Reflexión

INDISPENSABLE REFLEXIÓN

Sobre el Sedevacantismo se ha dicho lo que se ha querido, muchos han opinado sobre esta posición teológica y canónica católica sin conocer en profundidad sus verdaderos orígenes y desarrollo, sus verdaderos protagonistas --eclesiásticos de la mayor relevancia jerárquica como intelectual--, sus verdaderos y graves fundamentos dogmáticos, su imperiosa razón de defender a los católicos de la grave apostasía y cisma en el que ahora viven y malviven. Paradójica y curiosamente sus máximos enemigos y detractores han sido aquellos que se dicen "defensores de la tradición católica", estos son los falsos tradicionalistas, todos ellos ex miembros de la FSSPX a la cual hoy día calumnian y difaman con un diabólico resentimiento; dirigidos por una élite infiltrada con psudosteólogos que inventaron laberínticas "tesis" rabínicas-dominicas-jesuíticas, y de una gran malicia al servicio del complot judeo-masónico, y secundados por la complicidad y servilismo de una mayoría de incautos que movidos siempre por la ingenuidad de una cómoda negligencia se alimentan de las "teologías" y de los "teólogos" del facebook o de los blog de la internet. Frente a todos estos paracaidístas devenidos en estos últimos meses al "sedevacantismo" los hay de muchos colores, entre ellos contamos a los desilucionados por el coqueteo de Jorge Bergoglio con los Protestantes, Judíos y Musulmanes, como si Ratzinger, Wojtila y Montini no lo hubiesen hecho antes, estos nuevos "sedevacantistas" creen que solo Bergoglio es hereje formal y material y por lo tanto no es papa, pero los muy incautos "ignorantes en la cuestión" aceptan la misa nueva y los sacramentos dados con el nuevo ritual inválido e ilegítimo de Paulo VI. Los Católicos fieles creemos firmemente que el último Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue S.S Pío XII y que de allí por defecto y consecuencia de la Grana Apostasía ha cesado la institución del cónclave y cualquier iniciativa al respecto, solo será una delirante intentona.

viernes, 25 de septiembre de 2020

PROCLAMACIÓN DOCTRINAL N° 1 Dr. Carlos Disandro ... (De muchísima Actualidad)


[En el encuentro entre Monseñor Lefebvre y Universitarios Católicos Argentinos en la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Ayres, el día 25 de julio de 1977 en la Fiesta de Santiago Apóstol, Patrono de las Españas.]

- La Iglesia padece una persecución que toma la forma de una guerra global SEMANTICA, conducida por lobos disfrazados de pastores (que se han apoderado de la SEDE VACANTE DEL OBISPO DE ROMA) y más concretamente por un heresiarca poderoso: MONTINI.

- Esa guerra SEMANTICA afecta todo el edificio de la FE, en cuanto la FE tiene y debe tener una expresión histórica en el lenguaje humano: LA SEMANTICA DE LA FE (la portée sémantique de la FOI, c’est le contenu de la FOÍ).

- La primera conclusión: NO PUEDE SER PONTIFICE QUIEN CONDUCE, PROMUEVE Y ALIENTA ESTA GUERRA SEMANTICA. Se ha cumplido la profecía de La Salette:

- Rome perdra la Foi et deviendra le siège de l’Antéchrist.., L’Église será éclipsée, le monde sera dans la consternation. (Roma perderá la Fe y se convertirá en la sede del Anticristo... La Iglesia será eclipsada, el mundo estará sumido en la consternación. Hermana María de la Cruz, Pastora de La Salette.) (Cf. Abbé Gouin, Soeur Marie de la Croix, Bergère de la Salette, pág. 65-66).

- La Sede Romana está vacante, pues no puede ser ejercida por un heresiarca que junta arrianismo, nestorianismo, judeo-cristianismo para provocar, en la guerra semántica, LA MUTACION DE LA FE.

- Se cumple el axioma teológico sostenido entre otros por San Roberto Bellarmino: PAPA HAERETICUS DEPOSITOS EST (UN PAPA HEREJE ESTA DEPUESTO. - POR EL MISMO HECHO DE SER HEREJE). (Cf. De controversiis christianae jidei adversas huius temporis haereticos, Tercera controversia, De Summo Pontífice, vol. HI. Lib. H. Cap. 30, ed. Ingolstadii, 1587). En sustancia, un papa herético cesa de ser Papa (según Bellarmino) y miembro del cuerpo de la Iglesia. Puede ser juzgado y castigado.

- No hay más que esperar para admitir la conclusión anterior: DESTRUCCION DEL CULTO Y DE LOS RITOS, destrucción de la disciplina, destrucción de la doctrina, en fin destrucción de “LA PORTÉE SÉMANTIQUE DE LAFOI”.

