NAVIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO ASÍ TAMBIÉN UN BENDECIDO Y PRÓSPERO AÑO NUEVO 2015.
QUE EL NIÑO DE BELÉN BENDIGA Y PROTEJA A VUESTRAS FAMILIAS, EMPRESAS  Y SERES QUERIDOS; QUE PROTEJA Y DEFIENDA A  LA SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ROMANA EN ESTOS TIEMPOS DE APOSTASÍA GENERALIZADA, COMO ASÍ TAMBIÉN A NUESTRA AMADA PATRIA ARGENTINA; QUE AUNQUE NOS QUIEREN HACER CREER QUE TODO ESTÁ BIEN Y QUE LA CHÁCHARA DEMOCRÁTICA CONTINÚA ESPLÉNDIDAMENTE, BIEN SABEMOS QUE SE AVECINAN TIEMPOS DOLOROSOS PARA EL PUEBLO ARGENTINO COMO ASÍ TAMBIÉN PARA EL MUNDO.
EN PARTICULAR PEDIMOS QUE RECEN  POR LOS CRISTIANOS QUE SUFREN PERSECUCIÓN A CAUSA DE LA FE.
LOS CATÓLICOS FIELES DEBEMOS REZAR DÍA Y NOCHE PARA QUE VENGA A NOSOTROS EL REINO DE CRISTO PARA NO VIVIR DE RODILLAS ANTE EL PODER INTERNACIONAL DEL DINERO.
¡¡¡FELICIDADES!!!




martes, 16 de diciembre de 2014

ANÉCDOTAS DE NUESTRO SANTO PATRÓN EN EL MARCO DE LOS 800 AÑOS DE SU NACIMIENTO


San Luis IX  rey de Francia y la Virgen del Carmen



El Santo Luis IX, al volver de la guerra de Palestina, el año 1254, se vio embestido por deshecha tempestad, hallándose frente al Monte Carmelo. Sus navíos fueron dispersados. El desaliento y la desesperación habían se apoderado de todas las tripulaciones.

El naufragio de la armada parecía inminente.

Sólo el corazón magnánimo del monarca mostrábase confiado.
Cuando en medio de la obscuridad el vendaval le trajo el tañido lejano de una campana, y pregunto donde sonaba, supo que era la señal de Maitines de los Monjes del Carmelo.

Vuelve, entonces, los ojos en aquella dirección, y, con ferviente súplica, hace voto de visitar a la Reina del Carmelo, si a él y a los suyos los libra de la muerte.

Bastó esta plegaria. La Reina de los mares se le aparece rodeada de luz, diciéndole: 
“No temas, yo misma seré tu auxilio, vengo para librarte a ti y a tu gente de los peligros de este mar”

Después de estas palabras se serena el cielo, se sosiega el mar, se salvan las naves y el hijo de la reina Blanca de Castilla, acompañado de sus guerreros, sube al Carmelo a rendir afectuosas gracias a su celestial Salvadora.