- Se cumple asimismo la antigua advertencia de Santa Hildegarde von Bingen: Omnia praecepta quae Ecclesiae tradita sunt deridet (Todas las normas que la Iglesia ha recibido de la tradición, son objeto de desprecio, Scivias, Lib. HI, cap. XI. PL. 197, col. 719).

- La infiltración que sufre la Iglesia no es la del liberalismo; es el judeo-cristianismo, que significa la reversión teológica y semántica, por la que se subvierte el antiguo apotegma de San Agustín: quod latet in vetere, patet in novo testamento, (lo que está oculto en el Antiguo Testamento, es patente en el Nuevo). Axioma que es ahora en cambio: quod latet in novo, patet in vetere (lo que está oculto en el Nuevo Testamento, es patente en el Antiguo), por donde es más Isaías que San Juan Evangelista, más el régimen de la ley mosaica que el orden de la gracia. ¿Cómo puede ser sucesor de Pedro, quien maneja esta dialéctica destructora de la Iglesia y de la Fe?

- El judeo-cristianismo cumple la sentencia del cardenal Daniélou: le marxisme, c’est la coronation évolutive du judaisme, puis du christianisme (el marxismo es la coronación evolutiva del judaismo y por ende del cristianismo). Es la reversión semántica que da por abolido el MISTERIO TRINITARIO-TEANDRICO.

- Una es la semántica del judaismo; otra la semántica del cristianismo. Por eso dice la famosa sentencia de San Ignacio de Antioquía (de la generación apostólica): ó yáp Xpicmaviapóq o\)k eíq ’Iou8aiajióv Eiriateucsv, aXX’ Toubaíajióq eíq Xpiaxiaviopóv. (No fue el Cristianismo el que creyó en el Judaismo, sino por el contrario el Judaismo en el Cristianismo. - Epist. ad Magnesios, cap. 10, in fine. Texto griego ed. Punk-Bielmeyer). Y por eso agrega; “Porque incluso los Profetas vivieron conforme a Jesucristo.” (cap. 8).

- Las herejías trinitaristas y cristológicas están resumidas ahora en una gran herejía eclesiológica, que pasará a la historia de la Iglesia con el nombre de HEREJIA MONTINIANA. Esta herejía por medio de la guerra semántica persigue ABATIR LA SEMANTICA DE LA FE, lo que quiere decir ABOLIR LA IGLESIA, para edificar en su reemplazo en el corazón de los fieles el reino apocalíptico de la Bestia. Sabemos empero que la Iglesia triunfará, SIEMPRE; según promesa inviolable de Nuestro Señor Jesucristo, PERFECTVS DEUS ET PERFECTUS HOMO (San Atanasio, Símbolo de la Fe).

- NO HAY PONTIFICE LEGITIMO, SINO UN USURPADOR DE LA SEDE APOSTOLICA. LA NUEVA MISA ES UNA FALSA MISA, y los fieles son revertidos a la idolatría. NO HAY DISCIPLINA, NI SABER, NI CIENCIA SACRA, NI LENGUA SACRA. LA IGLESIA MILITANTE ESTA EN LA TOTAL OSCURIDAD. HAN LLEGADO LOS DIAS DE ENOCH Y DE ELIAS.

- El resumen se tiene en el texto latino con que el interlocutor se dirigió a Monseñor Lefebvre:

DOMNE PATER, SACERDOS IN AETERNUM SECUNDUM ORDINEM MELCHISEDEC IN ECCLESIA GALLICA, VACANTEM DICITE SEDEM ROMANAM. SALUS FIDEI ET ECCLESIAE CONSUMMABITUR IN TENEBRIS. (Monseñor, sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec en la Iglesia de Francia, proclamad la vacancia de la Sede Romana. la salvación de la Fe y de la Iglesia acontecerá en medio de las tinieblas).
[ Lo pronunciamos, invocando la Celeste y Alta protección de Nuestra Señora del Santísimo Rosario de la Reconquista y Defensa de Buenos Ayres, para que la Señora de Lepanto guarde y avive la Fe de los Pueblos Iberoamericanos protegiendo con su manto las Españas, España y las Naciones Iberoamericanas, de la Tiranía Bolchevique, cuyos negros nubarrones se columbran ya en el Horizonte ]
Tomado de: Catolicos Alerta

lunes, 21 de septiembre de 2020

LA IGLESIA CATÓLICA-ROMANA EN LA DIASPORA

 Traemos nuevamente queridos lectores y amigos este interesantísimo artículo -un poco extenso por cierto- pero que vale la pena leerlo detenidamente, para comprender la actual situación de la Iglesia Católica y de los católicos fieles. Confiamos en Dios que sea de mucho provecho y esclarecedor para no seguir haciéndoles el jueguito a los enemigos de la Fe verdadera con falsas resistencias y rabínicos sofismas.



Prof. Dr. Diether Wendland
traducción por Dr. Alberto Ciri

BREVE HISTORIA PRELIMINAR 1) (este artículo se escribió en 1973, y  se actualizó en julio del 2000, de allí al día de hoy, mucha agua corrió debajo del puente)
Cuando, poco después de haber sido elegido Ángelo Roncalli como el “papa” Juan XXIII, anunció la convocatoria de un concilio ecuménico", para lo cual supuestamente le había inspirado" o iluminado" el Espíritu Santo de una manera especial, y cuando después comenzó también a celebrarlo, evidentemente ninguno de los padres conciliares" que se habían aprestado a acudir a Roma advirtió que este supuesto Papa" era en realidad un hereje manifiesto. (Continúe leyendo haciendo clic en el enlace de abajo)

lunes, 14 de septiembre de 2020

LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERAN (Por el Dr. Rama Coomaraswamy)


Uno de los argumentos más frecuentes en favor de la legitimidad del establecimiento de la Iglesia postconciliar es la promesa de Dios de que "las puertas del infierno no prevalecerán". Implícito en este escrito está el que no es posible ni probable que Dios haya abandonado a los suyos. Veamos ahora cómo respondemos a tal argumento.



Comencemos con los hechos indiscutibles. Tanto si lo creemos como si no, y tanto si nos parece posible como si no, lo que está clarísimo es que después de un Concilio escandaloso que carecía de regularidad y dignidad, la religión Católica ha sido cambiada. En el orden práctico, ésta ha sido reemplazada por otra religión, una religión que evoluciona, una religión en gran medida influenciada e inspirada por la Francmasonería y por el Marxismo y por lo que los Papas Pío IX y Pío X rechazaron abiertamente bajo la designación de "Modernismo". Habiendo creado un Concilio "ladrón" que cometió una multitud de errores tales como el rechazo de la "Unidad" de la Iglesia y el poner la Libertad Religiosa al nivel de la enseñanza infalible, la "Iglesia postconciliar" procedió a abolir el Juramento contra el Modernismo y el Santo Oficio. ¿Qué otro propósito podrían tener tales medidas sino el de privar a la Iglesia Tradicional -la Iglesia de todos los tiempos- de todas sus defensas? ¿Y qué le siguió? El cambio de los altares en mesas, el cambio de los sacerdotes en "presidentes", la invalidación de todos los sacramentos que no sean aceptables a los Protestantes, la mala traducción de las Escrituras, y sobre todo la degradación de los Templos y la destrucción de la Misa -cambios "humanistas" y demagógicos de la más grave naturaleza. El cardenal Suenens tenía razón cuando describió esto como "la Revolución Francesa en la Iglesia Católica".

lunes, 7 de septiembre de 2020

LINEA MEDIA, CONSERVADURISMO, LITURGIA BIEN CUIDADA, TRADICIONALISTAS DE LA MISA NUEVA, HERMENÉUTICA DE LA CONTINUIDAD, VATICANO SEGUNDO A LA LUZ DE LA TRADICIÓN Y OTRAS HIERBAS....

 No sé si será así, pero con esto de las interminables cuarentenas y con la supuesta pandemia, creo que desde la Sede de la Roma idólatra hay algunos alborotados que patrocinados por Jorge Mario Bergoglio han comenzado a castigar a estos conservadores argentinos, por cierto que solo son conservadores de modismos y apariencias católicas, sean con o sin sotanas; ahora más virulentos los más modernistas cierran sus  semi"asnarios" más o menos tradicionales, con latines mal rezados y gregorianos mal entonados, y acompañados de ornamentos viejos y liturgias inválidas cargadas de incienso para confundir más. Pero era obvio que esto sucediera ya que bien como lo dice la palabra son "CONSERVADORES"  y toda conserva tiene fecha de vencimiento y por lo visto a estos les llegó la fecha de vencimiento.

El 2020 se vino con todo y con directivas de cumplir y hacer que se cumplan a rajatabla los documentos del Vaticano Segundo de una vez y para siempre, es por eso que nos pareció oportuno compartir este artículo escrito por un obispo de USA ya hace unos años y que dada las actuales circunstancias no ha perdido vigencia ya que refuta a estos tradicionalistas de la misa-parodia del cripto-judío Juan Bautista Montini -alias- Paulo VI y de la hermenéutica de la continuidad del pro-sionista Joseph Aloisius Ratzinger -alias- Benedicto XVI

¿El Vaticano II “a la luz de la tradición”?

Carta pastoral del obispo Mark A. Pivarunas
Fiesta de los Santos Pedro y Pablo Junio 29 de 1994
Amados en Cristo:
En estos últimos años, ha aumentado el número de publicaciones conservadoras que intenta excusar el caos y la confusión de la iglesia moderna mediante el equivocado argumento de que no hay nada teológicamente defectuoso en los decretos del Concilio Vaticano II; y que, supuestamente, la causa de los problemas son las malas interpretaciones de los sacerdotes, los religiosos y los laicos liberales. Estas publicaciones llegan hasta enumerar los abusos cometidos en la iglesia conciliar; mas insisten en la inocencia del Concilio. Los decretos del Vaticano II, reiteran ellos, deben ser interpretados a la luz de la tradición. Examinemos brevemente algunas de las muchas enseñanzas modernas emanadas del Vaticano II y veamos si pueden ser interpretadas a la luz de la tradición.
Antes que nada, cuando se usa la frase a la luz de la tradición, debe entenderse que, para las doctrinas en cuestión, pueden hallarse referencias en la tradición de la Iglesia. Así, interpretar una doctrina a la luz de la tradición significa que la misma ya ha sido enseñada por papas y concilios ecuménicos.
Comencemos por un examen de la Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas. Al mismo tiempo que citamos esta declaración oficial del concilio, meditemos en cómo puede ser interpretada a la luz de la tradición.
Ya desde la antigüedad y hasta nuestros días se encuentra en los diversos pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que se halla presente en la marcha de las cosas y en los acontecimientos de la vida humana… Las religiones a tomar contacto con el progreso de la cultura, se esfuerzan por responder a dichos problemas con nociones más precisas y con un lenguaje más elaborado.
Así, en el hinduismo los hombres investigan el misterio divino y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y con los penetrantes esfuerzos de la filosofía, y buscan la liberación de las angustias de nuestra condición mediante las modalidades de la vida ascética, a través de profunda meditación, o bien buscando refugio en Dios con amor y confianza. (Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas. Concilio Vaticano II; octubre 28 de 1965)
Antes de continuar con el texto, consideremos el inmenso error contenido en estas alabanzas al hinduismo — religión panteísta así como politeísta. En ella se concede la divinidad a muchas criaturas; es más, el mundo y todo lo que contiene, incluso el hombre, constituyen dios. Entre las diversas deidades hindús, hay tres de gran importancia: Brahma, el creador; Vishnú, el preservador; y Shiva, el destructor. Asimismo, veneran a varios animales: las vacas, por ejemplo, son las más sagradas; pero también adoran a los monos, a las víboras y otros más. Por otra parte, el hombre, dicen ellos, supuestamente toma parte en una evolución interminable de nacimientos y muertes llamada “reencarnación.”
¿Cómo puede entonces esta declaración conciliar decir que los hindús buscan “refugio en Dios con amor y confianza”? ¿A cuál dios se refiere? Definitivamente no al Dios verdadero.
“Y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y con los penetrantes esfuerzos de la filosofía.” ¿Cómo puede expresarse “el misterio divino” (que no está definido) a través de mitos e indagaciones filosóficas?
¿No escucharon alguna vez los autores de esta declaración el Primer Mandamiento de Dios: “Yo soy el Señor vuestro Dios, no tendréis dioses ajenos a mí”?

Continuando con el texto de la declaración:
En el budismo, según sus varias formas, se reconoce la insuficiencia radical de este mundo mudable y se enseña el camino por el cual los hombres, con espíritu devoto y confiado, pueden adquirir el estado de perfecta liberación o la suprema iluminación, por sus propios esfuerzos o apoyados con el auxilio superior.
El budismo, así como el hinduismo, es una religión panteísta que equipara el mundo creado con Dios; además cree en la reencarnación. ¿Cómo, entonces, pudo el Concilio Vaticano II manifestar oficialmente alabanzas a esta pseudoreligión? ¿Qué clase de doctrina es esa de proclamar que el budismo “enseña el camino por el cual los hombres, con espíritu devoto y confiado, pueden adquirir el estado de perfecta liberación o la suprema iluminación, por sus propios esfuerzos o apoyados con el auxilio superior”? ¿Y qué es esta ambigua “perfecta liberación” o “suprema iluminación”?
Además de su lenguaje equívoco — como el “misterio divino” y el “refugio en Dios con amor y confianza” de los hindús; o como el “estado de perfecta liberación” y la consecución de una “suprema iluminación” de los budistas — ¡la declaración es simple y llanamente la máxima manifestación de indiferentismo religioso! El indiferentismo religioso es el error, tantas veces condenado por la Iglesia católica, de creer que todas las religiones son igualmente buenas y que el hombre puede salvarse en la práctica de cualquiera de ellas. Esto es claramente falso, porque Dios ha revelado la religión verdadera con la que desea ser adorado: a través de su Hijo Unigénito, nuestro Señor Jesucristo. Cristo Jesús fue realmente una persona histórica y realizó los milagros más prodigiosos para probar su misión divina. Sostener que todas las religiones son aceptables es insinuar que Jesucristo malgastó su tiempo revelando la verdadera fe y fundando la verdadera Iglesia. ¿Para qué llevó a cabo esta obra si, al final de cuentas, las religiones humanas también serían aceptables?

El Concilio Vaticano II luego alaba a los musulmanes: “La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes… Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios.”
Aquí se halla una sútil contradicción. Si los musulmanes reconocen cuando menos como profeta a Jesucristo, y los profetas están verdaderamente inspirados por Dios? ¿Cómo le niegan los musulmanes la divinidad, si Él clara y solemnemente se proclamó Dios, igual al Padre? ¿Alguna vez la Iglesia católica en su historia estimó la religión del islam? ¿Cómo puede esto interpretarse a la luz de la tradición?
Luego viene la afirmación más absurda en todo el documento: “La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero.”

¿Puede haber algo de “santo y verdadero” en la adoración de dioses falsos o en la práctica de pseudoreligiones?
Enseguida de esta cita hay una nota al pie de página, la más condenatoria de todas las afirmaciones: “A través de los siglos, sin embargo, los misioneros a menudo concluían que las religiones no cristianas eran simplemente la obra de Satanás y que su tarea era llevarlos del error al conocimiento de la verdad. Esta declaración señala un cambio autoritario de enfoque.”
Desde el Concilio Vaticano II, ya no es función de los misioneros convertir a la gente de estas religiones al catolicismo; ¡ahora su papel es meramente promover lo bueno (?) que hay en ellas! Esta doctrina está en oposición directa a la misión de la Iglesia católica.

Cristo fundó su Iglesia para que enseñase a las naciones todo cuanto Él mandó. Éste fue el solemne mandamiento que dio a los apóstoles y a sus sucesores:
Id, por tanto, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que os he mandado; y he aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta la consumación de los siglos (Mt. 28:19).
Id a todo el mundo y predicad el evangelio a toda creatura. Aquél que creyere y fuere bautizado será salvo, mas el que no creyere será condenado (Mc. 16:16).
¿Dónde estaría la Iglesia católica si los apóstoles no hubieran intentado convertir a la verdadera fe a los seguidores de las falsas religiones? ¿Dónde estaría la Iglesia católica si los apóstoles y sus sucesores hubieran solamente intentado promover lo bueno en ellas?
Continúa el texto de la declaración:
[La Iglesia] por consiguiente, exhorta a sus hijos a que, con prudencia y caridad, mediante el diálogo y colaboración con los adeptos de otras religiones, dando testimonio de la fe y la vida cristiana, reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socioculturales que en ellos existen.
¿Cómo puede uno, “en testimonio de la fe cristiana, reconocer, guardar y promover los bienes espirituales y morales” de las falsas religiones? ¿¡Acaso el cristianismo o el catolicismo es compatible y reconciliable con el cutlo de dioses falsos!? ¿Cuáles son los “bienes espirituales y morales” que se encuentran en la adoración falsa? ¿Por qué no hay mención del cometido de la conversión?

¿Será sorpresa que muchos católicos, desde el Vaticano II, se han involucrado en las prácticas de las religiones orientales de hinduismo, el budismo y el islam?
¿Acaso puede sorprendernos que, desde el Vaticano II, Juan Pablo II y su clero modernista se hayan reunido públicamente para adorar en comunión con los líderes de estas, y una multitud de otras, religiones, incluyendo el animismo, el vuduismo, el shintoísmo, etcétera?
Entonces, ¿qué debemos pensar del argumento de que los decretos del Vaticano II deben ser interpetados a la luz de la tradición? En ninguna parte de la tradición encontraremos tales doctrinas absurdas. Y en lo que respecta a la interpretación, solamente necesitamos ver el evento ecuménico de Asís, donde 150 religiones del mundo se reunieron, por invitación de Juan Pablo II, para orar juntos. Así como tan acertadamente lo definió el papa Pío XI, nosotros decimos que el falso ecumenismo “equivale a abandonar la religión revelada por Dios” (Mortalium Animos).